El golpe que le permite a Cornejo ocuparse de lo urgente
Alfredo Cornejo tardó demasiado tiempo en entender que la causa del Ítem Aula revestía una gravedad institucional digna de que el caso fuera tratado por el pleno de la Corte. Un año y ocho meses lleva la causa en la Justicia. Además, desde hace por lo menos una semana, se venía adelantando cómo saldría el inminente fallo de la Sala 2. La señal era clara: el adicional sería declarado constitucional, con excepciones.
Por estas razones, los jueces perfilan a Cornejo, hoy más que nunca, como un gobernador cuyo ejercicio del poder no tolera ningún reproche. Alguien capaz de alterar las reglas de juego en el último minuto, para evitar que lo desautoricen.
Nadie ha explicado con certeza qué dicen los votos de los ministros Mario Adaro y Omar Palermo, que ya están incorporados en el expediente, pero se cree que dos de los tres miembros de la Sala 2 detallan en sus excepciones una serie de casos puntuales en los cuales no se puede aplicar el descuento salarial de los docentes. Enfermedades "no psiquiátricas" y casos como la adopción de niños, entre ellos. Según algunas especulaciones, también se eliminaría el tope de 10 faltas por año.
Más allá de cualquier consideración particular, parece claro que el gobernador reaccionó, en el preciso momento del desenlace, ante la posibilidad de que una decisión judicial cuestionara, en mayor o menor medida, su logro máximo en materia educativa: reducir el ausentismo de los docentes. No le alcanzaba a Cornejo con la constitucionalidad de la medida.
Otro problema es que el pedido de tratamiento en plenario que el presidente de la Corte, Jorge Nanclares, aceptó con rapidez y al borde de que los plazos se extinguieran, además de aparecer muy tarde, dilata cualquier definición. Ahora, pasará la feria de enero y bastante tiempo más antes de que se produzcan novedades. Podría haber en el medio apelaciones y recursos ante la Corte Nacional, e incluso acciones ante tribunales internacionales.
Cornejo le reclama siempre celeridad a la Justicia, pero en este caso, él será el responsable de la demora. La sospecha de que se cocinaba un fallo en cierta medida negativo puede haber sido una de las razones. Pero también hay que decir que el retraso le sienta cómodo al gobernador en estos momentos.
El logro, en este sentido, es dilatar sin fecha un frente de conflicto, para poder concentrarse en otros mucho más urgentes. El Presupuesto 2018, por ejemplo.
La semana que viene, Cornejo tendrá un desafío. La idea del oficialismo es tratar la pauta de gastos el próximo miércoles en la Cámara de Diputados, pero hasta ahora, no hay acuerdo con el peronismo. La prueba será compleja: el endeudamiento por 2.000 millones de pesos y varios artículos más vinculados al financiamiento requerirán dos tercios de los votos.
No se pueden dar todas las batallas a la vez y el Gobierno parece hacer economía de recursos en este fin de año caldeado y lleno de conflictos, a nivel provincial y nacional.
Algunos soldados de Cornejo tienen una misión asignada y la están cumpliendo: ya abrieron el diálogo con los intendentes peronistas para conseguir los votos de los legisladores que les responden. El presupuesto no pasará el filtro sin ese apoyo.
El presidente de la Cámara de Diputados, Néstor Parés, habló en estos días con Jorge Giménez, el intendente de San Martín. Giménez tendría una de las llaves para destrabar el cerrojo justicialista. El propio gobernador puso la zanahoria delante del jefe comunal: dejó en claro esta semana el alto nivel de obra pública que recibirá el departamento del Este si el presupuesto de casi 90 mil millones de pesos de gasto se aprueba en la Legislatura.
Los intendentes del PJ, por su lado, no dieron una respuesta aún: hablarán entre ellos y con las autoridades partidarias antes de hacer saber su posición. Nadie puede asegurar que el justicialismo mendocino tendrá una postura monolítica, pero la UCR sí está convencida de que al menos los intendentes actuarán en bloque. Y esperan que lo hagan a favor del oficialismo.
Ocupado con el presupuesto, el bono de fin de año y los acuerdos salariales con la administración pública, Cornejo directamente pasó por alto otros asuntos problemáticos. Entre ellos, el gesto desafiante de un aliado político: el intendente de Luján, Omar de Marchi, lo obligó a cancelar un remate de terrenos públicos en la localidad de Agrelo.
Contra lo que se podía imaginar, el gobernador ni siquiera presentó batalla, e incluso se allanó a un acuerdo muy conveniente para el presidente del PRO. Luján pagará al Gobierno las 55 hectáreas de Agrelo en 12 cómodas cuotas, de 400 mil pesos cada una.
De Marchi primero atacó, pero al final agradeció: en total, serán menos de 5 millones de pesos los que pagará su comuna para desarrollar un ambicioso proyecto, cifra que se reduce más si se tiene en cuenta la inflación.
El remate, en cambio, le habría permitido al Gobierno reunir más del doble de dinero para asistencia social, en efectivo. Pero no era este el momento de enfrascarse en una pelea con el intendente macrista, quien va perfilándose como un rival electoral del radicalismo en las elecciones de 2019.
Para qué. El liderazgo de Cornejo, en la actualidad, sigue siendo indiscutible. Dentro y también fuera de la provincia: ayer, en Buenos Aires, fue elegido como conductor de la UCR a nivel nacional.
Obsesivo de la gestión gubernamental, antes de irse de la provincia, ayer firmó la nota que le pedía a la Corte un fallo plenario para el Ítem Aula. Hay jueces que dicen que eso no hacía falta, ya que el pedido era del asesor de Gobierno, César Mosso Gianinni . "Quiso mostrarse como un patrón", le reprocharon, acusándolo otra vez de tener actitudes autoritarias.
Los mismos magistrados estuvieron toda la semana a la defensiva de Cornejo. Con la guardia en alto. Y no sólo por el caso del Ítem Aula: temían un golpe del gobernador por sus licencias.
Los excesos de los magistrados en el uso de este privilegio, que se suma a las dos ferias de descanso anuales, quedarían a la vista dentro de poco, gracias a la difusión de un informe que hace varios días tiene en su poder la Legislatura.
Hay jueces que esperaban que Cornejo los atacara con el informe sobre las licencias si el fallo de la Corte por el Ítem Aula era muy adverso. Al final, el gobernador eligió otro camino para evitar un daño por el ítem docente. Pero aquella arma sigue a mano.



