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La Corte ya espera a Valerio

La Justicia sintió el embate del gobernador contra ellos y se prepara para el desembarco del candidato que reemplazará a Herman Salvini. Seguirán con la postura de que su rol en el combate contra el delito es marginal y contrarrestarán, con datos, el ataque de que favorecen la puerta giratoria.
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Sigilosa, como casi siempre, la Suprema Corte ya se prepara para el desembarco de José Valerio luego de haber sentido en los últimos días el embate de Alfredo Cornejo.

Los jueces del máximo tribunal se amparan en una convicción: para ellos, el Poder Judicial ocupa un rol marginal en el combate contra el delito que, entienden, es función del Gobierno. Más allá de que el gobernador los espolonee en público, no se moverán por ahora de su criterio que es garantizar la agilidad de las causas y que no haya impunidad.

Será compleja la estrategia que el gobierno diseñó para que Valerio la lleve adelante cuando llegue. El futuro juez supremo, deberá funcionar como el ariete de Cornejo en la Sala 2 que integran Omar Palermo y Mario Adaro para torcer el rumbo de las sentencias que, para el gobernador, son las que están influyendo sobre el resto del Poder Judicial para no cumplir con lo que dicta la ley de endurecimiento de las excarcelaciones en la provincia.

El trabajo de Valerio será arduo. Aquí está clara la postura de Palermo sobre este punto. Pero no siempre Adaro acompañó a Pelermo en las votaciones.

Algo de esto se vio en diciembre, cuando se conoció la controvertida resolución sobre las prisiones preventivas que desencadenó el primer corto circuito fuerte entre poderes a los pocos días de asumir este gobierno.

Palermo redactó y sacó luego el fallo que puso límite a las detenciones sin la firma de Adaro, quien, en aquella oportunidad ante el apuro político del resto de sus pares que no le permitía analizar el caso, optó por pedir licencia.

Es poco probable que por ahora algún integrante de la Corte le conteste en público a Cornejo, luego de que este los acusara de no dar la cara.

Pero la respuesta podría verse a través de la difusión de algunos datos en los próximos días.

Uno de ellos saldrá del propio informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que se conoció esta semana y que provocó la furia gubernamental.

La CIDH resaltó como de 2010 a 2016 a población carcelaria se duplicó en Mendoza, contradiciendo en cierta forma la mirada del Poder Ejecutivo acerca de una Justicia local garantista y con tendencia a hacer funcionar la puerta giratoria para los presos.

El dato más importante, quizás, surgirá del análisis que se está haciendo del movimiento de los detenidos que hubo en Tribunales.

El gobierno sostiene que, en septiembre, de 700 detenciones registradas solo 5 personas efectivamente quedaron detenidas.

La Corte está recopilando la información de todo 2016, aunque ya tiene un detalle de los números del mes pasado.

De 760 detenciones, solo 217 llegaron a la instancia de audiencia judicial ya que el resto fue liberado por los fiscales. De los que finalmente terminaron sentados ante un juez, el 80% quedó detenido.

En este contexto se mezclan también viejos rencores. Más allá de las diferencias ideológicas de hoy, Palermo fue el redactor del fallo que derivó en la recusación de la Cámara que integraba Valerio durante el juicio por el asesinato de Alejo Hunau.

Aquella causa que volvió a ventilarse por estos días luego de conocida la nominación de Valerio, había dejado en evidencia algunos criterios homofóbicos del juez ahora promocionado.

Algunos párrafos de aquella sentencia escritos por Valerio volvieron a ver la luz. Y, seguramente, algunos más se conocerán en los días previos a la audiencia pública de principios de noviembre, en el marco del proceso discusión legislativa de la candidatura.

Desde el viernes circula por wasap un extracto de aquella controvertida sentencia en la que Valerio, basado en el testimonio de una amiga de Hunau, escribió codas como estas: "Hunau, para ejercitar su desviada sexualidad, cosa que hacía de una manera álgida, recurría no solo a todo tipo de levante callejero. Sino incuso a la prostitución masculina organizada. Esas circunstancias vendrán a menoscabar sobremanera la posibilidad seria de adjudicar el hecho a tal o cual persona relacionada con Hunau, lo que por cierto no responde a un perjuicio contra los homosexuales. Sino a una simple relación matemática".