Mendoza zafó de perder el financiamiento para hacer su obra clave

Mendoza zafó de perder el financiamiento para hacer su obra clave

El dique Portezuelo del Viento quedo exceptuado del reperfilamiento de bonos hasta el 2021 dispuesto por el ministerio de Economía. El financiamiento de la obra está sujeto a Letras del Tesoro por más de U$S1.000 millones y corría peligro tras la decisión del gobierno nacional.

Marcelo Arce

Marcelo Arce

A esta altura ya está claro que la relación entre Mendoza y el gobierno nacional se está dando de una manera contradictoria. A las pocas horas de haber criticado fuerte a Rodolfo Suarez por la decisión de cerrar las fronteras provinciales en el marco de la crisis del coronavirus, Alberto Fernandez decidió la continuidad del financiamiento para Portezuelo del Viento.

La obra se convirtió en la única herramienta que existe en el complicado horizonte económico provincial para generar empleo y había entrado, otra vez, en un marco de incertidumbre por la decisión del ministerio de Economía de la Nación de postergar para 2021 el pago de bonos por U$S 10.000 millones emitidos bajo ley local.

El financiamiento del dique en el Sur depende de esos bonos. Durante el gobierno de Alfredo Cornejo, se trabajó no solo en el proyecto sino que se logró firmar un acuerdo con el expresidente Mauricio Macri para que el Estado nacional cumpla finalmente con un compromiso asumido hace más de diez años de poner el dinero necesario para construir la represa en Malargüe.

En total la Nación debe transferir unos U$S 1.023 millones, que están en Letras del Tesoro y de los cuales ya se abonaron tres cuotas. La última la pagó la Casa Rosada en enero, fue de casi U$S14 millones y se espera la llegada de un nuevo pago trimestral en este mes de abril por algo más de U$S 16 millones.

Mendoza es acreedor de la Nación en este punto y se temió por la decisión de haber defaulteado esta deuda. Sin embargo,con el transcurso de las horas, se confirmó que las Letes que posee la provincia serán pagadas en tiempo y forma. Es más: Alberto Fernández decidió cumplir con el pago de la totalidad de los bonos que fueron emitidos para hacer obra pública en la Argentina y los quitó del reperfilamiento. En el decreto figuran seis incisos de excepción y uno de ellos es Portezuelo.

La noticia llega en momentos de tensión entre la provincia y la Casa Rosada por la crisis del coronavirus y de un conflicto latente de los últimos dos meses, precisamente, por el futuro del dique.

Este fin de semana Fernández cuestionó a Suarez (y al resto de los gobernadores de Juntos por el Cambio) por la intención de cerrar las fronteras de cada una de sus provincias para detener la circulación de personas y tratar de frenar así el avance del Covid- 19. Eso generó la reacción del vicegobernador, Mario Abed, quien consideró “desafortunadas” las afirmaciones del presidente.

Suarez viene haciendo equilibrio en su relación con Alberto y, a pesar de los cuestionamientos internos que recibe, mantiene su postura de no enfrentarse con la Casa Rosada y apostar a la “sensatez”- como él mismo la define- en el vínculo. Con Portezuelo, precisamente, el gobernador estaba a la espera de alguno de esos gestos. El gobierno provincial avizora problemas con la construcción del dique y observa con preocupación ciertos vaivenes políticos del presidente al respecto.

En febrero, Fernández y a sola una semana de haber cumplido con la provincia con los plazos firmados por Macri para fondear la obra, designó a un pampeano, Javier Schlegel, como nuevo titular del Coirco. En otro escenario, podría haber sido una designación más. Pero en este contexto no. La Pampa viene reclamando por la realización de una audiencia pública nacional para que se discuta allí la Declaración de Impacto Ambiental que permitió el llamado a licitación para encontrar una empresa que haga la represa.

El Coirco, del que participan también Neuquén, Rio Negro y la provincia de Buenos Aires, regula el manejo del Colorado y es el organismo que puede convocar a esta audiencia que no es vinculante, sin embargo. Si ese llamado se concretara, posiblemente la obra no corra peligro. Pero sí se demorará, como se descarta, cuando el flamante dirigente pampeano cumpla con su mandato provincial.

Solo unos días antes de que la cuarentena fuera impuesta el mes pasado, Suarez convocó a todos los legisladores nacionales a una reunión para acordar una estrategia común ante los que estaba ocurriendo, acción que los diputados y senadores (incluidos los del peronismo) llevaron adelante en el Congreso.

A esta altura, Portezuelo ya parece una obra maldita. Largamente prometida, las idas y vueltas de los últimos diez años agregaron esta semana un nuevo capítulo, favorable, con la ratificación de que por ahora la obra seguirá con el financiamiento prometido.

 

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