Cobos ya no es un fantasma para Cornejo
Julio Cobos confirmó en un encuentro privado con Alfredo Cornejo que su intención sigue siendo competir en las PASO del año próximo por la candidatura presidencial, a pesar de los problemas cada vez mayores que sufre el frente UNEN.
La ratificación de Cobos se produjo el viernes por la tarde café de por medio (una situación que ya no es tan habitual entre ellos) y sirvió no sólo para demostrar que el mendocino todavía se tiene fe para las presidenciales. Cornejo, además, revalidó su aspiración propia, que es disputar la gobernación el año que viene.
Desde hace más de una semana, la candidatura del intendente de Godoy Cruz se ve afectada por la sombra de Cleto y la posibilidad de que vuelva a Mendoza. Eso al parecer quedó definitivamente descartado el viernes, ya que un eventual "plan B" de Cobos no tiene que ver con la gobernación. A la par, aunque no lo haya dicho públicamente Cobos y varios dirigentes estén dispuestos a dar pelea, Cornejo se sintió el viernes respaldado para ser la figura que representará al radicalismo en las próximas elecciones provinciales.
-
Te puede interesar
Una minera encontró cobre, oro, molibdeno y plata en Mendoza
"Siempre me lo dice", señaló Cornejo a MDZ sobre este apoyo en privado de Cobos. El intendente parece tener listas las maletas para mudarse del municipio de Godoy Cruz para dar la gran batalla y hay quienes dicen que hasta el complejo punto del sucesor en ese cargo ya está resuelto.
Dura semana para UNEN
La tranquilidad de Cornejo no equivale a la paz de Cobos. UNEN, el frente progresista que el ex vicepresidente y otro mendocino, Ernesto Sanz, integran, vivió otra semana dura y plagada de rumores de ruptura.
Los últimos días quedaron marcados por la foto del radical Gerardo Morales, candidato a gobernador de Jujuy y aliado histórico de Sanz, con el líder del Frente Renovador, Sergio Massa. Imagen que se sumó a la novela de Sanz con Mauricio Macri.
Algunos cobistas mendocinos sintieron en las últimas horas que esta situación había llegado a un límite y salieron a reclamar una expresión por parte de la UCR mendocina. "Ha llegado la hora de que el radicalismo mendocino saque por lo menos una declaración sobre la situación del partido a nivel nacional porque no puede permanecer ajeno", proclamó Juan Carlos Jaliff.
Para Jaliff, resulta insoportable que Sanz o sus aliados coqueteen con Mauricio Macri y con Sergio Massa, los dos presidenciables más fuertes de la oposición, sin que nadie se pronuncie sobre "el daño" que esto le hace al frente UNEN, donde milita Cobos. "Lo que ha ocurrido es muy grande y la UCR mendocina, que es una de las más importantes del país, tiene que definir si va a preservar el frente UNEN o no", desafió. 
Al senador provincial no le preocuparon las divisiones locales que pudiera generar una intervención de la UCR en el conflicto porque "el 90 por ciento del partido le responde a Cobos" y cerró su postura personal con otro tiro por elevación contra Sanz. "En Mendoza no pasa lo que ocurre a nivel nacional porque el presidente partidario (Sergio Pinto) es independiente de los candidatos y no tiene aspiraciones personales".
César Biffi, otro referente del sector de Cobos, opinó lo mismo que Jaliff. "Estoy de acuerdo en que debería haber un pronunciamiento partidario para darle claridad a UNEN", se prendió el ex legislador. Y fue al fondo de la cuestión: "Creo que el radicalismo debe fortalecer el espacio y todo lo que se hace afuera es juego de intereses de dirigentes que conspiran contra UNEN, que busca dar la alternativa de un espacio social demócrata. Esos dirigentes dañan el espacio y le quitan referencias a la sociedad".
Pero estas expresiones chocaron con la postura que el propio Cobos mostró en la reunión con Cornejo. "Ni me mencionó la necesidad de un pronunciamiento del radicalismo mendocino por la situación de UNEN", indicó Cornejo, quien de pasó se diferenció de los otros cobistas del espectro local. "No es necesario hacerlo porque lo de UNEN no es un problema de Mendoza", afirmó.
Cornejo tiene una lectura propia del problema. No desconoce la crisis de UNEN, pero asegura que los coqueteos de dirigentes de la coalición con gente de afuera de este armado perjudica tanto a Cobos como a Sanz.
Hay que decir también que Cornejo no es ajeno a estas maniobras, dado que él mismo es protagonista de un acercamiento con el macrismo, quien lo tienta con darle su apoyo para la pelea por la gobernación.
Congreso
Los cruces en el cobismo por la crisis se UNEN agitaron las aguas en la previa del congreso partidario que hará la UCR el próximo 1 de noviembre. Se trata de un congreso ordinario donde no habían aparecido hasta aquí indicios de debate electoral fuerte.
En los papeles, el radicalismo declarará la necesidad de reformar la carta orgánica para adecuarla a la ley 8619, que creó las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias en Mendoza. A partir de allí se designará una comisión que deberá modificar, entre otras cosas, el sistema interno de elección de candidatos a concejales, que hoy es de preferencia.
También se instalará el debate en cuanto al reparto de cargos según los votos de las PASO. Hoy los radicales distribuyen sus lugares en las listas con el umbral del 25 por ciento de votos como mínimo para acceder a un tercio de los puestos. Pero hay correligionarios como Laura Montero que quieren remplazar ese mecanismo por el sistema D´Hont.
Por último, habrá un mensaje político dirigido al gobernador Francisco Pérez, a quien seguramente los radicales volverán a reprocharle que aún no haya reglamentado las PASO provinciales del año que viene y que siga negándole "certezas al ciudadano" sobre el próximo cronograma electoral.
En ese punto, los problemas internos ceden y vuelve a mostrarse un radicalismo unido que identifica con claridad al adversario. El consenso es pleno: "Ya tendría que haber hecho el gobernador la convocatoria a las PASO", declaró en este sentido Cornejo, en sintonía con el resto de su partido.

