El "vamos por todo" que sacude al peronismo mendocino
El "vamos por todo" de Cristina de Kirchner ha tenido un tardío reflejo en sus seguidores mendocinos. Los kirchneristas locales aspiran a conquistar un buen espacio de poder dentro del PJ. Poder es sinónimo de cargos, en la Legislatura e incluso en el Poder Ejecutivo, y la conducción partidaria está de acuerdo en abrir esa discusión.
El botín más anhelado es la presidencia del bloque de diputados del peronismo. La Cámpora tiene un solo representante allí: Lucas Ilardo. Sin embargo, si en las elecciones de octubre se repite el resultado de las PASO de agosto, el kirchnerismo pasará a contar desde mayo del año que viene con un tropa propia de seis legisladores más.
Suficiente para sentarse a la mesa y reclamar al menos un puesto importante en la Legislatura. Para Omar Félix y los intendentes es admisible: los kirchneristas ganaron la primaria justicialista en el primero y tercer distritos, y tuvieron un buen desempeño en segundo. Pueden pedir, además, por haber dado la pelea dentro del PJ, algo que la jefa nacional del sector no hizo.
Sin embargo, hay legisladores peronistas en funciones que observan estos movimientos con preocupación. Reniegan del "vamos por todo" kirchnerista y hasta reconocen la debilidad de la conducción, que no podrá evitar en Mendoza un fenómeno que no se producirá en el Congreso Nacional, a pesar del arribo de la propia Cristina: el peronismo, al menos en la Cámara de Diputados provincial, podría tener un perfil K.
Es el costo de la unidad. Los planteos del grupo kirchnerista de todos modos están sujetos a la reválida de las elecciones de octubre. Aunque si los votos del peronismo se repiten en los comicios generales, el recambio de autoridades en la Cámara de Diputados probablemente no se demore hasta mayo del año que viene, mes en que asumirán los nuevos legisladores provinciales.
No pasará lo mismo en el Senado, donde Patricia Fadel sí sería jefa de los legisladores peronistas hasta mayo de 2018, a pesar de ser una de las perdedoras de las primarias. La razón es que no hay ningún ganador para remplazarla antes del recambio legislativo. En mayo, en cambio, sí lo habrá: figuras con historia como Alejandro Abraham y Adolfo Bermejo asumirán en la Cámara Alta.
Pero sobre la mesa hay más planteos K. La Cámpora también tiene la mira un puñado de cargos en el Poder Ejecutivo que, por tradición, siempre quedan en manos de la oposición.
Desde la asunción de Alfredo Cornejo, el peronismo no ha podido designar representantes en esos organismos, debido a sus problemas internos. La Cámpora, ahora, quiere discutirlos mano a mano con Félix y los intendentes, porque ocupa el lugar en la mesa de negociaciones que supieron tener Carlos Ciurca y Fadel. Hoy, ambos, no tienen derechos allí, por el resultado en las urnas del 13 de agosto.
No se habla de cargos muy importantes, pero el reclamo es fuerte porque ese reparto también reflejará el modo en que se distribuye poder en la nueva era. Se trata, además, de salarios del orden de los 50 mil pesos para los beneficiarios. Están en juego un puesto de vocal en la Inspección General de Seguridad, otro similar en el directorio del Instituto de Juegos y Casinos, una sindicatura en EMESA (Empresa Provincial de Energía) y probablemente una vocalía en la Agencia Provincial de Ordenamiento Territorial.
Las primera fotos de la unidad
Las conversaciones sobre los cargos absorbieron parte de los diálogos entre los peronistas después de las PASO. Esa rosca ha tenido momentos complejos, por las pretensiones del kirchnerismo puro respecto de los fondos y el diseño de la campaña en sí misma.
La Cámpora sacó un segundo puesto en la primaria que tuvo gusto a triunfo, y todo este tiempo, sus referentes lo hicieron notar a sus rivales internos.
Los problemas que ha habido en el PJ durante el último mes se sintetizan en un hecho: nunca hubo una "foto de la unidad" donde convergieran los integrantes de la lista definitiva de candidatos.
Pero ese momento llegó. Los peronistas comenzaron a dar síntomas de unidad el jueves, en un acto casi de campaña que organizaron los hermanos Bermejo y del que participaron kirchneristas como Guillermo Carmona e Ilardo.
Jorge Tanús y quienes lo acompañan no participaron de esa previa, pero el diputado provincial se apuró a hacer una aclaración que descartaría un estado de rebeldía. "Iba a ir, pero el jueves terminé muy cansado después de participar en la grabación de videos y la toma de fotos de campaña", explicó.
Y aprovechó para ventilar que en esas sesiones del jueves se juntaron por primera vez los cinco candidatos de la lista a diputados nacionales del peronismo, es decir, los referentes de los tres sectores que se enfrentaron en la primaria de agosto.
Macri sí, Cornejo no
La foto se repetirá el lunes. Félix, Cecilia Juri, Laura Soto, Juani Jofré y Tanús protagonizarán por fin el acto de lanzamiento de la campaña en un salón de Guaymallén. Será la señal de que finalmente los acuerdos se lograron.
Sobre el fin de semana se conoció el borrador casi definitivo de un documento con 15 puntos que será presentado en el acto del lunes. El documento plantea cuáles serán los ejes de trabajo de los candidatos del PJ si llegan al Congreso Nacional y ha sido resultado, como todo, de una negociación ardua entre la cúpula partidaria y el kirchnerismo puro.

