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Investigar en Mendoza, ¿una misión imposible?

El fiscal especial Juan Manuel Bancalari visitó el estudio de "Tormenta de Ideas", en MDZ Radio, y se refirió a los obstáculos que deben sortear al momento de avanzar en un caso. "Uno piensa que es como en las películas", disparó. Repasá la nota aquí.
Foto: MDZ
Foto: MDZ

Es uno de los tres fiscales que completa la Unidad Fiscal Especial de la provincia y que cobró cierta notoriedad en el último tiempo al imputar a exfuncionarios del gobierno de Francisco Pérez, incluyéndolo. Juan Manuel Bancalari, amante del rugby -según confesó-, pasó por MDZ Radio y se detuvo en los inconvenientes que deben sortear los investigadores provinciales para que un caso llegue a buen puerto. 

En uno de los tramos de una interesante entrevista que dio a "Tormenta de Ideas" -ver aquí-, el fiscal especial se refirió a ciertos obstáculos que debe esquivar en su tarea investigativa. Si bien evitó cuestionar el escaso número de fiscales especiales que tiene la provincia para abocarse a casos de alta complejidad -solo tres-, se metió de lleno en ciertos problemas de logística que, a menudo, ponen en riesgo el curso de una investigación. 

Refiriéndose a que -recientemente- el cuerpo de fiscales mantuvo un intercambio con agentes del FBI (Federal Bureau of Investigation), Bancalari comentó que, mientras en nuestro país conseguir una "lista sábana" de Telefónica para hacer seguimiento de los llamados que hizo un sospechoso durante determinado período lleva dos meses; en el país del norte demora, tan sólo, 24 horas. 

Si bien recalcó que los agentes del FBI se manejan con mecanismos y medios similares a los que tienen los investigadores de la provincia, dejó en claro que a esa agencia federal de investigación le lleva sólo 24 horas que una empresa de telefonía equis le entregue la lista sábana de comunicaciones de un acusado.  

"Si queremos investigar un teléfono y saber a quién llamó durante un período lo podemos hacer pero pidiendo a Telefónica que nos mande la famosa lista sábana; pues bien, uno piensa que el FBI tiene una base de datos por lo que se ve en las películas y que no necesita hacer este requerimiento; sin embargo, también tienen que pedir permiso a las empresas de telefonía para que les suministren esa información", comentó Bancalari.

Y continuó: "Ahora bien, ¿cuál es la diferencia?... que ellos la reciben en 24 horas mientras que a nosotros nos demora dos meses porque todo se hace vía Buenos Aires". 

A propósito de la importancia de que estos procedimientos sean eficaces y rápidos, explicó que lo que puede conseguirse a través del seguimiento de estos llamados "es un gran aporte probatorio, puede permitir saber con quién se comunicó el acusado y hacer un entrecruzamiento de llamados; ver, por ejemplo, si estuvo en comunicación con la presunta víctima...".

El fiscal dejó entrever, de ese modo, que investigar en Mendoza sino es una misión imposible al menos sí implica una lucha contra la burocratización del sistema y los problemas de logística. 

Repasá la entrevista completa aquí: