Jubilados: el influyente sindicalista mendocino que tampoco se "avivó"

Jubilados: el influyente sindicalista mendocino que tampoco se "avivó"

Sergio Palazzo es el líder de la Asociación Bancaria. Está identificado como uno de los responsables de que miles de jubilados se agolparan en los bancos para cobrar sus haberes en plena cuarentena.

Redacción MDZ

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El mendocino Sergio Palazzo es el secretario general de la Asociación Bancaria. En estos últimos días fue apuntado como uno de los responsables de que miles de jubilados se amontonaran en los bancos para cobrar sus haberes en plena cuarentena y sin que a nadie le importara que pertenecen a un grupo de riesgo.

En varias entrevistas, Palazzo negó su responsabilidad y culpó a las autoridades del Banco Central y de la ANSES, aunque algunos banqueros insisten en que el sindicalista se habría negado a abrir las sucursales durante la pandemia de coronavirus.

Los dirigentes de la CGT, al hablar este viernes con Alberto Fernández sobre el maltrato que están sufriendo los jubilados ante los bancos, plantearon algo que pareció un cuestionamiento a Palazzo, de mucha llegada al Gobierno, según plantea Infobae: “No se entiende por qué la actividad bancaria no fue incluida como un servicio esencial en el decreto que fijó el aislamiento obligatorio”.

Sergio Omar Palazzo es de origen radical, pero se acercó mucho al kirchnerismo y hoy lidera un influyente gremio de 80.000 afiliados en todo el país. Incluso fue uno de los que le hizo más paros al gobierno de Cristina Kirchner en protesta por el Impuesto a las Ganancias. Irrumpió a nivel nacional de la mano de Juan José Zanola, el ex titular de la Asociación Bancaria que fue todopoderoso desde 1983 hasta que cayó preso en 2009, acusado de ser el jefe de una asociación ilícita que comercializaba medicamentos adulterados.

Palazzo era su secretario adjunto y terminó al frente del gremio, primero en forma interina y luego ratificado en dos elecciones consecutivas que lo mantendrán en el cargo hasta 2021. Nació el 5 de abril de 1962 en Guaymallén. Su papá era colectivero y su mamá, empleada doméstica. Tiene un hermano mayor. Terminó la escuela secundaria y empezó a estudiar Derecho, carrera que abandonó a los dos años. En 2008 cursó un master de administración en recursos de salud en la universidad que creó el ministro Ginés González García, ISalud.

En 2005 se mudó de Mendoza a Buenos Aires. “No vivo en un country, no tengo haras de caballo ni campos y soy dueño de un auto modelo 2016”, afirma. Empezó a militar en la UCR cuando cumplió 18 años, en plena dictadura militar, y poco después se entusiasmó con la ascendente figura de Raúl Alfonsín. Sin embargo, la actividad sindical le ganó a la partidaria: empezó a trabajar en 1984 en el Banco Mendoza y al poco tiempo fue elegido delegado y durante varios años integró la comisión interna de la entidad hasta que en 1994 se convirtió en el secretario general de la seccional provincial del sindicato.

Con la caída del Banco Mendoza, Palazzo tuvo un gran protagonismo para lograr la reincorporación de los empleados en otras entidades bancarias. La mayoría se reinsertó en el Banco Nación, donde el líder de la Asociación Bancaria aún figura como empleado, con licencia gremial.

Zanola lo sumó como secretario de Acción Social y Deportes en la lista con la que logró la reelección en 2005. En los siguientes comicios del sindicato, en 2009, Palazzo se convirtió en secretario adjunto, secundando a su polémico líder. Pero ese cargo le duró poco: a los 40 días de haber asumido, Zanola fue a la cárcel y él quedó al frente del gremio. Luego, ganó por el 90 por ciento de los votos las elecciones de La Bancaria en 2013, las primeras en las que se presentó como candidato a secretario general, frente a dos listas competidoras. Una de las claves de su gestión fue la exitosa negociación con Cristina Kirchner para que le restituyeran la obra social al sindicato a mediados de 2013, después de cuatro años de intervención por parte del Estado: fue el gobierno kirchnerista el que presionó a los bancos para lograr que aportaran 100 millones de pesos anuales a La Bancaria para el saneamiento de la entidad.

El líder bancario aclaró que ese gesto no se lo había pedido nadie del Gobierno, pero era obvio que no podía seguir al lado del gran opositor sindical luego de semejante favor que le permitió recuperar la obra social.

Palazzo consiguió en aquella época incorporar a la paritaria un inédito adicional cuyo monto está atado a las utilidades de las empresas en concepto de “participación en las ganancias”, rubro que fue presentado como una conquista histórica por el sindicato bancario. Es uno de los sindicatos que obtiene mejores aumentos en las paritarias gracias al poder de fuego de su sindicato: los dueños de los bancos lo respetan, aunque algunos le temen.

En las elecciones nacionales de 2015 había apostado a la candidatura presidencial de Daniel Scioli y por eso durante el macrismo fue uno de los más tenaces opositores sindicales. En esa época creó la Corriente Federal, una agrupación de gremios identificados con el kirchnerismo como los pilotos de Aerolíneas, textiles, gráficos y curtidores.

En la etapa final del gobierno de Juntos por el Cambio entabló otra fuerte batalla para encuadrar dentro de su gremio a los trabajadores de Mercado Libre: “Quiero que todos los trabajadores de las fintech se encuadren como trabajadores bancarios. Si están prestando servicios financieros, tienen que estar dentro de La Bancaria, y de nuestro convenio colectivo de trabajo”, le dijo al diario Clarín. Y agregó, de manera concluyente: “Quiero ser el Moyano del sistema financiero".

En 2009, el titular de La Bancaria respaldó inmediatamente la candidatura de Alberto Fernández y se convirtió en uno de sus principales interlocutores sindicales. Pero, parece que este viernes se convirtió en un dolor de cabeza luego de las escandalosas imágenes de los jubilados apiñados ante los bancos.

 

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