Presenta:

Un "Papá Noel" que intentará batir su propio récord

El gobernador buscará cerrar a comienzos de diciembre acuerdos con los gremios por el aumento de 2018. La oferta oficial tendrá un tope ligado al cálculo de inflación: 15,7 por ciento. Y el bono será generoso: no será "en blanco", pero podría rondar los cinco mil pesos.
832446.jpg

La lógica con la que Alfredo Cornejo abordará las inminentes negociaciones salariales con los gremios estatales coincide con la etapa del año: lo que importa cerca de las fiestas es tener plata en el bolsillo para afrontar los gastos.

En consecuencia, como si fuera un Papá Noel, el gobernador saldrá a ofrecer a los estatales un bono de fin de año muy atractivo para el corto plazo. Será generoso: el "premio" superará el cinco por ciento de desfasaje con la inflación que registran los sueldos.

Hay que decir que el Gobierno está obligado a sentarse a negociar con los gremios. Todos los acuerdos de este año decían que había que reabrir paritarias si el aumento del 17 por ciento quedaba corto en la carrera con la inflación.

Eso ya ocurrió. Pero Cornejo intentará sacar una ventaja en la negociación. 

Es muy diferente a mediano plazo que el aumento sea un bono de fin de año o una suba "en blanco". Básicamente, si el incremento fuera al bono de sueldo, se elevaría la base para el aumento salarial del año que viene, y el esfuerzo para las arcas del Estado sería mayor en 2018. Por eso el gobernador ha elegido la primera opción.

Los gremios saben que, a la larga, pierden con el bono. Por eso se plantan en contra. Sin embargo, del otro lado, la posición del Poder Ejecutivo vuelve a ser de autoridad.

Los antecedentes juegan a su favor. Por acuerdo o decreto, Cornejo consiguió hasta aquí evitar angustias prolongadas. En 2016, dio los aumentos salariales en marzo. Este año, adelantó la discusión y la cerró en febrero. Ahora quiere romper su propio récord: buscará cerrar los acuerdos paritarios de 2018 en los primeros días de diciembre. Antes de que termine el ciclo lectivo, incluso.

La barricada del SUTE

No es casualidad que el Gobierno ligue la discusión salarial al calendario escolar. La batalla con el líder del SUTE, Sebastián Henríquez, ya comenzó y promete ser la más intensa. 

Cornejo nunca pudo acordar con el sindicato docente y esta vez el escenario no es distinto: la pretensión de incremento es del 50 por ciento. Inalcanzable.

"Henríquez es igual que Mateluna", se quejan en los pasillos de la Casa de Gobierno. La estrategia oficial será enfrentarlo con las bases, tentando al bolsillo de los maestros. Cornejo Papá Noel pregonará que el bono de fin de año será similar en todas las áreas de la administración pública, con lo cual, los sectores de sueldos más bajos se verán más beneficiados. Allí se ubican los maestros y celadores.

Nadie desmiente que el bono de fin de año pueda rondar los 5.000 pesos. En cambio, un aumento del cinco por ciento sobre los salarios actuales de los docentes implicaría mucha menos plata para la mayoría.

El Gobierno tiene más datos para contrastar. En diciembre del año pasado, liquidó entre 1.000 y 2000 pesos de compensación, según el nivel salarial de cada empleado. El monto se multiplicará esta vez. Además, llegará a todos los estatales, incluso aquellos que cobran sueldos superiores a los 30.000 pesos, quienes no lo recibieron la última vez.

Un plan que arrancó en los municipios

El plan de Cornejo ya ha empezado en los departamentos afines. La Municipalidad de Guaymallén, conducida por Marcelino Iglesias, acaba de firmar un acuerdo de aumento salarial para el año que viene que incluye un "bono compensación y estímulo" de 3.000 pesos.

 En Las Heras, en tanto, Daniel Orozco estiró la cifra a 4.000 pesos, con una parte en cuotas. Tadeo García Salazar, de Godoy Cruz, pagaría, por su lado, 2.500 pesos a cada agente.

Se afirma en el Gobierno que el bono de Cornejo para empleados provinciales será más "jugoso" que el de los municipios. En ese caso, habrá un efecto impacto.

Otro indicio de las comunas. El acuerdo en los municipios radicales incluye un aumento salarial escalonado del 14 o 14,5 por ciento para 2018. Todo es parte de la misma estrategia: esa será la cifra y el modo de pago que el Gobierno provincial ofrecerá a sus empleados.

La convocatoria a los gremios se producirá a comienzos de la semana que viene e incluirá a todos los sectores, incluso a aquellos que no disponen de la "cláusula gatillo": SUTE, Judiciales y empleados del Instituto de Juegos y Casinos.

La propuesta salarial para 2018 irá en el mismo paquete y tendrá un tope inapelable: 15,7 por ciento. O sea, el equivalente a la proyección de inflación del Presupuesto del año que viene.

El Gobierno apostará a estirar el pago de este porcentaje hasta octubre de 2018, en porciones trimestrales o cuatrimestrales. Vaya como ejemplo, otra vez, el de los municipios: la oferta es 5-5-4.

El Ejecutivo, además, ofrecerá un elemento nuevo: habrá esta vez una "cláusula gatillo" automática. Esto quiere decir que no habrá una negociación en paritarias si la inflación se dispara por encima del 15,7 por ciento el año que viene, sino que se deberán incrementar los sueldos en forma instantánea.

La caja de la administración de Cornejo permite este fin de año el otorgamiento de algunos beneficios adicionales para mejorar el humor de los empleados públicos. Acaba el Gobierno de definir un cierre para los viejos reclamos administrativos y judiciales de los agentes. Pagará todas las cuentas pendientes desde hace muchos años, con una inversión de 500 millones de pesos.

No mordió la manzana hasta ahora Henríquez. Sin embargo, Cornejo intentará imponer en la Legislatura el pago de deudas y reclamos por el ítem zona a los docentes. Son 700 millones de pesos más.

A la par, el proyecto propondrá un cambio del estatuto docente para la reformulación de la zona, con nuevos criterios que privilegiarán el dictado de clases en lugares alejados. Esa será una tarea que deberá encarar en los próximos seis meses una oficina multipropósito del Gobierno: la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE).

Se calcula en el Gobierno que la recategorización del ítem zona obligará a invertir en el sector docente unos 400 millones de pesos más. Estará incluido en el proyecto el pago de un adicional que impedirá que disminuya el salario de aquellos maestros que dan clases en los colegios que serán recalificados por debajo del nivel actual.

Así avanzará, impetuoso, Cornejo, quien hasta podría jugar con las diferencias para ganar la pulseada: todo indica que Mauricio Macri no se pondrá, como él, barba y traje colorado, y no dará un bono de fin de año.