A Buenos Aires: tres desafíos para Suarez en una misión de alto riesgo

A Buenos Aires: tres desafíos para Suarez en una misión de alto riesgo

El gobernador se reunirá hoy con uno o dos ministros de Fernández. Solicitará suavizar más el aislamiento obligatorio con "pronóstico reservado". También tratará de hacer lobby para Portezuelo del Viento y recibirá un préstamo de 3000 millones de pesos, aunque dejará claro que le hace falta más.

Juan Carlos Albornoz

Juan Carlos Albornoz

No está previsto que Rodolfo Suarez vaya a cruzarse hoy con el presidente Alberto Fernández en la Casa Rosada. Sí es un hecho que el encuentro con una o dos figuras fuertes de su gabinete se dará en el momento más tenso de la relación política Nación-Provincia.

La reunión tiene varios temas importantes y en principio será con Santiago Cafiero (jefe de gabinete) y Wado de Pedro (ministro del Interior). El primero anoche estaba en duda, pero con el segundo estaría confirmado y hay con él una relación muy fluida: es con quien más habla Suarez en la Rosada desde que es gobernador.

El ida y vuelta entre ambos resume una relación que ha tenido vaivenes y que hoy está en el momento más difícil, por la decisión nacional de decretar el aislamiento preventivo en Gran Mendoza, Tunuyán y Tupungato para bajar los contagios de coronavirus. 

El gobernador mendocino no estará solo. Llegará con sus ministros Víctor Ibáñez (Gobierno) y Lisandro Nieri (Hacienda). Ibañez fue con quien Suarez revisó el detalle del decreto presidencial sobre el aislamiento, mirada que le permitió encontrar los elementos para que la actividad de Mendoza siga "casi igual", a pesar de que ya no esté en etapa de distanciamiento social.

La carta de Suarez será ir por más. El gobernador quiere que Cafiero, si está en la reunión, admita las reuniones familiares (con la mirada puesta en el día de la Madre del próximo domingo) y las celebraciones religiosas.

Cafiero nunca es mencionado en las conversaciones de Suarez con funcionarios nacionales. Si a esto le sumamos el enojo del ministro de Salud Ginés González García en Twitter contra el gobernador, el "me gusta" del presidente a las críticas que le hizo el PJ mendocino, que le reprochó a Suarez una suerte de puesta en escena para hacer quedar al Presidente como el impulsor de una "Fase 1" en Mendoza, y hasta las propias dudas de que vaya a participar de la reunión, puede decirse que esta parte de la misión será de "alto riesgo".

Salvo que las adhesiones populares a la marcha del #12O o las manifestaciones de rechazo en algunas provincias importantes que habían adherido dócilmente a la decisión nacional jueguen en el encuentro. 

Son interesantes dos aspectos más de la reunión, más allá del encontronazo con el Gobierno Nacional por la cuarentena del coronavirus.

Suarez se lleva a la Rosada esta vez al ministro más criticado del Poder Ejecutivo, por propios y extraños, en Mendoza. Frente a las críticas, lo eleva más alto en su consideración. Ibáñez no ha sido importante solamente en la estrategia par eludir el encierro de la cuarentena, sino que también es el ministro que tiene a su cargo la defensa de la obra Portezuelo del Viento ante el Coirco.

En este sentido, Suarez, Ibáñez y Nieri van con mucho equipaje a Buenos Aires: casi como si fuera un cuarto pasajero, se llevan las más de 70 carpetas con estudios sobre la obra. "No solo es la obra del siglo, es la obra más estudiada del siglo", repiten en el Ejecutivo.

El traslado físico de las carpetas de Portezuelo es una maniobra más de lobby para que el emprendimiento se concrete, a pesar del rechazo de las provincias peronistas del Coirco. Por ahora, Portezuelo tiene una sola fecha en agenda: el 28 de este mes tiene que entrar una nueva cuota de los pagos que se comprometió a hacer el Estado Nacional para que el dique sea una realidad.

Pero además de todo, el gobernador va a la Casa Rosada a buscar dinero. No es la primera vez. El "caminito" a Buenos Aires para obtener recursos ya es una costumbre. Una señal de los tiempos.

Esta vez, Suarez va a firmar un convenio para recibir un préstamo blando nacional de 3.000 millones de pesos. Con estos fondos, el gobernador accederá a un "número mágico": 5.000 millones.

En junio, Suarez tenía la esperanza de recibir, precisamente, 5.268 millones de pesos para enfrentar las urgencias de la pandemia. Le dieron mucho menos: 1.900 millones. Los 3.000 millones casi completan la cifra inicial, pero no eliminan los reclamos. "Los 5.268 millones eran el pedido original e insistimos siempre en que representaban el desequilibrio de los meses iniciales de la cuarentena. O sea, era la cuenta de lo que necesitábamos por los meses de abril, mayo y junio", explicaron en Hacienda.

Siempre, pero siempre, las cuestiones de plata con la Rosada dejan un gusto agrio en la boca de los funcionarios de Suarez. 

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