Diputados aprobó el Presupuesto 2015
El Frente para la Victoria logró aprobar esta madrugada en la Cámara de Diputados y girar al Senado el Presupuesto 2015, un proyecto rechazado por el arco opositor, que estima una inflación de 15,6%, un dólar a $9,45 promedio y un crecimiento del 2,8%.
En una sesión especial, el kirchnerismo consiguió los votos para avanzar con la iniciativa, que regirá durante el último año de gestión de la presidenta Cristina Kirchner.
El FpV solo contaba con los aliados más fieles para aprobar la norma, ya que todos los bloques de la oposición y sus socios circunstanciales anticiparon que votarán en contra del proyecto.
Del debate no participó el presidente de la Cámara, Julián Domínguez, que se encuentra internado por un cuadro febril y como consecuencia de su estado de salud pidió una licencia de diez días.
Las bancadas antikirchneristas coincidieron en que el Presupuesto 2015 está confeccionado con números "irreales" y cuestionaron que, más allá de los cálculos, el año que viene podrá ser modificado en forma "discrecional" por las atribuciones que mantiene el jefe de Gabinete.
Al abrir la discusión, el diputado oficialista Roberto Feletti cuestionó que la oposición "se opone porque pretende un ajuste".
El presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda negó que el texto tenga "inconsistencias" y señaló: "Este proceso político presentó ocho años de presupuestos superavitarios -que tampoco fueron acompañados por la oposición- y ahora vamos a experimentar cuatro años de resultado primario negativo o deficitario".
Por el radicalismo, el diputado y precandidato presidencial, Julio Cobos, sostuvo: "No vamos a acompañar un presupuesto que tiene parámetros alejados de la realidad y que no representa a un país federal e institucional".
A su vez, Miguel Bazze cuestionó la falta de medidas contra la inflación y el "gasto desmesurado".
Para el jefe del bloque del Frente Renovador, Darío Giustozzi, el proyecto es "inconsistente, tiene una mala asignación de recursos y refleja la poca preocupación del Gobierno en materia de seguridad".
El representante del PRO Federico Sturzenegger remarcó que "el problema es la modificación que hizo el kirchnerismo al artículo 37 de la ley de administración financiera en 2006, que autoriza al jefe de Gabinete a cambiar todo lo que quiera".
"Si los gastos crecen como los ingresos el déficit público será cercano a casi 5 puntos del PBI y si se financia con emisión la misma sería de aproximadamente 80 por ciento de la base monetaria, generando expectativas de inflación crecientes", cuestionó el macrista. Por su parte, el diputado del bloque Suma + UNEN, Martín Lousteau, ironizó: "Hay que hacer un esfuerzo para presupuestar tan mal".
A su turno, Claudio Lozano, de Unidad Popular, advirtió que este Presupuesto es un "simulacro que niega la política económica que enuncia el Gobierno".
"En los hechos, el dibujo que nos traen promueve la devaluación, deprime el consumo popular, profundiza la recesión y estimula la inflación", afirmó Lozano.
La diputada de Proyecto Sur, Alcira Argumedo, indicó que "el Presupuesto debería ser un debate acerca de qué proyecto de país se quiere ante un escenario de crisis".
"Quiero creer que el oficialismo cuenta con un presupuesto estimado más acorde con la realidad que estamos viviendo", remarcó Argumedo.
El proyecto, presentado formalmente en el Congreso el pasado 15 de septiembre, prevé una inflación de 15,6%, un dólar a $9,45 y un crecimiento del 2,8%.
También estima un superávit comercial de unos 9.200 millones de dólares, ingresos corrientes por 1.296.000.000.000 pesos (más de un billón) y gastos por 1.347.000.000.000 pesos, con un resultado primario positivo de 1,02% y un resultado financiero negativo del orden del 1%.
Agencias y HCDN tv