Juego: sólo una de las licitaciones volvería a hacerse
La semana que viene podría definirse el destino de las licitaciones que dejaron al presidente del Instituto de Juegos y Casinos, Carlos Bianchinelli, al borde de la renuncia. Todo indica que los dos procesos, abiertos en agosto, se caerán; y es probable que sólo uno de ellos vuelva a reactivarse.
Se trata de dos negocios millonarios, donde hay cruce de intereses y hasta sospecha de maniobras empresarias. Uno tiene que resolverse sí o sí y es el que implica el levantamiento de apuestas de la quiniela en toda la provincia. En el Instituto de Juegos creen que hay tiempo para planificar mejor la licitación y evitar los sobreprecios que aparecieron en la primera apertura de sobres, que se realizó el 12 de agosto.
Ivisa es actualmente la operadora del sistema de apuestas (desde hace 14 años tiene el negocio) y el contrato que tiene prorrogado con la Provincia se extiende hasta el año que viene. Por eso hay tiempo para armar otra licitación mejor. El objetivo de ello debería ser achicar los gastos, dado que en el proceso actual, el Estado provincial corría el riesgo de pagar 100 millones de pesos más de lo que tenía previsto.
En concreto, para las apuestas hubo dos ofertas. Ivisa pidió un porcentaje del 5.14 más IVA y Boldt, la competidora, 5.60 por ciento más IVA. Pero el presupuesto oficial era muy inferior: 3.90 por ciento más IVA, que es en definitiva la parte que le queda hoy a Ivisa por el servicio. En este marco, Bianchinelli y el directorio del Instituto de Juegos quedarían obligados a rubricar un aumento para el mismo operador que se convertiría en una suculenta recaudación extra: 900 mil pesos más por mes y 100 millones más a lo largo de los 10 años de la concesión.
Hoy, con un porcentaje menor, ya son altas las cifras: Ivisa recauda 2,8 millones de pesos por mes y cerca de 60 millones de pesos al año.
El Instituto de Juegos resolverá qué hacer en contacto con el cuarto piso de la Casa de Gobierno. Existe la opción de pedir un mejoramiento de oferta si lo acepta la Fiscalía de Estado, pero en el organismo del juego oficial se inclinan por hacer caer el proceso.
Cuando amagó con renunciar, Bianchinelli sugirió que dejar caer las dos licitaciones sería el mejor camino. A fines de agosto el gobernador Pérez lo llenó de elogios y lo ratificó en el cargo. Incluso le dijo que debería bajar las licitaciones, pero desde entonces no hubo novedades sobre el próximo paso
La otra licitación
También hay mucha polémica en torno a la licitación de un sistema de control on line para las máquinas tragamonedas. En este caso los oferentes son tres. Pero no hay uno, sino dos problemas con las firmas en pugna.
Uno de ellos es la supuesta "cartelización" de Boldt e Ivisa. Según explicaron fuentes del Instituto de Juegos y Casinos, Ivisa ofreció la mejor oferta en el caso del levantamiento de ofertas, pero hizo una oferta más cara en el caso del control de los tragamonedas, licitación en la que ofrece un mejor precio Boldt. Es decir que, según la óptica de los funcionarios,hubo un acuerdo entre ambas firmas para repartirse los negocios.
Pero ese no es el peor inconveniente. En el control online (que redituaría al ganador una ganancia de 1 millón de pesos por mes) aparece una tercera firma, Sielcom, la cual sería de la familia Vila, según indicó una fuente del Instituto. Y para peor, es la empresa que hizo el mejor ofrecimiento.
Sielcom ofertó 1,35 % del win, que es el premio, contra 1,40% de Boldt y 1,70% de Teceng(de Ivisa).
El caso es muy complicado, porque Vila estaría tratando de explotar el control online del servicio de tragamonedas, que también es propio en el caso de las tragamonedas del Casino Central.
En medio de estos inconvenientes, la licitación podría estar cerca de caerse de manera definitiva. Más si se tiene en cuenta que el Instituto considera que tiene un buen sistema de fiscalización de las tragamonedas y sólo armó esta licitación con el objetivo de cumplir con pedidos del Tribunal de Cuentas, que en otra etapa cuestionó fuerte a las autoridades de Casinos.

