Panamá Papers: guiño de la Oficina Anticorrupción a Macri
En medio de la encrucijada por la investigación sobre su presunta participación en dos empresas offshore, develada en el caso de los Panama Papers, el presidente Mauricio Macri recibió un guiño de la Oficina Anticorrupción, que lo eximió de la obligación de declarar sus antecedentes laborales.
"Los funcionarios elegidos por el sufragio universal no se encuentran obligados a incluir en sus declaraciones juradas patrimoniales integrales las actividades laborales o cargos retribuidos o no" y que "haya desempeñado dentro de los tres últimos años", sostuvo la Oficina Anticorrupción en un informe que ya entregó al juez federal Sebastián Casanello.
La presentación del informe del organismo, que conduce Laura Alonso, se produjo al mismo tiempo que el juez Casanello librara exhortos a la ciudad de Nassau, en Bahamas, y Panamá, donde están radicadas las empresas Fleg Trading LTD y Kagemusha SA, respectivamente, para que se informe si el presidente "Mauricio Macri figura o figuró como accionista" de alguna de ellas Incluso, esta semana, el diputado de Neuquén Norman Darío Martínez aseguró mediante un escrito ante la Justicia que la firma Fleg Trading actualmente está en funcionamiento y sugirió medidas al juez para acreditarlo.
El informe técnico de la Dirección de Planificación de Políticas de Transparencia de la OA, a cargo de Néstor Baragli, fue requerido por el juez para saber si Macri, investigado por presunta omisión maliciosa de bienes en la presentación de sus declaraciones juradas, estaba obligado o no por ley a hacerlo.
La OA informó que el artículo 12 de la ley 25188 establece que "aquellos funcionarios cuyo acceso a la función pública no sea un resultado directo del sufragio universal incluirán en la declaración jurada sus antecedentes laborales al sólo efecto de facilitar un mejor control respecto de los posibles conflictos de intereses que puedan plantearse".
"Quien accede a un cargo público por elección popular no se encontraría normativamente obligado a incluir en sus declaraciones juradas dicha información", señaló Baragli, aunque reconoció que "ha sido práctica habitual de esta Oficina Anticorrupción que todos los funcionarios, incluso aquellos sobre quienes no pesaba dicha obligación, incluyeran sus actividades laborales".
En ese sentido, en el informe reconocen que "en las declaraciones juradas patrimoniales no se encuentra disponible la información relativa a los antecedentes laborales y actividades del funcionario" y eso "afectó las capacidades de esta oficina para realizar uno de los principales controles que la normativa impone".
Baragli adelantó que en el marco del proyecto de reforma integral de la legislación de Ética Pública que realiza la OA, "se propondrá la eliminación de dicha diferenciación, obligando a todos los sujetos alcanzados por la norma a declarar los mismos datos".
Esta causa es la que más problemas genera al presidente Macri por estos días, y está en manos de Casanello, un juez que en la actualidad tiene la sartén por el mango, pues paralelamente tiene sobre su escritorio el expediente de lavado de dinero que desvela cómo uno de los empresarios más afines al kirchnerismo, Lázaro Báez, acumuló una riqueza exorbitante durante los últimos años. Casanello ya le quitó uno de los problemas que traía aparejado a Macri en los últimos años: la causa por las escuchas ilegales, en donde lo sobreseyó, y prontamente puede que la Sala I de la Cámara Federal ratifique esa decisión dando por finalizado el caso que complicó al ahora Presidente durante su cargo como jefe de Gobierno porteño.
Por ahora, en Comodoro Py se está ocupando la agenda con citaciones, allanamientos y procesos con los casos de corrupción que tienen en la mira a exfuncionarios kirchneristas, y si bien el caso de Panama Papers no parecería traerle los mismos problemas inmediatos a Macri es uno de los capítulos político judiciales que tiene final abierto.

