La Corte se bajó del ring
Nadie en la Corte se subirá al ring político para enfrentar el proyecto del gobernador Alfredo Cornejo que fortalece la prisión preventiva, aunque en privado, algunos ministros empezaron a discutir puntos de la iniciativa.
El proyecto será recibido formalmente hoy por la sala penal de la Corte, que se abocará a su estudio, y oficialmente no existirán críticas que puedan comprometer su independencia para resolver recursos posteriores. Hecho que podría ocurrir, por ejemplo, si hay un pedido de inconstitucionalidad.
Pero esto no quita que haya opiniones contrarias y algunos llamados de atención en la Corte. Uno de ellos tiene que ver con los recursos de los que dispondrá la Corte para aplicar un sistema de oralidad, con participación de la víctima en audiencias, que tiene como objetivo agilizar la prisión preventiva.
A esto se suma el cuestionamiento en privado del ala más progresista de la Corte a ciertos artículos. La ampliación de plazos no satisface a este grupo. Que una persona pueda quedar presa más de tres años mientras se define la fecha del juicio, por ejemplo.
Tampoco que se establezcan hasta seis meses de plazo para la prisión preventiva en los casos en que el delincuente es detenido in fraganti . Justamente la Justicia de Flagrancia se propone resolver estos hechos en forma inmediata.
En cualquier caso, los voceros oficiosos de la Corte anticiparon que habrá "un acompañamiento" del proyecto de Cornejo y cortaron la posibilidad de que se produzca una confrontación por este tema, lo que bien puede leerse como un reconocimiento de la autoridad del gobernador.
Claramente hubo intención por parte de Cornejo de marcarles la cancha a los jueces con su proyecto. En diciembre, el gobernador reaccionó frente a un fallo que aceptó un habeas corpus a favor de los presos y dispuso un protocolo para acotar la prisión preventiva con el argumento de que había que reducir el hacinamiento carcelario.
Ese fallo ordenaba y ponía plazos en la Justicia, como propone Cornejo ahora. Pero también hablaba de "aplicar medidas alternativas a la prisión preventiva o, en su caso, la prisión preventiva en modalidad domiciliaria". Este concepto si es ajeno a lo que quiere el gobernador, quien pretende que todo acusado aguarde el juicio entre rejas.
Cuando se esperaba sólo la ratificación de la Corte Nacional respecto de este fallo, y consecuentemente la victoria política de la Corte provincial, surgió un proyecto del gobernador que en varios aspectos camina en dirección contraria a lo que ellos resolvieron. Pero los ministros prefirieron concentrarse en la coincidencias, en lugar de resaltar las diferencias.
Sólo un ministro salió a hablar ayer por los medios. Se trata de Julio Gómez, quien expresó apenas una generalidad: "Nadie puede estar en prisión sin que exista semi y plena prueba de participación de un ilícito. Eso lo tenemos que tener todos claro", dijo a Radio Mitre.
Nadie más consideró prudente hablar públicamente del proyecto y las expresiones del gobernador. Incluso hubo quienes señalaron que Gómez integra la sala civil de la Corte, no la penal, que es la que tiene intervención más concreta en este proyecto.
Por la tarde hubo algunas expresiones más, aunque no oficiales, que aflojaron decididamente las tensiones. "El proyecto está más o menos a tono con las nuevas tendencias y no creo que sea para nada confrontativo con la Corte", señaló otro ministro.
Este mismo ministro expresó que la Corte hoy se encuentra enfrascada en la acordada que ordenó a la Justicia penal trabajar de tarde, la cual es apoyada por el gobernador, y hasta arriesgó que este debate "ha hecho que los fiscales se pongan las pilas", al menos a la hora de formalizar el trámite de prisión preventiva en los casos que corresponde.
Mientras algunos seguían discutiendo la discrecionalidad o ampliación de plazos de prisión que establece un proyecto al que nadie le cuestionó la solidez jurídica, un ministro se animó a soltar en confianza una opinión política: "La seguridad no pasa por las penas, pasa por la prevención y el trabajo de fiscales y policías, cuando nosotros llegamos es tarde", indicó.
Otro ministro también soslayó la discusión técnica y reconoció que "no está mal que el gobernador recupere el poder para que la Corte ocupe su lugar". Aunque advirtió a la vez: "Eso estará bueno si lo hace para que haya políticas públicas, porque hacen falta planes y el problema de la inseguridad no se resuelve con proyectos o acordadas".
Un gobernador que sin dudas pudo mostrarse satisfecho el día después de haber disparado una polémica con la Corte tuvo un último dato para festejar: salvando discrepancias puntuales, hasta el organismo de derechos humanos que presentó el habeas corpus a favor de los presos, Xumek, manifestó ayer su apoyo a la iniciativa.

