Presenta:

El crédito chino reactivó la batalla del endeudamiento

El radicalismo no quiere aprobar el proyecto del Ejecutivo porque vulnera el pacto de tomar deuda por sólo 800 millones de pesos este año. Pero el PJ dice que este crédito es para los adjudicatarios de las viviendas y sostiene que la Provincia sólo será "garante" de la operatoria.
528239.jpg

El proyecto para construir casas con financiamiento chino abrió otra batalla entre el PJ y la UCR por el endeudamiento de la provincia. 

Francisco Pérez envió este miércoles a la Legislatura un pedido de autorización para el "uso de crédito público" por un total de 480 millones de dólares, en virtud de su viejo anuncio de hacer viviendas con dinero asiático. Pero el problema es que este pedido implica, en pesos, unos 4.000 millones de pesos, cinco veces lo que el radicalismo aprobó como endeudamiento en el presupuesto 2014. 

Néstor Parés, jefe del bloque de diputados del radicalismo, hizo hincapié en que los 800 millones de pesos que le autorizaron al Gobierno en el rubro del endeudamiento eran "por todo concepto", incluso viviendas, y aseguró que la propuesta de sumar ahora un crédito de 480 millones de dólares no coincide con lo pactado. "El proyecto dice que el Gobierno es el que contrae el empréstito. Por lo tanto, si es una nueva autorización de préstamo, ni siquiera vale la pena entrar en la discusión, porque el oficialismo no ha negociado de buena fe", expresó el legislador. 

Sin embargo, el PJ quiere darle otra característica a la operatoria: asegura que la Provincia es sólo "fiadora" de los créditos. "No es endeudamiento neto, la Provincia sería garante para construir", aseguró Silvia Ramos, jefa del bloque de diputados del PJ. "El crédito lo amortizarán quienes paguen las cuotas al IPV, que será la unidad ejecutora", agregó por su lado el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Tanús. 

El presidente del IPV, Omar Parisi, también introdujo su bocado en la discusión. "Hay un año de gracia en el crédito y la tasa no va a superar el 6,5 por ciento por año en dólares. Cuando podemos negociar con países como China, las condiciones son mejores que las de los fondos buitres o todos los créditos que hipotecaron el futuro de los argentinos", aseguró. 

Apurados

Parisi también dijo que "antes de fin de año" el IPV estaría en condiciones de empezar a construir entre 6000 y 6500 casas con el crédito chino. Sin embargo, quedó claro que antes deberá convencer al radicalismo, que empezó a cuestionar con firmeza la iniciativa en la sesión de este miércoles, apenas tomó estado parlamentario el proyecto. 

"No hay información clara y además meten el proyecto por la ventana. Deberían haberse ocupado de construir consenso antes de mandarlo, porque se está violando el acuerdo del presupuesto", se quejó el diputado Martín Kerchner. 

Los cálculos sobre la tasa de interés también son diferentes a los del oficialismo. El proyecto habla de una tasa máxima de interés anual "equivalente a Libor a seis meses más hasta 4,5%", lo que según los cálculos opositores, hoy ronda el 10 por ciento por año, no el 6,5. Ese interés en dólares, para los radicales, es muy caro. 

En la UCR señalan más características negativas. Los legisladores de este partido cuestionan que no haya información sobre las licitaciones que se harán y hasta esbozan la posibilidad de que el dinero vaya a "Rentas Generales" del Ejecutivo, en lugar de utilizarse en casas.

También hay dudas por el valor hipotético de cada casa, que si se divide el monto total del crédito por el número de beneficiarios estimados, ascendería a más de 600 mil pesos. Ese valor supera cómodamente el que tiene cualquier vivienda social.  

Pesa además en el análisis la situación jurídica de la empresa China Communication Construction Company Limited (CCCC), que en marzo apareció en la lista negra del Banco Mundial por irregularidades en la construcción de rutas y puentes. 

El oficialismo de todos modos quiere pelearla: "Vamos a hacer un plenario de comisiones y aceptaremos todas las sugerencias. Las condiciones del crédito son buenas y las casas son necesarias, no puede ser mezquino el radicalismo", afirmó Ramos. 

El sueño chino 

Pérez empezó a hablar del crédito chino hace 9 meses. De visita en Beijing, el gobernador firmó el 14 de noviembre de 2013 una "carta de intención" con el presidente de CCCC, Sun Ziyu. 

Pasaron unos meses de dudas y silencio hasta que, en marzo, una comitiva de la CCCC hizo pie en Mendoza para avanzar con la iniciativa. Pero la noticia de que la firma asiática había caído en la lista negra del Banco Mundial empañó la visita. 

Volvió el silencio, por cinco meses más, hasta que apareció sorpresivamente el crédito chino en la Legislatura, en forma de proyecto concreto. 

Ese texto propone ratificar el acuerdo de noviembre con la CCCC y pide autorización para acceder a un máximo de 480 millones de dólares que administrará el IPV. La Provincia deberá devolver ese crédito en el plazo de 15 años. 

El proyecto consigna que, para concretar la operación, la Provincia deberá poner en garantía la coparticipación federal, las regalías petroleras y "adicionalmente otros recursos provinciales". Agrega además que el crédito se instrumentará con el banco ICBC y/o el China Development Bank, "por medio de una o más operación de endeudamiento". 

En el sexto y último artículo aparece la condición de que la construcción se viviendas se realizará "con materiales, servicios y mano de obra de procedencia mendocina".