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La pata política de la vuelta del Indio a San Martín

El departamento del Este brinda condiciones óptimas y probadas, no sólo para la seguridad de los asistentes, sino también para el negocio privado. Son claves que la comuna no cobre un porcentaje de las entradas y el permiso para vender cerveza durante el show. Qué dice el Código Tributario del municipio.
Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
Foto: Nacho Gaffuri / MDZ

El Indio Solari eligió otra vez San Martín de Mendoza para celebrar su misa roquera y esta decisión tiene mucho que ver con las circunstancias políticas locales y, principalmente, con el negocio que este escenario hace posible. 

El 13 de diciembre, la estrella se presentará otra vez en un departamento cuyos colores coinciden con los del oficialismo nacional. Solari está identificado con el kirchnerismo y sus últimos dos recitales se han hecho en territorios controlados por el kirchnerismo. En setiembre del año pasado se presentó por primera vez en el Este mendocino, mientras que en abril de este año tocó en la localidad entrerriana de Gualeguaychú, donde el intendente (Juan José Bahillo) es K y el gobernador es nada menos que Sergio Uribarri, quien quiere ser el heredero de Cristina de Kirchner en las elecciones del año que viene. 

A pesar de esta situación, el primer desembarco de Solari en Mendoza estuvo a punto de producirse en un contexto políticamente ambiguo. El gobernador Francisco Pérez se ocupó personalmente (se dice que con el respaldo clave del senador nacional Aníbal Fernández) de hacer lobby para que el Indio viniera a la provincia, pero eligió un lugar imposible para el espectáculo, debido a su acotada capacidad: el estadio Malvinas Argentinas. 

Ya se habían vendido muchas entradas cuando el Gobierno y los representantes del músico se dieron cuenta de que debían hacerlo en otro lado. Eligieron entonces el Hipódromo provincial, que está en un lugar que no se identifica con el kirchnerismo: Godoy Cruz, el departamento gobernado por el radical Alfredo Cornejo. 

La mala onda entre Pérez y Cornejo condicionó todo desde el principio. Cornejo cuestionó profundamente las condiciones de seguridad del predio y sus inmediaciones, y Pérez resistió un buen tiempo, quizás sólo para no dejarse torcer el brazo por su rival. 

Los representantes del Indio tampoco querían cambiar el sitio, por los inconvenientes que podía generar para los seguidores que el show se mudara del Gran Mendoza. Hasta que cuestiones de dinero los convencieron de que debían reprogramarlo en otro lado. 

Diferencias insalvables 

Cornejo y sus funcionarios se reunieron varias veces con Marcos Peuscovich y Julio Sáez, productor y manager del cantante respectivamente, cuando la programación del show del Indio en el Hipódromo estaba en pie. 

En la comuna de Godoy Cruz decían que el operativo de seguridad generaba todas las diferencias en esas conversaciones. Pero había más. Godoy Cruz pretendía cobrar un porcentaje de las entradas del espectáculo en concepto de tasa municipal. Este canon se denomina "bordereaux". Se trata del 3,2% del total de entradas selladas en Rentas del municipio, a lo que había que sumar los derechos de inspección. 

Hasta los cálculos económicos estaban hechos en Godoy Cruz: sobre una venta presunta de 100.000 tickets (hubo más asistentes a ese show cuando se lo reubicó), la comuna pensaba quedarse con cerca de 1,5 millones de pesos. Pero los productores del Indio no querían entregar esa parte de las ganancias. 

Humberto Mingorance, secretario de Gobierno de Godoy Cruz, afirmó que el canon no se podía perdonar bajo ningún punto de vista. "Cualquier espectáculo paga un derecho de comercio por las inspecciones que hace el municipio. Es normal que se cobre a un espectáculo porque es una actividad comercial más. Para sacarlo habría sido necesario que interviniera el Concejo Deliberante", explicó el funcionario. 

El conflicto por el bordereaux no sólo se produjo en la comuna radical. El recital que hizo el Indio en Gualeguaychú en abril también quedó teñido de polémica por este asunto, dado que la productora En Vivo Group SA pidió no pagar el 5% del total de la venta de entradas que está establecido en el Código Tributario de la comuna entrerriana. 

Hubo resistencia en el Concejo Deliberante, pero el intendente kirchnerista Bahillo ganó la pulseada. Perdió así una recaudación de 1.5 millones de pesos en tasas, pero no anduvo con vueltas a la hora de explicar su decisión: "La exención de la tasa fue una condición innegociable de la productora", afirmó. También dijo que, si el Indio se iba a otro lado, Gualeguaychú dejaría de recibir alrededor de 100 millones de pesos generados por el turismo. 

No lo querían 

En Godoy Cruz, por más de una razón, tenían mucho menos interés en retener al Indio. Por eso el bordereaux no se negoció. Pero hubo más. Las charlas se dieron por terminadas cuando la comuna advirtió que no dejaría vender cerveza en el show. "Nosotros tenemos una ordenanza que prohíbe la venta de alcohol en los espectáculos", recordó Mingorance. Y como en el caso de la tasa de espectáculos, no había disposición política en Godoy Cruz para realizar un cambio en la legislación. 

En los shows del Indio, tradicionalmente, hay venta de cerveza, y esa provisión está a cargo de los propios organizadores. El consumo es muy alto y no permitirlo hubiese significado (además del rechazo de buena parte de los asistentes) la renuncia a mucho dinero. 

Tras conocer esta condición, los productores de Solari directamente se pararon y se fueron. Ya había aparecido entonces, como alternativa, el autódromo Jorge Ángel Pena, de San Martín, ubicado a más de 40 kilómetros del sitio original.

Es controversial lo de la venta de alcohol en Godoy Cruz, ya que la comuna tiene un evento masivo anual con músicos en vivo que precisamente se llama "Fiesta de la Cerveza", donde esa bebida no está prohibida. 

Hay una ordenanza que exime a esa fiesta de la prohibición de vender y consumir alcohol y en la comuna explican que esto se debe a que el evento no produce problemas de seguridad. "La Fiesta de la Cerveza se hace en un predio cerrado y controlado. Es un patio cervecero con espectáculos, como hay en otros lugares del país", indicó Mingorance. 

San Martín es ricotero

En todos los aspectos, Jorge Omar Giménez, el intendente peronista de San Martín, fue y es más permisivo que su colega radical de Godoy Cruz con el rock del ex líder de los Redonditos de Ricota. 

Los productores del Indio se reunieron con él esta semana para repetir la experiencia de 2013, que fue exitosa desde varios ángulos: el de la actividad económica que se generó en toda la región y el de la seguridad, ya que no hubo víctimas ni saldos negativos. 

Aquella exageradamente fría noche de setiembre, la venta de alcohol no estuvo prohibida, ni adentro ni afuera del autódromo Jorge Angel Pena. No hubo desmanes, a pesar de ello.

El jueves pasado, una nueva presentación del Indio Solari se arregló en un tranquilo almuerzo que Giménez compartió con sus enviados en un restó del departamento. Allí se habló de cuestiones de logística, como la ampliación de ingresos y mejoras del sistema lumínico. Nada que no se pueda hacer a cinco meses del show. 

Esta vez ni siquiera entró en juego el gobernador Pérez, que se acreditó la primera visita del músico como un logro político propio y puso al servicio de la organización a medio gobierno. La gente del Indio fue directamente a hablar con el intendente y poco después ya estaban en la web los afiches con el anuncio de la nueva misa ricotera, que desde que comenzaron las charlas cambió solo en un aspecto: pasó del 6 de diciembre al 13. 

A pesar de que la buena onda entre los organizadores del concierto y Giménez es evidente, el intendente de San Martín negó esta semana que se le haya perdonado algún tributo al músico. "Nosotros no hicimos ninguna excepción a lo que tenemos reglamentado y tampoco la vamos a hacer ahora. También el autódromo recibió un canon", declaró Giménez a MDZ Radio. 

Se le consultó específicamente por el bordereaux y el intendente consignó que "no hay cobro de tasas por entradas en San Martín", aunque el Código Tributario Municipal del departamento que aparece publicado en internet por lo menos lo contempla como opción. 

El Título V de ese código está dedicado a los derechos de inspección en espectáculos y el artículo 158 sostiene que "constituirá la base para la liquidación del tributo el precio de la entrada, la capacidad o categoría del local, la naturaleza del espectáculo y cualquier otro índice que consulte las particularidades de las diferentes actividades y se adopte como medida del hecho sujeto a tributación". 

El 159, por otra parte, agrega que "cuando los derechos consisten en un importe sobre las entradas, éstas serán selladas y controladas por ésta Municipalidad, quedando prohibida la venta sin que previamente se llene este requisito". 

Más allá de este punto, el razonamiento de Giménez (una de las figuras expectantes del peronismo provincial para las elecciones del año que viene) es bastante similar al del intendente de Gualeguaychú: dice que los aportes económicos a la comuna de un show como el del Indio son menores si se los compara con los múltiples ingresos que producirá en el departamento y en buena parte de Mendoza. 

"La evaluación hay que hacerla desde otro aspecto. Si vos tenés la hotelería llena durante todo el fin de semana, eso tiene sus beneficios", señaló el intendente de San Martín. 

Y agregó, en búsqueda de convencer con los números de su gestión: "En San Martín no tenemos una oferta turística natural y por eso apuntamos a los grandes eventos. Cuando nosotros arrancamos teníamos en alojamiento 40 camas para los viajantes de los comercios, mientras que ahora hay mil camas".