La reforma judicial: el Gobierno recibió fuego amigo de Verbitsky
El secretario de Justicia de la Nación, Julián Álvarez, confesó sentirse "sorprendido" por las objeciones del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) al proyecto para limitar las medidas cautelares contra el Estado nacional, ya que según señaló no se habían planteado durante una reunión mantenida entre la entidad y el Ejecutivo ante de que se envíe la iniciativa al Congreso. Así lo consigna el portal Parlamentario.
A su tiempo y dada la serie de cuestionamientos presentadas por el CELS y recogiendo las sugerencia de la agrupación "Justicia Legítima", Álvarez propuso al Senado una serie de modificaciones "para que no queden más dudas de que este proyecto viene a proteger los derechos de los vulnerables y viene a terminar con los intereses de las grandes corporaciones".
Los cambios propuestos ante las críticas
1- El secretario de Justicia propuso establecer como excepción a las cautelares contra el Estado los casos de "vida digna", según la definición de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Según explicó, el concepto contempla los casos que el CELS pide regular para proteger a los "sectores más vulnerables".
2- También propuso introducir otro párrafo al proyecto oficial "para que no quede ninguna duda de que este Gobierno nacional va a cercenar la libertad sindical", en relación a las críticas opositoras referidas en ese sentido. El texto que propuso el funcionario establece que en caso de "actos, hechos u omisiones en consecuencia de un conflicto colectivo de trabajo, las medidas cautelares podrán ser requeridas solo si se tratase de un servicio esencial y hubiera medido incumplimiento a las medidas de preavisar".
3- Álvarez también propuso establecer que "el otorgamiento de una cautelar contra el Estado impone al juez el deber de procurar una mayor celeridad en pos de la decisión jurisdiccional definitiva".