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Cornejo ya decidió hacer un acuerdo con Macri

El precandidato de la UCR impulsará dentro de su partido la conformación de un frente electoral con el PRO para llevar al jefe de gobierno porteño en su boleta, además del candidato de UNEN. La jugada romperá su relación con Cobos. El gobierno de Pérez en su situación más dramática: tras el fracaso del endeudamiento, necesita recaudar $100 millones por día en los 18 días hábiles de diciembre para no quebrar. Hoy llega solo a la mitad de esa cifra diaria.
Foto: Prensa PRO
Foto: Prensa PRO

"El peronismo está haciendo un juego salvaje, sacra decretazos y manipula el calendario electoral y pelea con guantes de box, mientras nosotros seguimos con los guates de seda. No da para más, yo me pongo los guantes de once onzas".

Así, el jueves, Alfredo Cornejo decidió avanzar con la decisión que ya tenía tomada desde hace tiempo y salir a formalizar su intención de hacer un acuerdo con Mauricio Macri en las elecciones de 2015.

Ya no hay dudas: el intendente de Godoy Cruz tratará de que en el Congreso de la UCR provincial que se realizará el 13 de diciembre, el partido autorice la conformación de un frente electoral que incluiría al PRO, al Partido Demócrata, al Socialismo, a Libres del Sur y a otras fuerzas.

Si lo consigue, el precandidato radical quedaría habilitado, si hay acuerdo previo con los otros partidos, a llevar no solo al candidato de UNEN en su boleta. Si no que también al jefe de Gobierno porteño.

La decisión es una afrenta a Julio Cobos, quien por todas las formas posibles tratará de pararlo a su ex aliado político. Cleto sintió en las últimas horas el impacto de a confirmación de la noticia y se juntó este sábado con el intendente de Junín, Mario Abed y con el precandidato a gobernador Enrique Vaquié en busca de aliados. Pero sabe que la parada será difícil.

Cobos no lo admite, pero viene cayendo en las encuestas y Cornejo apuesta también a tejer una alianza política con quien hoy está metido en la discusión, en serio junto a Daniel Scioli y Sergio Masa, por la disputa del poder en Argentina.

Cornejo no tiene los votos suficientes en el Congreso radical para imponer su voluntad en soledad, pero cuenta con un socio clave, Ernesto Sanz, quien está dispuesto a apoyarlo.

El sanrafaelino perdió la pulseada hace quince días para que la UCR haga un acuerdo con Macri y sabe que la conformación de un frente en Mendoza liberará a Cornejo del corset impuesto por el partido, de que no se podrán hacer acuerdos provinciales con otras fuerzas en distritos en dónde las elecciones nacionales y provinciales se hagan de manera conjunta.

Cornejo empezó el viernes a hablar de la posibilidad de un frente por algunos medios. Y ayer ratificó su avanzada ante MDZ.

"Yo ya no creo que el gobierno de Pérez vaya a desdoblar las elecciones. La única hipótesis de trabajo de ellos es jugar con el arrastre nacional ¿El radicalismo no quiere hacer el acuerdo a nivel nacional con otras fuerzas? Bueno, haremos nosotros el frente en la provincia. Lo haremos con el PRO y con otros partidos que se quieran sumar", dijo.

La crisis sin salida del Gobierno

Resulta increíble. Pero mientras la provincia enfrentaba uno de sus momentos más dramáticos el viernes por la mañana, el gobierno, los intendentes y buena parte del peronismo estaban más preocupados por el 2015 que por saber cómo vamos a hacer todos para llegar al final del 2014.

Francisco Pérez , los caciques del PJ y un puñado de dirigentes más, se reunieron sobre el cierre de la semana para determinar la estrategia electoral para el año que viene e intentar consensuar un plan que haga mella entre los candidatos del radicalismo.

Nada concreto salió de ese encuentro y se pautó uno nuevo para mañana. Sin embargo, para algunos de los que allí estuvieron, la sensación fue como estar tomando el té amablemente en la cubierta del Titanic después de que la nave ya chocó contra el iceberg.

Mientras el gobernador seguía discutiendo si desdoblar o no las elecciones, si adelantar las PASO provinciales o cómo hacer que no se note como propia la maniobra presentada por un viejo dirigente peronista para frenar judicialmente los comicios en Capital.

A esa hora ya se sabía que Mendoza había conseguido endeudarse solo por $250 millones, después de un año de discusiones que mantuvieron en vilo a la provincia y de una necesidad real del gobierno de conseguir, al menos, $1.000 millones para poder cubrir todos los agujeros financieros que fue dejando durante meses a la espera de los recursos que, al final, no llegaron.

Una simple cuenta puede ayudar a entender lo dramático de la situación de los problemas de caja que se vienen. Hacienda necesita al menos $900 millones para hacer frente a los sueldos, otros $500 millones para el aguinaldo, una cifra similar para transferirle a los municipios y $163 millones para cancelar la Letra que se emitió en agosto y cuyo primer vencimiento de octubre se postergó para diciembre a la espera, fallidamente, de que llegaran fondos frescos.

La cancelación de la Letra, ya se llevará buena parte de lo conseguido el viernes con lo cual, de $250 millones solo quedarán $84 millones para hacer frente a todo lo demás.

El gobierno necesita conseguir, en los 18 días hábiles que tiene diciembre, un ritmo de ingresos que no baje de los $100 millones diarios para poder afrontar sus obligaciones. Hoy está en la mitad de esa cifra por día.

El panorama no es alentador. En esta época del año los niveles de coparticipación federal bajan y los ingresos por regalías cayeron. Y está decidido que no se prorrogará el plan especial de pago de impuestos que vencerá el próximo 2 de diciembre.

Tampoco se podrá echar mano ya a las dos maniobras financieras que le permitieron a Pérez evitar el colapso este año. Una de ellas fue destinar a gastos corrientes un préstamo de $400 millones para Aysam. Y la otra, seguir girando en descubierto sobre las cuentas del Banco Nación, en lo que se conoce como Anticipo Financiero Transitorio (AFT), operación que le permitió hacerse de otros $600 millones.

A Paco no le quedaría otra salida que sentarse sobre la caja y sacrificar, una vez más, el pago a proveedores.

Si algo evitara es tener que hacer el anuncio de que se postergará el pago del aguinaldo. Pero puede llegar a suceder que los estatales cobren sus sueldo recién los primeros días de enero o bien que los intendentes deban esperar, también, hasta principios de 2015, para recibir la parte que les toca.

Antes de que la situación explote, el gobernador intentará una jugada política: insistir ante el ministro de Economía, Axel Kicillof, para que amplíe los cupos de emisión de bonos para la provincia.

Pero para ello habrá que esperar, al menos, que otras nueve distritos con necesidades de endeudamiento salgan al mercado esta semana.

El gobernador mendocino es todo voluntad. El viernes por la noche le aseguró a este diario que saldrá a emitir bonos "todas las semanas" de acá a fin de año. No hay plan de ajuste en mente, solo tomar más y más deuda aunque ello implique subir las tasas de interés y pagar costos más caros que afrontará el que venga: el bono de $250 millones, tiene un año de gracia con lo cual lo pagará el próximo. 

Algo de racionalidad primó el viernes. Hacienda podría haber subido la tasa y tomar los $400 millones que tenía autorizados. Pero decidió cerrar el bono en $250 millones ya que consideró que no era negocio, para obtener solo $150 millones más, pagar tasas más elevadas.

El mercado reaccionó a su ritmo. Si Mendoza sale a endeudarse en pesos y a baja tasa, como hizo, conseguirá que la inversión solo provenga del sector público. Por caso: si bien la inversora Puente colocó $40 millones de deuda mendocina, el resto corrió por cuenta del Banco Nación ($150 millones) y del grupo Bapro ($60 millones).

Ahora bien. Si abre el juego y apuesta al dólar link (deuda tomada en pesos pero que se deberá devolver al valor del dólar del día del vencimiento) obtendrá lo que quiera. Pero para ello deberá afrontar el costo financiero posterior. En su desesperación, no quedan muchas dudas acerca de cuál será el camino elegido por el gobernador.

Se rompió el massismo mendocino

No está del todo claro si la insólita presentación judicial del viernes fue o no una maniobra del Ejecutivo para frenar las elecciones adelantadas en Capital, aunque la jugada del extraño Partido Frente Renovador de Capital para que la Justicia impugne el llamado a las primarias para el 22 de febrero que dispuso el intendente Rodolfo Suárez, tuvo olor a operación oficial.

La presentación judicial estuvo a cargo de un viejo dirigente del PJ Daniel Tramontana, que forma, junto a Oscar Presacco, un núcleo de dirigentes cercanos al massismo aliado a uno de los integrantes de la mesa de conducción del partido de Sergio Massa en Mendoza, Daniel Gaído.

Tramontana mantiene una disputa legal por el nombre de su partido en Capital, que el Frente Renovador objeta, y su jugada obligó a un comunicado este sábado de los aliados locales de Massa desmintiendo su participación en el conflicto.

La misiva dejó al descubierto lo que ya era un hecho desde la semana pasada tras el debate por la minería: se rompió la mesa de conducción del Frente Renovador en Mendoza y Massa instruyó para la creación de dos ramas. Una de ellas formada por dirigentes del peronismo. Y la otra, a cargo de Jorge Difonso, ex PD.