¿Y ahora? Argentina se sumó a una sanción a Irán
Fue en el marco del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Venezuela votó a favor de Irán. Todo, en medio de la polémica por el acuerdo por la AMIA.
En medio de la polémica por el acuerdo por el esclarecimiento del atentado a la AMIA con Irán, Argentina se sumó a la sanción contra aquel país en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, aceptando el informe del Relator para ese país, quien da cuenta de numerosas violaciones de los derechos humanos, según una resolución adoptada el viernes en Ginebra por 26 votos a favor, dos en contra y 17 abstenciones.
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“Expresando grave preocupación ante la situación de los derechos humanos” en Irán, constatada en el informe del Relator para ese país, Ahmed Shaheed, el Consejo acogió con beneplácito dicho informe, el cual revela una "cultura de impunidad" en Irán, y resolvió prorrogar por un año el mandato del Relator, decisión considerada una sanción en las costumbres de Naciones Unidas.
De los ocho escaños que dispone América Latina, entre los 47 que componen el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, además de Argentina, votaron a favor de la resolución Guatemala, Perú, Costa Rica, Chile y Brasil. En cambio, Venezuela se opuso y Ecuador se abstuvo.
El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, envió igualmente un informe a este Consejo sobre Irán, donde se mencionan casos de tortura, violaciones de los derechos de la mujer, represión contra activistas y ausencia de garantías legales.
En ese contexto, cabe recordar que los dos líderes de la oposición al actual gobierno de Irán, Mir Hossein Moussavi y Mehdi Karoubi, se encuentran detenidos, sin cargos, y que varias organizaciones No Gubernamentales (ONG) han protestado por el abuso en la aplicación de la pena de muerte.
La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, comunicó paralelamente al Consejo su condena por la ejecución de cuatro miembros de la minoría árabe ahwazie, en la prisión de Karou, en la región de Ahwaz, en Irán.
Al mismo tiempo, el Relator Especial de la ONU sobre la libertad de religión, Heiner Bielefeldt, denunció la detención y condena a largas penas de siete miembros de la comunidad religiosa bahaïe en Irán.
Anticipando su voto de abstención, Ecuador indicó en el debate sobre Irán que "no va a tomar parte de esta estrategia de atacar de forma parcializada a ciertos miembros de la comunidad internacional, usando argumentos como los derechos humanos para disfrazar intenciones puramente políticas".
A su vez, en la misma ocasión, Venezuela adelantó su voto en contra porque "estos mandatos arropados bajo el falso manto de la protección de los derechos humanos, están contaminados desde su génesis de la manipulación política por parte de la potencia dominante que pretende erigirse como la autoridad universal, para mantener su política de agresión y hostilidad contra pueblos soberanos".
El Congreso nacional ratificó recientemente un acuerdo firmado entre los gobierno de Argentina e Irán sobre el atentado a la AMIA de 1994, en el que murieron 85 personas. El convenio -que generó rechazo en gran parte de la oposición y la comunidad judía local- establece, entre otros puntos, la creación de una "Comisión de la Verdad" para revisar lo actuado por la justicia argentina en la causa.
Mientras el acuerdo aguarda su ratificación en el Parlamento iraní, en estos días surgieron entredichos entre ambos países respecto de una de las condiciones del acuerdo. Mientras el canciller iraní, Ali Akbar Salehi, aseguró que el memorándum de entendimiento con la Argentina estableció que Interpol debe eliminar las acusaciones contra los ocho iraníes acusados en la causa judicial por el atentado, su par argentino, Héctor Timerman, insistió que "las notificaciones rojas" de la Interpol para capturar a los iraníes sospechosos seguirán vigentes durante el proceso.
La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, comunicó paralelamente al Consejo su condena por la ejecución de cuatro miembros de la minoría árabe ahwazie, en la prisión de Karou, en la región de Ahwaz, en Irán.
Al mismo tiempo, el Relator Especial de la ONU sobre la libertad de religión, Heiner Bielefeldt, denunció la detención y condena a largas penas de siete miembros de la comunidad religiosa bahaïe en Irán.
Anticipando su voto de abstención, Ecuador indicó en el debate sobre Irán que "no va a tomar parte de esta estrategia de atacar de forma parcializada a ciertos miembros de la comunidad internacional, usando argumentos como los derechos humanos para disfrazar intenciones puramente políticas".
A su vez, en la misma ocasión, Venezuela adelantó su voto en contra porque "estos mandatos arropados bajo el falso manto de la protección de los derechos humanos, están contaminados desde su génesis de la manipulación política por parte de la potencia dominante que pretende erigirse como la autoridad universal, para mantener su política de agresión y hostilidad contra pueblos soberanos".
El Congreso nacional ratificó recientemente un acuerdo firmado entre los gobierno de Argentina e Irán sobre el atentado a la AMIA de 1994, en el que murieron 85 personas. El convenio -que generó rechazo en gran parte de la oposición y la comunidad judía local- establece, entre otros puntos, la creación de una "Comisión de la Verdad" para revisar lo actuado por la justicia argentina en la causa.
Mientras el acuerdo aguarda su ratificación en el Parlamento iraní, en estos días surgieron entredichos entre ambos países respecto de una de las condiciones del acuerdo. Mientras el canciller iraní, Ali Akbar Salehi, aseguró que el memorándum de entendimiento con la Argentina estableció que Interpol debe eliminar las acusaciones contra los ocho iraníes acusados en la causa judicial por el atentado, su par argentino, Héctor Timerman, insistió que "las notificaciones rojas" de la Interpol para capturar a los iraníes sospechosos seguirán vigentes durante el proceso.