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La espiada que espía

Dante Caputo denunció que este año el Gobierno aumentó el presupuesto del Ejército para Inteligencia y también la cantidad de espías.
Foto: Publicada en Clarín
Foto: Publicada en Clarín

Durante la conmemoración del Día de la Independencia, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner compartió, en cadena nacional, que corría "un frío por la espalda", luego de enterarse que Estados Unidos espía a la Argentina, entre otros países.

Su afirmación no pasó inadvertida o bien, fue una respuesta a lo que el diario Perfil había publicado el domingo.

El ex canciller Dante Caputo denunció, desde una columna que publica el diario Perfil, que se ha incrementado el presupuesto para las áreas de Inteligencia del Ejército argentino, como asimismo, la cantidad de empleados ("espías") a su cargo.

Hoy la presidenta Cristina Fernández de Kirchner cenará con la cúpula de las Fuerzas Armadas, lo que incluye a César Milani, ex integrante de Inteligencia en Tucumán durante la última dictadura militar.

Milani, cuestionado por los oranismos de derechos humanos a los que no le pesa la relación con el Gobierno, es el primer jefe de esa fuerza que proviene de Inteligencia y, de hecho, conserva esa jefatura, en un caso inédito.

Lo que Caputo denunció entonces viene a colación ahora en que la Presidenta manifiesta malestar por el insólito espionaje extranjero, pero no desmiente que su Gobierno se dedique a esos menesteres, pretendiendo -de acuerdo con su discurso del martes- que el Proyecto X de Gendarmería "no existe".

Según el ex ministro de Raúl Alfonsín, señaló la baja en la inversión para la defensa que contrasta con el incremento del gasto en espionaje interno.

"Es probable -advirtió Caputo- que estos datos provoquen en algunas personas reacciones del tipo y para qué queremos a los militares o aún si se gastara más no cambiaría nada en nuestra capacidad de defensa. Esas son reacciones entendibles, pero que simplifican y caricaturizan una realidad compleja y difícil de administrar. Un país de casi tres millones de kilómetros cuadrados sin capacidad de defensa es un país en peligro. Argentina no es Costa Rica (50.000 kilómetros cuadros), que pudo en 1948 disolver su fuerza armada".´

"Desmesurado"

Sostuvo que "el gasto en inteligencia militar es un despropósito cuando se ve la situación del resto de la asignación de los recursos. Es un gasto desmesurado e injustificado para las tareas a las que se dice que está asignado".

"Cuando se comparan el gasto en equipamiento y el de inteligencia en el Ejército -analizó el ex canciller- la desproporción resulta evidente. En 2011, el gasto devengado para adquisiciones de material (artillado y no artillado) fue 71,7 millones de pesos y, el que correspondió a inteligencia, 162,1 millones de pesos".

Dijo que "en una situación en la que no hay, como se las denominaba en el pasado, hipótesis de conflicto, se gasta más del doble en inteligencia militar que en reequipamiento –tomando en cuenta que este último apenas supera para el conjunto de la defensa nacional el 2% del gasto total–".

"Esta tendencia -agregó- en lugar de corregirse, se acentúa. El presupuesto autorizado para 2013 destinado a inteligencia aumentó y lo que resulta aún más incompresible es que en 2012 había 618 personas dedicadas a esta actividad en el Ejército. ¿Qué inteligencia o espionaje hacen 618 individuos cuando no hay nada que espiar? ¿A qué se dedican? ¿Es una actividad legal? ¿Está controlada por el Congreso a través de la comisión destinada a la supervisión de estas actividades?
Lamento informarle que para este año ya no son 618 personas dedicadas a esta inclasificable tarea, ahora son 738", se preguntó y respondió Caputo.

"Estamos frente a un gasto injustificable, en un área de muy alta sensibilidad política y con un monto desproporcionado respecto a otros gastos de alta necesidad", redondeó su denuncia el ex canciller.

Informó al finalizar su análisis que "a partir de los cambios en la jefatura del Estado Mayor, el general Milani no sólo comanda al Ejército, sino que además sigue a cargo de la jefatura de Inteligencia".

E ironizó:  "La ausencia de debate en el Gobierno y la oposición sobre el estado de la defensa nacional no es menos inquietante; como los discursos del miércoles de la Sra. Kichner y el Sr. Milani, que –sin decirlo– traían a la memoria el nefasto recuerdo del operativo Dorrego que reunió, hace décadas, a Montoneros y el Ejército".