Breve guía para entender la interna del PJ de Mendoza
La relación dentro del oficialismo mendocino se mantiene tensa entre las distintas facciones peronistas que componen el gobierno. El panorama nacional ha dejado al peronismo local en tránsito de algunas transformaciones. La llamada "conversión" de la presidenta Cristina Fernández acercándose a la figura hizo que el planeta peronista comenzara su metamorfosis hacia ese estado. El giro de la mandataria se nota en sus discursos donde ha incorporado la figura de Dios en sus encendidas alocuciones.
Si bien la observación parece cosmética, no lo es, son signos de cambios estratégicos que el PJ realiza en busca del mantener el poder. La irrupción de Jorge Bergoglio en el escenario político como el papa Francisco tiene un correlato en Mendoza aunque por ahora no se note.
Los principales referentes del PJ local asienten con la cabeza esta instancia de reacomodamiento porque entienden que las cosas se han dado de una manera inesperada pero favorable. Una de las virtudes políticas del justicialismo que es ver en cada circunstancia su costado peronista. Esto pasó con el fenómeno Francisco.
El escenario mayor
No importó si Bergoglio fue acérrimo rival de Néstor Kirchner y que se mostró como el jefe de la operación política de la caída de la resolución 125 que afectaba las exportaciones agrarias. Tampoco importó las presiones a los peronistas ortodoxos por parte de Kirchner y la posterior sanción de la ley de matrimonio igualitario que hizo hociquear a Bergoglio.
Sí importó para el PJ que Francisco llamara a Cristina a almorzar ni bien asumió el papado. Fue el encuentro entre el papa y la presidenta del país de donde proviene el nuevo pontífice, pero en realidad, en el fondo era la reconciliación de dos militantes peronistas.
Esa nueva apreciación hacia el ex arzobispo de porteño que ya se ha advertido en otros informes, es un mensaje que ha bajado a las líneas medias del peronismo y en los espacios provinciales. Las señales fueron dadas de manera clara a partir de ahí comienzan las particularidades de los peronismos territoriales. El punto es cuál de los criterios se impondrá para aplicar la orden mayor y en ese tablero otra vez tendrán preeminencia los estrategas nacionales que buscarán bajar esa directriz o los referentes locales con sus acciones territoriales.
La nueva puja hace que los protagonistas empiecen a buscar su ubicación de acuerdo a las conveniencias o fortalezas. Por eso, lentamente las distancias entre el gobernador Paco Pérez y el vice Carlos Ciurca aumentan. Ambos tratan de disimular estas desaveniencias pero a la larga se harán ver, aunque dependerán de ellos si ese disentimiento afecta al gobierno.
Las otras piezas en el tablero
Mientras tanto azules e intendentes agrupados por la llamada Integración Peronista que impulsan los hermanos sanrafaelinos Félix, se han terminando aliando en un plan pergeñado en Buenos Aires por el jefe azul Juan Carlos Mazzón. El Chueco intenta abroquelar a los sectores del peronismo mendocino que se espantan ante la avanzada de la Corriente Peronista liderada por Ciurca y los intendentes Alejandro Abraham y Rubén Miranda.
Ambos bandos expresan, declaman, la fidelidad a Cristina y a Paco. Ambos, azules y ciurquistas, sobreactúan pero lo hacen a propósito para volcar las figuras institucionales para su lado.
Los espacios para sincerar las posiciones también se dan y en el caso de la Corriente aceptan que entre ellos y los azules no hay diferencias. Sí admiten las variantes en las formas de llevar adelante el plan de expansión interna para jugarse la herencia del poder. Los ciurquistas lo grafican de este modo: Si ahora son todos seguidores de Bergoglio, la Corriente es una congregación peronista más cerrada y los azules son monjes más cerrados y sectarios. Como conclusión ensayan una máxima del General: los peronistas siempre piensa en el poder.
Para apuntar
En base a esta descripción la Corriente continuará con su campaña y a partir de ahora comenzará a cobrar protagonismo Abraham como precandidato a diputado nacional.
El gobernador insistirá con su pedido de que no haya internas, cuestión que fogonean los azules que se mueven sigilosamente detrás de la figura gubernamental. En contrapartida Ciurca no cree que sea posible esa opción, lo dice como jefe de la congregación que busca adeptos de manera compulsiva.
Por lo que queda claro que las diferencias entre la dupla Pérez-Ciurca se marcarán con el correr del tiempo preelectoral aunque desde Buenos Aires parece que hay un polo contra la figura del vicegobernador. Eso se nota con las crónicas que se muestran en un portal porteño de información que califica, no inocentemente, a Ciurca de "sciolista". Ese calificativo (con tono negativo) evidentemente busca incomodar al lasherino ante los ojos de la Casa Rosada. Hay que entender que en Buenos Aires el peronismo actúa sin demasiadas sutilezas en su pelea por el poder.
Ahondando más en esa pista, fuentes peronistas locales aseguran que el eje que sostuvo la candidatura de Pérez como gobernador tiene sus aversiones hacia el crecimiento político partidario de Ciurca y compañía.
Ellos son el jefe de la Anses, Diego Bossio y Mauricio Mazzón (hijo del asesor presidencial). Los mismos observadores aclaran que Mazzón hijo, tiene vuelo propio y no necesariamente está alineado con el pensamiento de su padre.
Los mismos informantes dicen que Ciurca apunta hacia ese tándem cuando se refiere a una operación en contra de la Corriente que excede a la agrupación kirchnerista La Cámpora cuando un despacho de la agencia Télam lo señaló como el mentor de la persecución policial contra los militantes K y su posterior encierro en un centro de detención de la dictadura.
La final es en 2015
La mirada está puesta en realidad en el 2015. Por eso Paco sigue apostando a reformar la Constitución y Ciurca apuesta que no se concretará. Paco pretende tener una esperanza de supervivencia política y ha dado señales de oxigenar su gabinete para darle espacio a la Corriente después de la demostración de fuerza que hizo el 22 de marzo en la cancha de Andes Talleres.
Se han mencionado a algunos apuntados como candidatos a dejar sus cargos como el ministro de Infraestructura, Rolando Baldasso, o el de Salud Carlos Díaz Russo. Aunque la espada de Damocles corre por encima de cualquiera de la cabezas de los ministros, eso se ha dejado transcender desde el Cuarto Piso del Palacio de Gobierno como para inquietar a Eduardo Bauzá y a Carlos Aranda que responden al vicegobernador.