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¿Qué miran los "lilitos" en Mendoza? Pasado/pisado vs memoria y cambio

¿Qué están mirando los lilitos en Mendoza? La lucha por olvidar el pasado y la otra lucha, por empezar siempre desde cero pidiendo indultos.
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Al pasado, ¿pisado?

Hay una frase que siempre está a mano en los discursos formales, pero que en la realidad no se ejecuta como enseñanza: "Quien no reconoce errores del pasado está condenado a repetir la historia", entendida esta como nefasta, obviamente. Los políticos (y muchos empresarios que están detrás de ellos, por supuesto) preferirían un pasado constante: "¡Que no se corte!", podrían gritar aquellos que encontraron socios en el poder del Estado para avanzar con sus emprendimientos sorteando algunas reglas o bien, obteniendo ventajas que antes no estaban al alcance de su mano. Bueno, parte de esta historia de producir un cambio real en el país no pasa por los nombres de las personas que ocupan puestos de decisión, sino por la cultura político institucional de esa gente.

Del "ni olvido ni perdón" a "mejor, miremos para adelante"

Muchos dirigentes creen que en cada elección empiezan de nuevo. Que lo que han hecho en el pasado y sobre sus errores o irregularidades de las que nadie advirtió en tiempo y forma, ya no hay chances de decir nada. ¿Por qué no? ¿Hay consenso en la sociedad para olvidar tan rápidamente todo? ¿Tenemos todos ganas de darles nuevas oportunidades a personas sobre las que aparecen datos concretos de un pasado al menos turbio? Es posible que así sea y que los que desde este quincho llamamos "iluminados" por querer iniciar guerrillas y tirar bombas también existan del lado de los "puristas" que quieren gente solamente limpia en el Gobierno. Habas se cuecen en todas partes, en todos los ámbitos y sin embargo, eso no es excusa: el empate entre corruptos no es una forma de conformarnos y aceptar lo que tenemos.

El sismógrafo de los cismas empresarios

No solo hay internas en los partidos políticos, y lo sabemos. Lo que pasa es que solo acostumbramos a hablar de los problemas que tienen ellos. Pero está claro: en las secciones de noticias mediáticas lo que realmente garpa son los problemas internos de los famosos o, mejor dicho, las cosas que surgen de esas peleas y son filtradas a la prensa. Lo que no sucede en la prensa es que se ventilen las internas de las empresas y de los empresarios. Si eso sucediera, sería una bomba minuto a minuto porque si bien en general todo transcurre como decía (o pretendía)  El General, "de la casa al trabajo y del trabajo a la casa", el sismógrafo de peleas y traiciones no para un minuto, como en toda actividad de este ser, el humano, regido por el conflicto en forma natural y permanente.

¿Por qué no nos enteramos de los líos empresarios y sí de los políticos?

A los empresarios, como a los políticos, no les conviene que se ventilen sus asuntos divergentes. Entonces, hacen todo por evitarlo, salvo cuando caen en desgracia y no tienen cómo frenar los dimes y diretes. Pero en síntesis, hay que preguntarse si acaso, en realidad, los políticos "sufren" la democratización de su exposición pública frente a los empresarios que no, que siguen igual que siempre: adentro de un Tupperware. Una situación a la que hay que sumar también a los sindicalistas que nadie mueve de su lugar y a los integrantes de poderes del Estado que prefieren ser desconocidos, como el caso de los integrantes de la justicia.

Rupturas históricas

Porque si la sociedad pusiera la lupa sobre las empresas, podríamos ver, por ejemplo, casos como viejos y consolidados socios multirubro empiezan a distanciarse en un proceso que algunos observadores no dudan en calificar como "histórico". Un caso bajo la lupa es el del socio que empieza a vender su porcentaje de acciones, dejando a su antiguo socio en minoría en las empresas y, con ello, allanando el terreno para el desarrollo de la política petrolera como tal y no como emprendimiento solamente inmobiliario. Del caso, del que ya se habla en muchos lugares, se promete que habrá más novedades pronto.

Los lilitos miran de reojo

Mientras tanto, hay mucha inquietud por la mirada que tienen los lilitos sobre Mendoza. Algunos dicen que la reunión de Elisa Carrió con Alfredo Cornejo meses atrás no fue solo para hablar de asuntos de Cambiemos, sino cuestiones de corrupción, "el fuerte" de la vehemente diputada nacional. En la semana que pasó referentes vinculados con ella en diversos puntos del país tuitearon sobre Mendoza y algunas prácticas bajo observación. Ella misma lo hizo y también Paula Olivetto y Mariana Zuvic. 

La foto que habla

El lilito de cabecera en Mendoza se llama Gustavo Gutiérrez, ya lo sabemos. Además de tener una relación política son amigos. Y ha dicho unas cuantas cosas últimamente. En Cambiemos le dieron el quinto puesto en la lista de candidatos a diputados nacionales pero ya hay quienes piensan que un corrimiento entre los que hoy van en la boleta le permitiría acceder a una banca que, de otra forma, resultaría imposible. Ya hablamos en otro Quincho MDZ de la posible sumatoria de Luis Petri al gobierno nacional, pero habría que ver si Cornejo no llega a "necesitar" a Claudia Najul, Federico Zamarbide o Marcela Gazali en Casa de Gobierno. Con banca y con Lilita a su lado, Gutiérrez sería un problema para mucha gente que creía que en el "pasado/pisado". En ese sentido, una imagen de Gutiérrez de visita a Patricia Bullrich no hizo más que sembrar más inquietud y que se aceleraran las llamadas a todos los contactos mendocinos que rodean a la Bullrich, ocupada por estos días -como sabemos- en defenderse a sí misma. La imagen:

Mendoza ¿en la mira? 

Hay mucho que mirar a nivel nacional desde Seguridad en Mendoza. principalmente, señalan voceros oficiosos, todo lo que tiene que ver con el tráfico de drogas que tiene a la provincia como centro exportador, pero se presume que distribuidor también. Gutiérrez cree que no tiene nada que decir sobre esa foto en la que lo acompaña uno de los principales asesores de él y Carrió, Ariel Seca. Además, Bullrich no es una de las "lilitas" y tiene carácter propio. Pero tampoco nadie se cree que Gutiérrez fue a verla para sumar votos en su candidatura en quinto lugar a la Cámara de Diputados.

Y entonces...

El pasado es un fantasma que siempre vuelve si no ha sido exorcizado correspondientemente. Un viejo político peronista, sabedor de todas las historias, le contó esta semana a MDZ en una charla de café en medio de una nota que "la historia me dice que uno se puede dar cuenta de quiénes son los que han hecho pactos con el Diablo, pero también de que Dios siempre termina triunfando". Inquietante. pero habrá que ver de qué forma se aplica a la política mendocina el misticismo bueno/malo de muchos dirigentes.

Los éxitos

Lo que sí quieren mostrar desde el Ministerio de Seguridad de la Nación es que la lucha contra el narcotráfico no es marketing, sino realidad. Por eso saben que no basta con mostrar decomisos, sino con personas presas: nombres y apellidos, circuitos completos desarticulados, conexiones intervenidas y clausura del negocio. "Esto no es ideología, solamente, es el éxito de una sociedad que dijo ´no´y va por el cambio", es la frase marketinera al fin que esgrimen desde la conducción de las fuerzas federales que por estos días husmean por odos lados en Mendoza.