Por qué sigue en pie Carlos Ciurca
La única virtud que unánimemente le reconocen a Carlos Ciurca en el peronismo es su decisión de no dejar nunca la política, pase lo que pase. Esa convicción es la principal razón de su eventual renacer dentro del PJ, después de una sucesión de nocauts electorales que hubieran acabado con la carrera de cualquiera. El "gladiador", en cambio, se paró y sigue.
Te puede interesar
El posteo de Dante Gebel que expuso su armado político: "Planes a futuro"
Pero por lo demás, Ciurca sigue siendo una figura controversial, dentro del partido y afuera más, donde su imagen ha quedado por el piso, tras compartir la gestión provincial con Francisco Pérez. El nivel de belicosidad que se advierte en los albores de la campaña electoral para elegir las autoridades del PJ en Las Heras así lo refleja.
Ya circula en redes un video (ver abajo) que golpea duro a Ciurca, a Miranda y a Amstutz, armado por sus rivales internos locales. Tras perder en una elección histórica el dominio del departamento, Ciurca y Rubén Miranda ni siquiera ostentan ya el control de todo el peronismo lasherino.
Por lo tanto, en el justicialismo esperan una campaña cruenta y dura en Las Heras, aunque el objetivo de esa pelea no sea otra cosa que el control del sello. Es notable que no se pelee por casi nada, pero que haya gente dispuesta a batallar con todo.
Así fue que, tras resolverse una "lista de unidad" a nivel provincial y en el resto de los departamentos, Las Heras quedó marcado como el único departamento donde habrá interna por los cargos del partido, entre tres listas.
Ningún dirigente importante quería ir a las urnas el mes que viene, por la mala situación general en que se encuentra el PJ. En ese marco, Ciurca y su grupo serán la excepción, y aunque dicen tener la lista más importante (liderada por el dirigente Alejandro Alí), deberán dar pelea para legitimarse.
Todos contra Ciurca
General Alvear fue otro departamento perdido por el PJ en las últimas elecciones donde hubo tensiones muy fuertes de cara a la interna partidaria.
En el departamento sureño, el peronismo está muy atomizado (hay unos seis grupos), pero los cuestionamientos fueron sólo para uno: Ciurca.
Bajo la premisa general de la unidad, los dirigentes locales acordaron y decidieron evitar la interna. Pero en el armado final, se encontraron con que al menos un dirigente de Ciurca había sido colocado en el consejo partidario departamental, a pesar de que no estaba en la lista origjnal.
Hasta la noche del jueves hubo discusiones fuertes por esto. Algunos amagaban con renunciar a sus candidaturas. Pero no fue Ciurca quien reaccionó. Omar Félix intuyó que este mini escándalo podía lastimarlo sólo a él, debido a que es el hombre fuerte del peronismo sureño, e intervino personalmente para calmar los ánimos en Alvear.
La anécdota sirve para delinear cuál es la relación entre quien se convertirá en el nuevo presidente del PJ el mes que viene y el "gladiador" lasherino.
Podría sospecharse que ha nacido una alianza perdurable entre Félix y Ciurca, pero eso no es así: los acuerdos entre ambos son apenas circunstanciales.
En la coyuntura, Ciurca es un peronista que puede hacerle daño a Félix, y esa fragilidad facilitió el acuerdo. De no transar con él ahora, el poder territorial que todavía conserva el hombre de Las Heras y ese ánimo inquebrantable de jugar en política habrían alcanzado al menos para multiplicar las internas en los departamentos, las cuales se terminaron reduciendo solamente a una. Nada habría sido más perjudicial para el dirigente que quiere mostrarse como el símbolo de la unidad peronista y su conductor hacia un cambio de perfil, por ahora desconocido.
La casa peronista y los materiales
Plantado en la etapa de la construcción y bajo un modelo peronista clásico, Félix no está demasiado preocupado hoy por la calidad de los materiales de la casa que intenta erigir. Lo único que quiere unificar a la mayoría de los justicialistas.
Sin embargo, es mucho más probable que se acerque al sector azul que a Ciurca. Esto ocurrirá más cerca de las batallas realmente importantes, que se producirán en las PASO del año que viene para designar candidatos a diputados nacionales.
Félix tiene sus apetencias electorales personales en los comicios legislativos, tanto como el intendente azul de Lavalle, Roberto Righi, su compañero de fórmula en la conducción del partido. Y por supuesto que Ciurca también.
En la línea de largada aparecen Félix, Righi y el senador provincial Eduardo Bauzá, por el ciurquismo, para competir por la candidatura a diputado nacional en primer término. También el diputado azul Jorge Tanús, quien, con su lanzamiento, ha dejado a la vista las divisiones que horadan a esa tradicional línea peronista.
Pero el camino será largo. Ciurca alimenta sus esperanzas de renacer, a pesar de todo, dando pelea en cada uno de los frentes y en cada ocasión. Eso incluye, por ejemplo, su voluntad irrenunciable de promover a un candidato de su sector para la Inspección General de Seguridad, lo que se resolverá el mes que viene.
Tras fracasar en su aventura por promover nada menos que al ex ministro del área, Carlos Aranda, para el puesto vacante en el organismo de control de los policías, impulsó a la ex senador Claudia Torres y por lo menos no sufrió de entrada el veto partidario.
El próximo paso es la elección de Santa Rosa, cuyo calendario electoral se abre con las PASO en diciembre y donde cuenta al menos con una candidata vistosa, Florencia Destéfanis. Es una cara nueva en un distrito arrasado.
Cualquier cosa puede pasar en política en ese departamento sorprendente y sus rivales en el PJ consideran que un eventual triunfo de Ciurca allí será módico y no modificará su declinación inminente. Aunque el gladiador tenga decidido seguir batallando.

