Otra vez Cornejo busca neutralizar un fallo de la Corte provincial
El Gobierno provincial prepara un proyecto que busca corregir por ley los efectos de un fallo de la Corte que había provocado la queja masiva de los empresarios en Mendoza.
La medida se plasmará en apenas seis artículos que limitarán el modo en que se calcula el interés por mora de los juicios laborales. El objetivo será neutralizar una sentencia de comienzos de noviembre, que había elevado considerablemente la tasa en cuestión.
Aquel fallo puso en alerta al conjunto de las cámaras empresarias mendocinas. Varios años atrás, la Corte había señalado que el interés que genera la demora judicial debía tomar como referencia la tasa activa del Banco Nación. Pero el alto tribunal cambió las reglas el mes pasado, en perjuicio del sector empresario, al tratar el caso del despido de un empleado del Citibank, de apellido Lencinas.
El fallo de noviembre fijaba un nuevo cálculo, que debía tomar como base la tasa para créditos personales de "Libre destino" a 36 meses del Banco Nación. Con este cambio, el interés a pagar por parte del empleador, crecía notablemente: del 20 por ciento anual a más del 40 por ciento por año, según sostenían ayer en el Poder Ejecutivo.
La protesta de los empleadores no se hizo esperar. Afirmaron públicamente que el fallo de la Corte podía someterlos a "ceder ante reclamos infundados" de los empleados en un pleito. Criticaron a la Justicia por hacerlos responsables de sus propias demoras. Y advirtieron que la sentencia sobre el caso Lencinas repercutiría negativamente en la creación de empleo y la eliminación del trabajo en negro.
El Poder Ejecutivo escuchó estos reclamos y decidió cambiar otra vez el cálculo de los intereses. De acuerdo con el proyecto que deberá tratar la Legislatura, los jueces tendrán que aplicar una tasa de interés equivalente a la famosa Unidad de Valor Adquisitivo (UVA), un índice que creó el Banco Central para ajustar los créditos por inflación y movilizar particularmente el sector de los créditos hipotecarios.
Gracias a este cambio, los intereses a pagar por los empresarios en los juicios laborales serán menores a los que se deberían aplicar en función del último fallo de la Corte. El Gobierno cree que este sistema será más justo, porque fijará un interés acorde con la inflación real.
Según se anticipó como parte del proyecto, los jueces tendrán la facultad "discrecional" de aplicar un cinco por ciento más a la cifra UVA y otro 2 por ciento extra en los casos en que consideren que el empleador ha estirado el litigio en forma desleal.
El proyecto tiene dos condimentos políticos muy relevantes. Uno es que vuelve a alinear a Alfredo Cornejo con Mauricio Macri en la batalla contra la llamada "mafia de los juicios laborales".
El otro, es de índole local. Otra vez Cornejo se enfrenta con una parte de la Corte a la que considera "opositora". Precisamente ese grupo fue el que generó el fallo del caso Lencinas, en una votación dividida del plenario del alto tribunal.
A favor del nuevo cálculo de indemnizaciones votaron los ministros Omar Palermo, Alejandro Pérez Hualde, Julio Gómez y Mario Adaro. Y Palermo fue quien se encargó de argumentar esta postura.
El duelo entre Cornejo y Palermo empezó con el propio inicio de la gestión, cuando el gobernador endureció el régimen de prisiones preventivas por ley para neutralizar un protocolo impulsado por Palermo a favor de los presos, que promovía medidas alternativas al encarcelamiento para reducir el hacinamiento.

