Tomba: pasión y negocio subsidiado
Si se hace un juego para relacionar al fútbol con alguna palabra, las primeras respuestas pueden ser engañosas. "Pasión", "deporte", "hinchada" podrían ser algunas. Pero para definir al fútbol de hoy pueden ser más precisas "negocio" y "subsidio"; sobre todo desde que el Estado es el principal aportante para financiar ese espectáculo.
Godoy Cruz Antonio Tomba es uno de los protagonistas de esa historia y también está entre los clubes privilegiados en cuanto a la cantidad de recursos nacionales y provinciales que recibe. Según la información oficial, con la creación de la Superliga Godoy Cruz recibirá 55,59 millones de pesos por participar en el torneo como uno de los equipos "chicos". Ese monto puede ser la envidia de muchos. En Mendoza se espera recaudar este año un total de 51 millones de pesos por la "ley del deporte", recursos que tienen como misión financiar las actividades deportivas en todos los ámbitos (equivale al 0,5% de la recaudación de Ingresos Brutos). El Tomba va a superar esa cifra sólo con el aporte del Gobierno nacional.
Las comparaciones pueden resultar odiosas, pero también sirven para darle contexto a las cifras. Para tener una idea, la Secretaría de Deportes de la provincia tiene un presupuesto anual de 130 millones de pesos, según figura en la Ley de Presupuesto. Y dentro de esos recursos, destina 11.618.197 pesos para "aportes a actividades no lucrativas"; es decir, para subsidiar el deporte social de toda la provincia.
El año pasado, el Tomba recibió 34,8 millones de pesos por la televisación del Fútbol Para Todos y con el cambio de gobierno, durante la primera mitad del año, fueron alrededor de 3,8 millones por mes los que se transfirieron. Por eso, los casi 56 millones de pesos de la Superliga son superadores.
Pero no es todo. Godoy Cruz tiene varias líneas de ayuda también del Estado provincial. El Tomba es uno de los pocos equipos de fútbol de Primera División que tiene a un Estado como principal auspiciante, situación que se mantiene desde que ascendió de categoría.
Según información a la que accedió MDZ en base a fuentes confiables, hasta el 31 de diciembre del 2015 el Tomba cobraba 150 mil pesos por partido por llevar en su camiseta la "Marca Mendoza". Es decir, 4,5 millones de pesos por un torneo "largo" de 30 partidos. El auspicio se mantuvo con el cambio de Gobierno y con un detalle: en el campeonato anterior la marca dejó de ser Mendoza para pasar a ser "Gobierno de Mendoza". El nuevo modelo de camiseta presentado la semana pasada vuelve a la marca general de la provincia. El otro auspiciante estatal que se mantiene es el Instituto Provincial de Juegos y Casinos, que paga aparte. MDZ intentó averiguar el monto que cobra el Tomba actualmente de parte del Estado, pero aún no se hizo público el dato.

En el resto de las provincias son empresas privadas los principales auspiciantes y también algunas entidades financieras estatales, pero no Gobiernos de manera directa.
La otra ayuda que recibe el Tomba es por el uso del Estadio. En el convenio marco que se firmó hace 6 años se habilita a que ese club use las instalaciones y pueda usufructuar la venta de bebidas, las playas de estacionamiento y otras instalaciones. A cambio, se debe hacer cargo de los seguros, de los servicios y de la seguridad. De manera extra ha recibido otros aportes estatales, como un subsidio por 300 mil pesos para construir camarines y sanitarios, que fue otorgado en 2014 (Decreto 468).
Aunque se trata en todos lo casos de recursos estatales, el club no rinde cuentas de manera pública, pues es una organización civil-privada. Además de los aportes, tiene otro gran beneficio: no paga ningún impuesto provincial, pues está adherido a las exenciones del artículo 74 inciso C del Código Fiscal de Mendoza. Curiosamente en los sistemas del Gobierno figura un pedido para levantar una inhibición realizada por el club. Desde Hacienda explicaron que puede haber sido un error. Fuera de ello, hay que recordar que el Tomba maneja cifras millonarias por recaudación, negocios con las transferencia de jugadores y otros items. La AFIP intentó ordenar el sistema a través de la resolución 3897/2016, que específica cómo deben operar y registrarse las transferencias de pases.
El encargado de llevar adelante todas las negociaciones y acuerdos con el Estado es el presidente del Club, José Mansur. El empresario es conocido en el mundo del fútbol por llevar una administración ordenada y, aunque Godoy Cruz es una entidad civil, aseguran que el sistema es similar a un gerenciamiento. Mansur tiene además otros negocios con el Estado. Desde hace décadas, por ejemplo, invierte en el rubro inmobiliario y uno de sus clientes es el Estado: tiene al menos dos inmuebles alquilados al Ministerio de Salud. Uno está en Morón 22 y el otro a la vuelta, en San Martín 425.
El fútbol mueve millones y pasiones. Y el Tomba no ha sido ajeno a las relaciones con el poder. De hecho, en su primera campaña en Primera, fue noticia por los escándalos generados con el gobierno de Julio Cobos (por escuchas telefónicas realizadas por la justicia que vinculaban a barrabravas, policías y fucionarios).


