El boleto gratuito docente costará cerca de $30 millones
El boleto gratuito para los docentes mendocinos le costará al gobierno de Francisco Pérez un mínimo de 26 millones de pesos este año y obligará a elevar las cifras que la Provincia invierte en subsidios para el transporte, que continúan subiendo.
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Según los cálculos del Ministerio de Transporte provincial, la promesa que hizo el gobernador impactará en un incremento de entre el 10 y el 15 por ciento en el Fondo Compensador de Contingencias del Transporte Público. Este fondo cuenta hoy con 276 millones de pesos, de acuerdo a lo que aprobó en el Presupuesto 2014. Esto quiere decir que podría costar cerca de 40 millones la gratuidad del transporte para docentes, cifra que dependerá en parte a la población total que abarque el beneficio.
El Gobierno no dispone aún de presupuesto para 2015, por lo cual deberá atenerse al Fondo Compensador del año pasado para afrontar las nuevas obligaciones y se puede decir que la tarea será compleja. En este sentido, es un dato muy relevante el que dio el propio ministro Palau en diciembre pasado: en el proyecto para 2015, los subsidios provinciales para el transporte prácticamente habían sido duplicados.
En efecto, el Fondo de Contingencias pasaba en el proyecto de 276 millones en 2014 a 520 millones de pesos en 2015. A esto debían sumarse los subsidios nacionales para 2015, cifrados entonces en 945 millones de pesos por el funcionario.
Ya en diciembre, a pesar de la fuerte suba en los subsidios, el Gobierno planeaba aplicar una suba del boleto del 20 por ciento que se hizo efectiva semanas atrás.
Sólo para docentes
La medida anunciada esta semana por el gobernador forma parte de las ofertas que realiza al SUTE en el marco de la paritaria salarial, que han comenzado de manera dura y con rechazos por parte del sindicato que representa a la porción más importante de los empleados públicos mendocinos.
Para que se cumpla, el SUTE debe acordar con el Gobierno y permitir que ese arreglo se convierta en ley, algo que por el momento parece difícil: los docentes ya rechazaron dos ofertas salariales (28 y 31 por ciento de incremento) y amenazan con no iniciar las clases.
Aunque está naufragando por ahora con los maestros y otros sectores de la administración pública, viajar en micro no será gratuito para aquel que no sea docente. Esto lo aclaró el ministro de Gobierno, Rodolfo Lafalla, al cabo de una semana de negociaciones fracasadas que incluyeron otra propuesta para aflojar el frente gremial: enviará la semana próxima a la Legislatura un proyecto para que los afiliados de OSEP elijan dos cargos en el directorio de la obra social.
La propuesta busca endulzar los oídos de los dirigentes de ATE, pero Raquel Blas aclaró que no incidirá en el reclamo salarial del gremio más duro de la administración.
Un año clave para el transporte
El que se ha iniciado es un año que no pesa solamente en materia electoral: también es clave para el transporte público de pasajeros.
Ocurre que se vencen las actuales concesiones y todavía resulta difícil anticipar qué tipos de cambios introducirá el Gobierno para el nuevo contrato. Martínez Palau ha prometido una revolución en el servicio, con modificaciones en el recorrido y el retorno de la vieja promesa de establecer un sistema troncal para aliviar las zonas urbanas y optimizar la prestación.
De todo lo que se está prometiendo, lo único que se hará realidad en breve es la incorporación de Mendoza al sistema SUBE, que es la tarjeta que inventó el Gobierno Nacional para el transporte.
Martínez Palau anticipa que la SUBE empezará a funcionar a la par del sistema Red Bus a partir del mes que viene. La presentación se hará el próximo 24 y estará bien a tono con el año electoral: lo presentarán dos candidatos.
Ese día vendrá a Mendoza el ministro de Transporte, Florencio Randazzo, competidor en la pelea por ser el próximo candidato presidencial; y estará junto a su par local, Martínez Palau, quien hasta el momento aspira a la Gobernación, en el marco de una reunión del Comité Argentino del Transporte, que está presidido por el segundo.
La SUBE, a pesar de que es una novedad que se espera hace varios años, no traerá grandes novedades para el usuario del transporte urbano de Mendoza, pero sí generará una mejora importante para el de media y larga distancia, que hoy no dispone de este medio de pago y empezará a tenerlo.
A esto se sumaría un cambio más relevante para otro servicio: la SUBE servirá para pagar el taxi, en principio en horarios nocturnos y en zonas inseguras, según indicó Martínez Palau.
Por lo demás, con la tarjeta nacional, el mendocino podrá acceder a pagar los servicios de transporte en Buenos Aires y en otras provincias con este sistema, además de que le servirá para el pago de peajes.
Un beneficio distintivo de Mendoza se mantendrá. A pesar de la mudanza al sistema SUBE, los pasajeros mendocinos podrán seguir utilizando el sistema de trasbordo, que a través de la Red Bus asegura un segundo viaje gratuito en los 90 minutos posteriores al primero.
La SUBE, por último, no traerá un alivio al aspecto más delicado del transporte local: Martínez Palau aclaró que su arribo a Mendoza no agregará a la caja más subsidios nacionales que los que hasta ahora recibe la Provincia.


