Presenta:

Cómo afectará a Mendoza la salida de Fábrega

MDZ consultó con distintos referentes y analistas económicos a los fines de dilucidar las consecuencias del cambio de dirección del BCRA. Previsión, recesión, empleo, inflación, tipo de cambio, economías regionales; fueron algunas de las variables consideradas.
401564.jpg

Apocalípticos e integrados evaluaron las consecuencias que podrían registrarse, en la economía de Mendoza y el país, tras la salida de Juan Carlos Fábrega, mendocino que -hasta ayer- estuvo a cargo del BCRA.

Los más escépticos asemejan a la Argentina con Venezuela y prevén que la recesión se incrementará en nuestra provincia. 

Los más esperanzados en el modelo Nac&Pop, por su parte, alumbran un panorama "interesante" para las pymes, y subrayan el potencial del país, no sólo a nivel interno sino también a nivel internacional. 

En la foto: Alejandro Vanoli, actual presidente del BCRA, junto a Juan Carlos Fábrega, el mendocino que abandonó, tras las duras críticas de la presidenta Cristina Fernández, la dirección del organismo. 

Entre los efectos negativos que apuntan los primeros, aparecen: incremento de la brecha entre el dólar blue y oficial; mayor control para adquirir la divisa norteamericana; complicación en los niveles de actividad; inflación en alza (en 2015, podría llegar a un 45%); economía regional más asfixiada; mayor pérdida del poder adquisitivo y destino final: Venezuela. 

Para los integrados, en cambio, de la mano de Vanoli, ex presidente de la Comisión Nacional de Valores, se abre un panorama interesante para las micros, pequeñas y medianas empresas y anticipan que Argentina devendrá en un un actor fundamental en el contexto internacional. 

Inflación sin techo

El ex ministro de Producción de Mendoza y actual decano de la Facultad de Ciencias Empresariales y Gestión Pública (Universidad Champagnat) anticipó que se endurecerán todas las medidas tendientes a contener las reservas del BCRA y previó que la inflación seguirá en alza hasta el final de la "década ganada".

"De acuerdo con los datos macroeconómicos, la Argentina está en una situación donde el gasto interno tanto en consumo como en inversión supera su producto bruto interno. Lo que implica que, traduciéndose a términos de la economía familiar, el país está gastando más de lo que gana", diagnosticó y siguió: "Argentina está en una posición que no puede endeudarse en el exterior".

En ese contexto, pronosticó que habrá un "endurecimiento" en las medidas tendientes a contener el nivel de reservas. Por lo cual, adelantó: "Un aumento de la brecha entre el dólar blue y oficial, desde lo financiero y cambiario, y, desde el punto de vista del sector real, si esto termina afectando la posibilidad de adquirir dólares para importar, obviamente, todo va a tender a complicar los niveles de actividad".

En ese marco, Mercau evaluó que no se reducirá la inflación sino que, por el contrario, "va a continuar hasta el fin de la gestión de este Gobierno porque no están dadas las condiciones para una política activa antiinflacionaria". 

Apuntó, en ese orden, que el Gobierno buscará "alimentar el consumo con lo cual puede aminorar un poco los efectos recesivos de las altas tasas de intereses sobre los niveles de actividad". 

Y estimó: "Podrá haber un poquito de alivio en ese sentido pero, después, es muy probable que, en el mercado cambiario, la situación siga siendo de algún grado de inestabilidad; es decir que, la brecha entre el dólar blue y oficial siga siendo alta".

Más pérdida del poder adquisitivo

Para Rodrigo González, referente área de Análisis Económico de IDEAL, el panorama venidero tanto a nivel nacional como provincial continúa siendo desalentador.  

"El Gobierno cuenta cada vez con menores posibilidades de bajar la inflación y volver a dinamizar la economía", subrayó, en primer orden.

Explicó que la salida de Fábrega y la llegada de Vanoli, llevará a que "el Central esté cada vez atendiendo, con mayor intensidad, la necesidad del Gobierno, del Tesoro, por contar con financiamiento en base a emisión; porque, como es sabido, no existe crédito para el Gobierno argentino". Indicó que, a pesar de que el Gobierno busque fomentar el crecimiento económico con tasas bajas de interés -por ejemplo-, ello no va a resultar "porque las expectativas por parte de los empresarios son, cada vez, más adversas".

Sobre el disparo de los precios y la consecuente pérdida del poder adquisitivo, consideró que "la inflación claramente se ha acelerado de manera muy importante. De hecho, en los últimos seis meses hemos pasado de una inflación del 30 al 40 por ciento. Hoy el IPC Congreso, IPC San Luis y de la Ciudad de Buenos Aires están marcando una inflación interanual del 40 por ciento". Según González, en ese orden, "es la primera vez que en el año 2014 se advierte una caída tan importante en todos los componentes que forman los ingresos familiares".

Sobre el panorama a nivel provincial, deslizó que continuará peligrando la competitividad de la economía regional. "Si se sostiene la política de devaluación del tipo de cambio por debajo de los niveles inflacionarios, como ha pasado en los últimos meses, podría retroceder aún más el nivel de competitividad de las economías regionales". Añadió que tampoco está resuelto "¿a qué dólar se va a importar, si al oficial o al contado con liquidación?". Es que, según González, "si llega a existir un dolar diferencial para los importadores que aumente los costos de los insumos importados, de los bienes que importamos, se va a sumar otro problema grave".

"Hay que hacer algo con el sistema financiero"

Uno de los integrados consultados por MDZ, Sergio Mastrapascua, delegado mendocino de la  Confederación General Económica de la República Argentina, defendió el perfil de Vanoli, marcó un destino auspicioso para las pymes y recargó contra los bancos. 

"Conociendo la procedencia de Vanoli que, en realidad, fue uno de los fundadores del Grupo Fénix, que se conformó en pleno neoliberalismo (Menem) para buscar junto a otros académicos una salida distinta a la economía de aquél momento, y a quien catalogo como un economista heterodoxo, con una mirada no neoliberal y con un profundo conocimiento de la necesidad de las pymes y tendiente a manejarse en un contexto y en un mercado con más baja concentración a la que hoy tenemos, creo que se abre un panorama interesante para, sobre todo, las pequeñas, micros y medianas empresas que son, en última instancia, las generadoras de empleo", analizó Mastrapascua. 

Se mostró a favor de controlar al sector bancario y negó que, ello, tenga que ver con un modelo venezolano de interpretar la realidad socio-política y económica del país. "Hoy la banca argentina está en plenas condiciones para prestar dinero, para estructurar créditos más blandos, los cuales, es necesario reorientarlos a la producción y no tanto al consumo y por supuesto a una tasa más lógica", apuntó y siguió: "Con lo que han venido ganando los bancos en los últimos dos años, podrían pagar un plazo fijo a no menos de un 30 por ciento". 

Consideró que debe terminar "esta fiesta de bonos con liquidación" y evaluó como positivo que exista "un mayor control sobre los bancos" dejándole un mensaje a quienes "se escandalizan y dicen que somos Venezuela y no entiendo ¿por qué? si, en todo caso, el Estado también está para controlar y no sólo para brindar Salud y Seguridad. El Estado tiene que controlar en beneficio de los sectores más vulnerables, que son los consumidores y las pequeñas y medianas empresas".

Definió que el problema actual de la Argentina es más político que económico y apuntó contra quienes "embisten furiosamente contra un Gobierno que ha intentado denunciar y solucionar con medidas de políticas activas una serie de injusticias que se han venido naturalizando". 

Destino final: Venezuela

Sebastián Laza, economista y uno de los más escépticos del modelo Nac&Pop, anticipó: "Una guerra o combate total contra los que compran dólar paralelo, dólar blue, dólar contado con liquidación, dólar bolsa".

De acuerdo con la perspectiva de Laza, el destino final de Argentina es Venezuela "con una cotización cada vez más alta" que "va a repercutir negativamente en la economía, generando más incertidumbre para la inversión, más freno a las importaciones, y provocando, en suma, mayor recesión de la que ya existe"

En ese orden, coincidiendo con González o Mercau, apuntó que "la inflación va a tender a subir. S i este año tenemos un 40 por ciento;  el que viene podremos tener un 45 a un 50 por ciento". Vaticinó, asimismo, un crecimiento del desempleo causado por el escenario recesivo.

Analizó que "Cristina sabe que el mercado le bajó el pulgar porque no cree en su política económica" por lo cual le ha declarado la guerra a los grandes formadores de precio y calificó de "tibio" al mendocino Fábrega y de "policía contra los mercados" a Vanoli.  Dólar blue, ¿la cocaína a combatir?

Osvaldo Mussato, quien se desempeñó hasta no hace mucho tiempo en el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, se mostró, por su parte, muy optimista respecto a los cambios en el BCRA y comparó al dólar blue con la cocaína. 

En primer lugar, sostuvo "tengo una muy buena opinión de Fábrega y Vanoli". Evaluó: "Nos tenemos que tranquilizar y esperar el domingo" haciendo referencia a que gobiernos como el de Brasil (Dilma Rousseff) o Bolivia (Evo Morales) seguirán adelante a pesar de lo que mucho predicen. "Creo que hay muchos que convierten sus deseos en previsiones", subrayó. 

Para quienes vaticinan un complicado acceso al dólar, dijo: "Por el contacto que he tenido con muy amigos míos que están en la banca cooperativa sé que no hay problemas en el acceso al dólar", reconociendo que la dificultad se presenta para quienes pretenden atesorar en moneda extranjera. 

Observó que "hay una decisión de preservar dólares para la compra de insumos. De hecho, estamos hablando que, en Argentina se está exportando por 90 mil millones de dólares" y, por último, sugirió que "los que hablan de dólar blue se parecen a los que instalan el tema de la cocaína". 

Fábrega, "hachado, pero por razones equivocadas"

Daniel Garro, director de Estudio Valor, se mostró muy crítico a las recientes decisiones del Ejecutivo nacional y, en primer lugar, consideró que "con 40% de inflación, con un diferencial entre el u$s blue y el oficial en 80%, con pérdida de reservas, con un patrimonio neto negativo del BCRA, Fábrega está bien hachado pero por razones equivocadas".

Para el economista, el reemplazo del mendocino al frente del Central "implica que el ministro Kicillof ganó la pulseada y entonces, se acentuará el actual esquema económico de represión cambiaría, expansión monetaria para solventar al estado, gasto público subiendo cada vez más, represión financiera, estanflación, entre otras consecuencias".

Para el caso de Mendoza, específicamente, evaluó que el panorama será igual de desolador. "La estanflación se agudizará y eso generará en las provincias más problemas en sus cuentas fiscales y en sus niveles de actividad económica. No vuelven las cuasi-monedas en las provincias porque el gobierno si la cosa se pone muy complicada, emite dinero y se lo manda vía banco Nación u otros métodos a las provincias y listo".

Por último, al preguntarle sobre Vanoli, lo calificó como "un economista militante, y como tal, con bajos conocimientos del funcionamiento de la economía real, del sistema financiero y cambiario real; es decir, tiene una visión ideológica del funcionamiento de la economía y no científica. En síntesis, al menos por ahora, es una especie de Kicillof pero en el BCRA".