Revisarán 3.200 "cambios de funciones" de docentes
Este lunes, en el cuarto piso de Casa de Gobierno, el gobernador Alfredo Cornejo anunció que a raíz de irregularidades detectadas en casos puntuales, se revisarán 3.200 casos de docentes con "cambios de funciones". Según explicó el mandatario, esta medida no solo tiene como objetivo subsanar las inconsistencias que surgen entre los datos de la DGE y los relevamientos "in situ", sino que también abre una ventana para que maestros que hoy están en cambios de funciones puedan cobrar el ítem aula.
Durante las paritarias, uno de los argumentos esgrimidos en contra el ítem aula fue que no contemplaba a los trabajadores en "cambio de funciones". Aunque esta mañana el ministro de Gobierno Dalmiro Garay negó que el hecho de no incluirlos haya sido un error, con esta iniciativa se remediaría esa situación.
Cornejo habló de personas que según los expedientes de la Dirección General de Escuelas deberían trabajar en ciertos establecimientos, pero que en realidad hace años que no lo hacen. Para evitar ese tipo de situaciones, a los docentes se les exigirá una declaración jurada en la que cada uno explique qué funciones cumple en la actualidad y en qué establecimiento. Además de ello, entre el 16 de mayo y el 16 de julio todos los maestros que están en "cambio de funciones" deberán realizarse un estudio médico para constatar si persisten los síntomas por los cuáles dejaron de estar al frente de un curso.
Una vez que el gobierno provincial cuente con datos precisos sobre cada una de estas personas, podrán determinar quiénes trabajan en establecimientos educativos. Esas personas comenzarán a percibir el ítem Aula.
"Queremos premiar a la gente que está en cambio de funciones en el hecho educativo, otorgándoles el ítem Aula", dijo Cornejo.
"Las declaraciones juradas se van a publicar en el portal educativo de la DGE y serán cotejados con los registros oficiales. Además, se realizarán inspecciones", remarcó Cornejo.
Según señaló el ministro Dalmiro Garay, será obligatorio presentar esa declaración y quien no lo haga se expone a una sanción administrativa. A su vez, el contenido de esa declaración servirá para que el Ejecutivo pueda emprender acciones frente a los casos concretos en las que se encuentren anomalías.
Por otro lado, el gobernador subrayó que hace cuatro años que el personal en "cambio de funciones" no se realiza los estudios médicos correspondientes. A partir de ahora aquellos que estén en condiciones de volver al curso tendrán que hacerlo, reduciendo así el número de suplencias que hoy paga el Estado.
Cuatro años sin controles médicos
Tanto el gobernador como el titular de la Dirección General de Escuelas, Jaime Correas, remarcaron que si bien los docentes en cambio de funciones deben someterse a estudios médicos cada seis meses, hace cuatro años que eso no ocurre.
Debido a ello, muchos maestros que están en condiciones de dar clases, ocupan cargos administrativos en dependencias que -en muchos casos- poco tienen que ver con la educación. Para enmendarlo, se reforzarán los servicios de OSEP y las clínicas privadas asociadas para que en sólo dos meses todos los docentes en cambios de funciones se hagan los estudios correspondientes.
Con los resultados en la mano, la DGE podrá poner frente al curso a profesores titulares que ya estén en condiciones de retomar sus funciones, que hoy en día son realizadas por maestros suplentes.
El problema es que el servicio de la OSEP se vio saturado por la cantidad de estudios periódicos y preocupacionales que hoy realiza, por lo que parte del servicio se terciarizó y se realizan en los centros médicos La Concordia, Dorrego y Labomed.
Según señaló el titular de la DGE, gracias a la incorporación de estas clínicas privadas se han recortado los tiempos de demora que existían y hoy están en condiciones de realizarle estudios a estas 3.200 personas.