Seguridad defendió el "impuestazo" a los clubes
El Ministerio de Seguridad defendió y justificó este miércoles el fuerte incremento de los gastos administrativos que cobra a los clubes para que la Policía preste servicios en los estadios.
Esta tasa subió de 34,60 pesos a 192,23 pesos, o sea, más del 400 por ciento, gracias a una reforma de la ley Impositiva. La suba es, actualmente, el centro de la controversia entre el Gobierno y los dirigentes deportivos.
No fue una medida contra los clubes, específicamente. En general, el costo de los servicios extraordinarios, que son las prestaciones que hacen los policías en sus horas de descanso para empresas privadas, prácticamente fue duplicado hace poco.
A su vez, el Ministerio de Seguridad emitió una resolución interna que le puso límites a este tipo de servicios. Ambas medidas, según se dijo oportunamente, fueron tomadas en combo para desalentar el trabajo policial en los días de franco, sin afectarles el bolsillo de los uniformados.
Pero de lo que poco se había hablado hasta que explotó el conflicto con los clubes, es del aumento de los costos administrativos, que no tiene como destino a los efectivos, sino que van a parar a la caja del ministerio.
Según se detalló en el área administrativa de la cartera, hasta que se reformó la ley Impositiva, un policía recibía por cada periodo de servicio extraordinario en una cancha (cuatro de horas de trabajo) 519,01 pesos. Otros 34,60 pesos iban a la caja del Ministerio.
Ahora todo es más caro: los policías pasaron a cobrar 680,48 pesos por cada periodo de servicio de "alto riesgo", y el ministerio, 192,23 pesos en gastos administrativos.
El Ministerio de Seguridad culpó a las gestiones anteriores de haber planchado la erogación extra porque "fomentaban los servicios extraordinarios" y señaló que, a partir de la modificación reciente, se llevó la tasa a un poco más del 19 por ciento, para alinearlo con lo que fija la ley.
En efecto, la ley 7120, de 2003, establece en su artículo 17 que el solicitante de un servicio extraordinario, además de liquidar lo que le corresponde a cada policía, deberá abonar "una suma equivalente al veinte por ciento del valor de un período de bajo riesgo". El 90 por ciento de ese pago extra tiene como destino "la adquisición de equipamiento, bienes y servicios para dar cumplimiento a las prestaciones esenciales del sistema provincial de seguridad pública".
Recomponer este porcentaje era, según las autoridades actuales, vital para tener dinero que permita equipar y mejorar la Policía. Esto, debido a la escasez de recursos: el 90 por ciento del presupuesto total del ministerio tiene como destino el pago de sueldos y sólo el 1 por ciento va a bienes de capital.
Seguridad afirmó que el cobro de esta tasa retributiva no se puede obviar, porque implicaría cometer el delito de "malversación de fondos". Aunque a la vez insistió en argumentos de tipo conceptual: la prioridad es el patrullaje de las calles y no la cobertura de seguridad en los espectáculos deportivos o culturales.
Además, argumentó que desde el año pasado se ha incrementado mucho más la adquisición de bienes de capital (722 por ciento, según la cuenta oficial) que los gastos administrativos de los servicios extraordinarios de la Policía.
"Alguien miente"
Los excesos en los servicios extraordinarios, por otra parte, sirven de amparo para el Gobierno en esta polémica: se llegó a detectar que había policías que duplicaban el sueldo gracias a este tipo de servicios.
"Algunos cobraban cerca de 60 mil pesos y sacaban 60 servicios por mes. Eso no se pudo comprobar porque daba que trabajaban 16 horas por día. Alguien estaba mintiendo y había que blanquearlo", aseguró una fuente oficial.
Sin embargo, que la seguridad pública abandone los espectáculos deportivos, en especial el fútbol, resulta un tema delicado. En el Ministerio de Seguridad lo saben y hablan de negociar con los clubes un "sistema mixto" para las canchas, con guardias privados trabajando a la par de los efectivos de la fuerza pública.
A los clubes, específicamente, les ofrecieron bajar 60 por ciento los gastos administrativos para que achiquen sus gastos. Así, por cada policía, el costo bajaría de 872,71 pesos a unos 750 pesos. Los partidos importantes requieren alrededor de 300.
Aunque incluso esta rebaja debería esperar: como los nuevos montos se aprobaron por ley, habría que hacer una corrección en la Legislatura para poder cobrarles menos.


