Presenta:

Fuerte presión sindical sobre Suarez para la reapertura de paritarias

El SUTE intimó por carta documento al gobierno para que se retome la discusión salarial suspendida en marzo y que la negociación se realice de manera virtual. El planteo surge luego de que Hacienda advirtiera por la falta de garantías para que los sueldos de los estatales se cobren a tiempo en mayo.
25503.jpg

El SUTE renovó ayer en Mendoza su presión por la reapertura de la discusión paritaria de 2020, suspendida desde el comienzo de la cuarentena impuesta para el combate del coronavirus, en un escenario en dónde el gobierno de Rodolfo Suarez anticipó problemas para pagar los sueldos públicos del mes de mayo.

A través de una carta documento enviada este lunes, el SUTE demandó por la vuelta de la mesa de discusión salarial y emplazó al Gobierno para que en el término de cinco días implemente nuevamente las negociaciones colectivas y fije fecha para reanudar una discusión que había comenzado en marzo, pero que a los pocos días quedó suspendida como consecuencia de la pandemia.

El planteo sindical, el mismo que había surgido por parte de ATE hace unas semanas, busca adaptarse además a la nueva realidad del debate y la discusión política de los tiempos que corren: el SUTE reclama que “se implemente un mecanismo de comunicación virtual para llevar adelante las negociaciones” y además fija una dirección de e-mail para que allí el Poder Ejecutivo los convoque.

“Es urgente llegar a un acuerdo de aumento salarial en vista de que en el primer trimestre del año el salario de los trabajadores en general y d ellos trabajadores de la educación en particular se ha deteriorado ostensiblemente… Los derechos constitucionales en juego, un salario y condiciones dignas y equitativas de labor, no pueden ser sometidos a una disminución real, por el solo motivo de la pandemia, ya que existen medios virtuales que posibilitan la comunicación y la discusión paritaria”, redactó Sebastián Henríquez, titular del sindicato docente.

El gobierno se tomará el plazo legal para responder la intimación, aunque es poco probable que la respuesta sea de aceptación al pedido. Más allá de algunas argumentaciones que seguramente dará acerca de la dificultad de realizar acuerdos de este tipo de manera virtual, el punto para Rodolfo Suarez es que no se pondrá a discutir incrementos salariales con sus empleados en medio de la crisis económica desatada por el Covid-19.

La carta documento del SUTE ingresó a la subsecretaria de Trabajo y también a la Dirección General de Escuelas, casi en simultáneo con la confirmación de la noticia de que el Gobierno nacional avalará recortes salariales en el sector privado para aquellos trabajadores que hayan sido suspendidos por el parate en la industria y el comercio, entre otras actividades afectadas. Allí lo que se decidió fue que estos trabajadores cobrarán (en principio durante abril y mayo) el 75% de sus salarios a cambio de evitar despidos.

En el inicio de la crisis por el coronavirus la suspensión de la paritaria favoreció la posición del Ejecutivo porque le permitió ganar unos meses de aumentos al sector público. Pero el impacto de la pandemia, terminó en la advertencia por parte del ministro de Hacienda, Lisandro Nieri, de que corría peligro el pago a término de los sueldos de mayo.

Henriquez fue uno de los primeros referentes sindicales que, luego de estas afirmaciones del ministro de Hacienda, convocó a un reagrupamiento de los gremios estatales para elaborar un plan de lucha y advirtió además que “si no hay salario, no hay clases”.

A decir verdad, los sueldos de abril que se cobrarán en mayo serán liquidados en tiempo y forma. Y los sueldos de mayo que se harán efectivos en junio, podrían llegar a sufrir un retraso en el pago, aunque eso no implica que no se abonarán en su totalidad. El punto será que no se liquidarán el último día hábil del mes, aunque está descartado que se vayan a producir recortes o que, directamente, no se paguen.

Para evitar, entre otros muchos problemas, el retraso en el pago de los sueldos, el gobierno depende de que la asistencia financiera que la Casa Rosada se comprometió a brindarle a los gobernadores se concrete. No hay manera aún de que las autoridades económicas de la provincia tengan la confianza plena de que ese paquete de $120.000 millones para los mandatarios del interior (repartidos entre $60.000 millones de Adelantos del Tesoro Nacional (ATN) y otro tanto que serán créditos otorgados por un Fondo Fiduciario de Desarrollo Provincial) lleguen a la provincia de la forma en que se anunció.

Mendoza tiene una cuota comprometida allí de $5.000 millones en total, pero persisten las dudas acerca de si esta ayuda se distribuirá de acuerdo a los índices de coparticipación federal o se seguirá un criterio político para la asignación. Alberto Fernández ya anticipó que Axel Kicillof, gobernador de Buenos Aires, recibirá ayuda para pagar los sueldos de abril. Mendoza, como el grueso de las provincias, espera por más recursos de este salvataje que , que hasta aquí, completaron menos de $900 millones. Una nómina salarial mensual del Estado, supera los $7.000 millones.