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La Legislatura, ese problema que Cornejo ha decidido eludir

El decreto de aumento que dictará para el sector de la salud si no hay acuerdo con los gremios la semana que viene no será sometido a ratificación legislativa y lo mismo ocurrirá con una nueva emisión de 1.600 millones de pesos en bonos para pagar a los proveedores. A pesar de las polémicas que ha generado, Néstor Parés seguirá siendo el presidente de la Cámara de Diputados.
Foto: MDZ
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La discusión del aumento salarial con los gremios de la salud podría tener un desenlace similar a la de los docentes. Pero con una diferencia muy importante: el decreto de Alfredo Cornejo, que parece inminente, no generará ningún conflicto político de envergadura, porque directamente no pasará por la Legislatura.

Ya está decidido en el Poder Ejecutivo que el próximo encuentro paritario con los gremios más duros de la administración pública será el último. Aunque el gobernador tiene el "moderado optimismo" de lograr un acuerdo, los rechazos de las ofertas realizadas y el perfil de los sindicatos en juego muestran lo contrario y en consecuencia aparece en el horizonte, otra vez, el decreto.

Así terminó la batalla con el SUTE. Pero ese fue un final controversial para Cornejo. Los docentes llevaron sus reclamos a la Legislatura, que tenía que ratificar el aumento y el ítem aula establecidos unilateralmente por el gobernador.

Tuvieron un ring los sindicalistas para sus planteos e incluso se abrió una hasta entonces no advertida grieta en el frente de legisladores oficialistas, donde hubo dos socios extra partidarios que al final se abstuvieron de aprobar lo ordenado por Cornejo.

El gobernador no quiere vivir otra vez ese trance, ni someter a las oscilaciones de los legisladores su liderazgo político, que es su bien más preciado. Por eso tiene decidido evitar que el decreto para la salud (que sería una realidad dentro de dos semanas) se discuta en el ámbito legislativo.

Cornejo tiene argumentos preparados para eludir a la Legislatura. Explica que no correspondería someter el decreto para ATE y AMPROS a ese trámite porque el aumento para el sector no superará la "masa presupuestaria" fijada en el pauta 2016 para los empleados estatales.

Esto significa que no se dará más del 25 por ciento de aumento, que es el techo general que ha fijado, lo que marca otra diferencia con su antecesor: Paco Pérez siempre colocaba un índice de aumento simbólico en los presupuestos, pero después otorgaba subas muy superiores, lo que lo sometía a revalidar el acuerdo en la Legislatura.

Además, en la paritaria actual, no se creará un ítem salarial nuevo para el sector de la salud, como ocurrió con los docentes, hecho que obligó a enviar ese decreto de aumento para su ratificación del Senado y Diputados.

Cornejo aporta como dato de la que el reciente decreto de aumento para la Policía no tuvo que ir a la Legislatura, porque no perforó el techo del 25 por ciento, y sólo tiene previsto que algunos de los 8 escalafones de la administración pública deban pasar por allí, debido a la creación de adicionales.

Pero es un hecho que la salud merece otro cuidado y aunque el gobernador asegure en cuanta oportunidad tiene que la Legislatura no es un problema para él, los hechos y los recaudos que ha decidido tomar parecen decir lo contrario.

El problema de los bonos

La mayoría propia en las dos cámaras legislativas trastabilló en la discusión del aumento docente y el gobernador no quiere que esto le vuelva a pasar, no sólo en materia de subas salariales.

Tal como señaló este sábado, la crisis profunda de las cuentas públicas lo va a obligar a emitir nuevos bonos para hacer frente a la deuda con proveedores que dejó Pérez.

Teóricamente, un nuevo endeudamiento debería ser sometido a discusión en la Legislatura, pero esto tampoco ocurrirá.

Es que si bien la ley de endeudamiento que se sancionó en la transición (número 8816) establecía 1.000 millones de pesos para la emisión de bonos, un artículo poco difundido, el 15, evita ese techo y lo habilita a emitir más títulos.

El artículo en cuestión es una autorización amplia y fue el resultado de un silencioso acuerdo entre Pérez y Cornejo que se selló para dar por terminada la discusión eterna sobre la herencia que le dejó el ex gobernador al actual.

La Legislatura sí es un problema y más en este caso. Allí Cornejo enfrenta las discusiones internas de un peronismo dividido, que tiene de un lado a los intendentes justicialistas que actúan como socios del gobernador en materia de gobernabilidad, pero que manejan sólo una parte de las bancadas del mayor partido opositor. Esos legisladores del PJ conviven con un bloque rebelde que insiste en que el mejor camino es prender fuego la administración radical y no facilitar ninguna ley.

En ese conflicto tendría que hundirse Cornejo si quiere buscar aprobación legislativa para emitir bonos para los proveedores por 1.600 millones de pesos más, como tiene previsto, objetivo más difícil que una ley común en cuanto a los votos, ya que requeriría de la aprobación de los dos tercios de ambas cámaras.

El problema llamado Parés

La Legislatura es un problema para Cornejo si se mira también la tropa propia, y en particular, el erosionado liderazgo de su soldado mayor en la Cámara de Diputados, Néstor Parés.

Parés ha tenido problemas. Y graves. No consiguió alinear a todos los diputados propios o aliados para aprobar el decreto de aumento para los docentes. Además, fue cuestionado por la designación de su mujer, Ángela Floridia, como mano derecha en la administración legislativa.

Hay más. Cornejo minimiza otros inconvenientes vinculados a la vida privada de Parés, pero que han tenido repercusión en lo público.

Se señala a Floridia como principal impulsora de la suspensión de un grupo de empleados legislativos que al parecer se entretuvieron durante sus horas de trabajo en la lectura de panfletos que reproducían un posteo de Facebook, donde un hijo del legislador radical reclamaba ayuda económica para su ex esposa y acusaba a su padre de golpeador.

Hay que recordar que el año pasado un reclamo parecido de un hijo del ex candidato a gobernador Carlos Ferrer, terminó en horas con su carrera política. Pero aquí esto no va a suceder.

A pesar de esta polémica, el gobernador no piensa remover a Parés de la presidencia de la Cámara Baja, cargo que tiene que revalidar en las próximas semanas de cara al inicio del periodo de sesiones ordinarias del 1 de mayo.

Este respaldo no significa que no existan algunas críticas importantes en el Poder Ejecutivo.

Cornejo cree que la vicegobernadora Laura Montero, quien no es precisamente su mayor aliada política, manejó mucho mejor que Parés en el Senado los problemas con el personal.

Hay que recordar que la vicegobernadora echó del Senado esta semana a un grupo de empleados legislativos del justicialismo que se habían asegurado el pase a planta permanente a mediados del año pasado, a pesar de que su trabajo era partidario.

Parés también tuvo problemas parecidos, pero no hizo pública la desvinculación de varios contratados antiguos que tenía la Cámara de Diputados y la medida se aplicó a través de resoluciones ocultas, en una suerte de pacto secreto que al parecer dejó a algunas personas disconformes.

Lo que entra en discusión entonces es la forma, pero no el fondo. Parés demanteló parte del armado político que tenía su antecesor en la presidencia, el justicialista Jorge Tanús, al dar de baja contratos legislativos con los que mantenía a dirigentes del PJ y de la oposición. En esa volteada cayeron algunos radicales y extra partidarios, como Alexandre Maza y Néstor Piedrafita, entre otros.

Cornejo avala políticamente a Parés en esto, aunque piensa que debería haberlo hecho de otra manera. A lo Montero: exponiéndolo, en lugar de resolverlo entre cuatro paredes.

A cuatro meses de su asunción, un alivio de Macri

El gobernador fue esta semana a Buenos Aires con planteos para Mauricio Macri que ya venía deliberando con los otros gobernadores aliados.

Hacer frente al impacto del aumento tarifario y la inflación con medidas con "contenido social" era el reclamo casi general, y más concretamente se le pidió al jefe de la Casa Rosada que activara los fondos para la construcción de viviendas.

Para Mendoza, el resultado fue un convenio para reactivar unas 4.600 viviendas sociales que quedaron pendientes de la gestión de Pérez. "Eso me alivia", reafirmó el gobernador este sábado, en medio de contactos periodísticos para hacer un balance de sus primeros cuatro meses en el poder.

De todos modos, lo que dejó a la vista esto es que la política de vivienda de la Nación no marcha al ritmo que reclaman algunos gobernadores, entre ellos Cornejo

Al margen de los grandes proyectos de Procrear en Mendoza, que han quedado envueltos en la incertidumbre, ha sido complejo volver a recibir partidas para las casas que el IPV puso en marcha y que están casi paradas.

Puertas adentro Cornejo critica el exceso de deliberaciones del elenco de Macri en el área de vivienda y sigue pidiendo que el Gobierno Nacional se conforme, como él, con terminar lo que las gestiones justicialistas habían comenzado, en lugar de pensar en lo nuevo.

Lo que no equivale a cumplir del todo: más de 5000 casas gestionadas por Paco Pérez están en el aire por falta de financiamiento y muchos proyectos podrían empezar a caer.

"No se las prometí yo", dice Cornejo, abriendo el paraguas ante una posible tormenta.