La UCR piensa en 2015 luego de las victorias de Cobos y Colombi
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"Ayer Corrientes, en octubre 10 provincias y en 2015 el país”, se entusiasmó en las últimas horas el mendocino Ernesto Sanz. A sus palabras se sumaron las del presidente de la UCR, Mario Barletta, quien aseguró que esa victoria "ratifica el fortalecimiento" del partido y lo coloca en un "lugar que genera expectativas" para 2015.
En tanto, el senador nacional Gerardo Morales no se quedó atrás: "Colombi hizo una gran elección y estamos posicionando al radicalismo como la alternativa en el 2015”.
¿Es casual que tres de los principales dirigentes del partido de Leandro Alem coincidan en hablar de 2015? Para nada. La realidad indica que ninguno quiere perder la oportunidad de aprovechar la inercia que dejó el inesperado envión victorioso de la UCR en los referidos comicios.
Ello explica las palabras de Sanz, quien ayer mismo magnificó la victoria con grandilocuentes palabras:
"De a poco se suman ciudadanos, provincias y departamentos. En todo el país trabajamos por poner al país en un camino de la república, el progreso y el desarrollo".
Es bien cierto que al radicalismo le fue bien en las elecciones de marras, pero ello no significa que ello pueda trasladarse a otras provincias o distritos; no aún. Se trata de casos aislados y puntuales que no aseguran nada en el mediano o largo plazo.
La UCR tiene una dura tarea por adelante: aggiornarse a los tiempos que corren o volver a caer en las preferencias ciudadanas. A ese respecto, hay una realidad que no deben perder de vista ninguno de los referentes radicales que hoy tienen gravitación nacional: la buena ventura que hoy vive el partido, se debe más a la mala racha del peronismo que a sus propios méritos.
Es un dato no menor, ya que habla a las claras de la falta de construcción de un espacio homogéneo y de alternancia dentro de un partido que supo ser la inequívoca opción al peronismo en todo el país.
Ese es el desafío que les espera a Sanz, Barletta y Morales en el mediano y largo plazo. No tienen mucho más tiempo: el límite es 2015.


