Los #LasHerasPapers y ¿más intendentes en "plan Salgado"?
#LasHerasPapers. Cuando MDZ empezó a contar el escándalo que se vive en cada área de la Municipalidad de Las Heras, saltaron en cruz los radicales para negar todo, ni siquera media cosita aceptaron que pasaba. Luego, como siempre ocurre, la realidad puso las cosas en claro. Los #LasHerasPapers resultaron datos incontrastables y allí gobierna un intendente débil, puesto por Julio Cobos, que tiene gran acompañamiento popular, pero que no tenía equipos. De hecho, en medio de la campaña, los radicales que hoy son parte de su gobierno municipal decían, cuando creían que perderían nada menos que frente al otrora todopoderoso Carlos Ciurca: "Estamos en problemas: tienen todo para ganarnos; pero estamos en problemas: podemos ganar". Ganaron. ¿Cambiaron? Lo último que se supo de la relación de tirapiedras mutuas que tenían Daniel Orozco y Rubén Miranda, el antecesor, es que fueron visto a las risas, días atrás, tomando el desayuno en la confitería "La Dulcería", frente al barrio Dalvian.
¿Quién más quiere investigar? Los casos de corrupción hacen fila esperando que aparezcan fiscales con capacidad y (sobre todo) ganas de tomarlos. Son papas calientes. ¿Más calientes que si les tocara enfrentar a delincuentes comunes? En los cafés del Barrio Cívico sobran abogados y en su análisis lineal sostienen que "a ningún magistrado le gusta enfrentar a la política, ya que de ahí salen". Pero agregan un asterisco a modo de excepción: "Salvo que lo que quieran es tenerla de rehén por alguna otra causa, sea propia, encargada o de grupo". Por eso el fiscal Santiago Garay, que terminó el turno este viernes, ya acumuló bastante tarea: con el intendente Sergio Salgado y gran parte del peronismo de Santa Rosa en las celdas de la cárcel de San Felipe, ya es bastante, junto a la imputación al ex gobernador Paco Pérez. Resta conocer si el fiscal Juan Manuel Bancalari, además del caso de Luis Lobos, suma algún otro, como la denuncia en la que avanza Omar de Marchi contra Carlos López Puelles (que, de paso, perdió a uno de sus abogados que renunció a defenderlo en la causa familiar que podría tener derivaciones increíbles). O si tomará alguna investigación que pueda afectar a la política la fiscal Claudia Ríos. Por ahora, en instancias judiciales, se especula con avanzar en que, por las dudas, nadie se vaya del país, ni siquiera a actividades de intercambio intermunicipal. "Por lo que puta pudiere", dicen evitando las finezas detrás de los mostrador de Tribunales.
¿Una pata empresaria? La investigación de Luján está signada no solo por la amplitud de los posibles involucrados, sino porque sumaría una "pata empresaria" a partir de lo que en el ambiente judicial ya llaman (por la marca, que no mencionaremos aquí) "El factor camioneta". Se trata de determinar si hubo coimas o es toda una fantasía de los fuegos artificiales de la política -hablemos claro-en la adquisición masiva y apurada de vehículos. Si así fuera, además del ex jefe comunal lujanino, si la justicia ata cabos, al menos otros dos intendentes estarían en la mira: uno en funciones y otro que ya terminó el mandato. Uno por acciones parecidas a las que se le endilgan a Salgado y el otro por similitud a las de López Puelles.
Hay visita en San Felipe. Mientras tanto, es muy fuerte recordar que hay un dirigente político, directamente vinculado al ex gobernador Francisco Pérez y coterráneamente amigo de su esposa, Celina Sánchez, que está en prisión. No hay datos, sin embargo, de que hayan ido a visitarlo a la cárcel. Sí lo cuenta a quien quiera oírlo el ex subsecretario de Trabajo Mauricio Guzmán, el generoso que le dio a los sindicatos liderados por la dirigente del PT Raquel Blas todos los aumentos que quiso, a costas de la Provincia. El "mejor compañero" de Salgado, no quiere que dejen solo al ahora ex intendente del Este provincial que espera que la justicia lo absuelva o condene desde San Felipe.
Semana sindical. Cornejo empezó a ordenar el pago a los proveedores que dejó plantados Pérez. Empezó por la construcción, de modo de poder reactivar a un sector que está paralizado y que, en términos político corporativos, tiene a cuatro cámaras empresariales al salto por ver un peso... o un bono. No todos los que son acreedores del Estado están contentos con lo planeado y miran de reojo a Martín Kerchner, el que tiene la calculadora en la mano, aunque, se sabe o, al menos se intuye, la lapicera la tiene el propio Cornejo. El asunto es que a la hora de ver el tema de las cuentas a futuro, el que está jugando fuerte es el ministro Dalmiro Garay, codo a codo con Kerchner y el de Salud, Rubén Giacchi. Pergeñó y avanzó en una estrategia con la partiraria de Salud que les dará oxígeno y racionalidad y que -como nadie lo esperaba- ha sido coronada con una actuación desequilibrada del titular de ATE, Roberto Macho, quien se salió de sus casillas en medio de la reunión y demostró una cuota de impaciencia (por no calificar de otra manera su acto) que no habla bien de un negociador gremial. Las dos opciones son: acting o descontrol. Una actitud gemela a la que exhibía el ex gobernador que jugó en tándem con él cuando las cosas no salían como querían o, realmente, no sabía cómo explicar la realidad.
La hora de los concursos. El golpe de efecto que dará Cornejo en la semana que se inicia es el cumplimiento de otra promesa electoral: se comenzará a llamar a concurso para cubrir los ascensos, en principio, de la Administración Central. Junto con eso, se buscará generar canales de capacitación para que, quienes se sumen, aspiren a un mejor cargo. Si todo sale como parecen haberlo programado, pensado y decidido, es el fin del "dedo" para obtener una mejora salarial en el Estado, algo muy pregonado y nada cumplido que, de todos modos, habrá que seguir de cerca.
