Estafa "Vale más": esperan que el juicio rompa el "pacto de impunidad"
Fue uno de los casos de corrupción más graves de la historia de Mendoza y pasaron casi 11 años desde que se descubrió. Y ahora dos de los acusados están en juicio. Se trata de la estafa cometida con el programa Vale Más, el sistema de ayuda alimentaria que fue creado en el 2000, en plena crisis, y que sirvió para desviar fondos de la ayuda social.

Una de las planillas con firmas adulteradas.
Los acusados en el juicio son Daniel Gómez y Luis Llobel. Ambos estaban en la "parte operativa" del sistema fraudulento. Llobel era el coordinador del programa Vale Más, quien gestionaba el sistema. Gómez era el encargado de informática. Los peritajes realizados detectaron que Gómez había enviado "pedidos" de Tickets a la empresa Proms para que se impriman. Pero luego eran borrados del sistema del Ministerio de Desarrollo Social. De esa manera se generaba el circuito paralelo de tickets que terminaban en corrupción. Y no quedaban rastros en las planillas oficiales.
En la causa, a la que tuvo acceso MDZ, figuran viejos testimonios de personas que figuraban como beneficiarios, pero a quienes les falsificaron las firmas. Incluso se detalla cómo se entregaban Vale Más en los municipios con sistemas irregulares.
El juicio comenzó es por fraude a la administración pública. La Séptima Cámara del Crimen ahora tiene a cargo el debate y Daniel Carniello es el fiscal. A pesar de la magnitud del tema, el juicio había pasado desapercibido hasta ahora. Lo mismo había pasado con la única condena que hay sobre los Vale Más, que fue leve y contra otro ex coordinador del programa.
Pero los denunciantes apuestan a que se rompa el pacto de impunidad. Es que Llobell y Gómez eran solo una pieza operativa de un engranaje mucho más grande, del que participaban funcionarios de primera línea y hasta, se sospecha, intendentes. "Con Sergio Pinto asumimos en 2006, yo como coordinador de este programa. Al principio, el desorden era evidente, pero nada hacía suponer que por debajo sucedía una estafa. A fines de agosto, fruto de nuestros controles se detectó. Había tickets a favor de personas que no estaban en la base de datos del programa. Circulaban estos tickets y se cobraban. Ése fue el nudo", explicó Alberto Monetti, el denunciante del hecho. Para cometer la estafa había distintas metodologías. "En 2007, pudimos ampliar la denuncia en cinco oportunidades, con pruebas y evidencias de la comisión de delitos. Todo indicaba que hubo al menos tres modus operandi para estafar al Estado. La estafa arrancó en el comienzo del programa: octubre del 2000. También señalaban qué eslabones estaban al servicio del delito: la empresa, mayoristas y funcionarios", detalló Monetti.
Los Vale Más eran tickets que se entregaban para que las familias compraran alimentos en mercados adheridos. La Nación lo financiaba, la Provincia los entregaba, los beneficiarios los gastaban y los mayoristas cobraban los ticket. Pero se armó un sistema paralelo en el que se creaban beneficiarios fantasmas o se duplicaban padrones y se cobraban sin que pasaran por el circuito formal. Entre los elementos de prueba hallados hay padrones con beneficiarios duplicados, firmas falsas y tickets que eran reducidos sin que pasaran por la mano de nadie.
La denuncia original la hizo Alberto Monetti, quien tomó el programa en agosto del 2006. El fiscal Daniel Carniello quedó a cargo de la investigación. La causa se dividió en cuatro según el tipo de delito. Pero el tema se dilató y quedó al borde de la prescripción. En las causas no hay funcionarios políticos de alto rango acusados. Sí dos ex subsecretarias que fueron acusadas de delitos culposos por no controlar. La ministra de Desarrollo Social que había quedado en la mira por la estafa era Ana María Gotusso, pero también otros funcionarios que compartieron gestión en esa época. También habían quedado señalados ex intendentes y funcionarios municipales. Es que muchos de los padrones truchos eran de municipios.
Aunque es difícil precisar un monto, se cree que se desviaron el 20% de los recursos que iban a parara al programa. Esto es al menos 4 millones de pesos por año. "Los montos son difíciles de estimar. La estafa duró muchos años. Fueron muchos protagonistas, pero se puede calcular que, la operatoria vale más significó 110 millones de pesos, y estimo que el 20% de todo eso fue a parar a bolsillos de terceros, no de los beneficiaros: 22 millones. 2000-2002 eran equivalentes a dólares", dijo Monetti.
A pesar de las groseras irregularidades que habían ocurrido, nadie había alertado lo que ocurría hasta el 2006. En el Tribunal de Cuentas, por ejemplo, las rendiciones de cuentas eran aprobadas a pesar de que se hacían muchas observaciones por la falta de rendición de cuentas. Cuando saltó el escándalo, se revisaron esos fallos e intentaron ejecutar sanciones económicas.
Antes de que se presente la denuncia penal, vecinalistas de Godoy Cruz habían reclamado por el desvío de fondos en Fiscalía de Estado. En ese momento pocos le dieron importancia.




