Diputados aprobó el memorándum con Irán
Luego de más de medio día de sesión (más de trece horas) en la Cámara de Diputados, el oficialismo logro la sanción definitiva del proyecto que autoriza a la Argentina a firmar un memorándum de entendimiento con Irán para que funcionarios de ese país presten declaración indagatoria en la causa que investiga el atentado a la sede de la AMIA el 18 de julio de 1994.
La nueva ley, luego de semanas de debates y cuestionamientos, tuvo el voto a favor de 131 diputados, mientras que 113 no le dieron el respaldo.
Ahora, la Argentina deberá firmar el acuerdo con la República Islámica de Irán y a partir de eso constituir la denominada Comisión de la Verdad, a partir de la cual se podrá citar a ciudadanos iraníes para que declaren, aunque, de acuerdo a la letra del memorándum, lo harán en Irán, siempre y cuando acepten.
Hay que recordar que entre los sindicados como partícipes en el atentado contra el edificio de la mutual judía se encuentran funcionarios actuales del Gobierno iraní que ya adelantaron que no declararían, por lo que la oposición criticaba el texto en este y en varios puntos más.
Previendo este resultado, el de la aprobación del memorándum, desde esta tarde se congregaron en las afueras del Congreso de la Nación miles de manifestantes, la mayoría pertenecientes a agrupaciones de la comunidad judía, oponiéndose a que Diputados le diera al acuerdo la media sanción que le faltaba.
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En la afueras del Congreso, la negativa al memorándum se hizo sentir.. |
Cronología de un debate tenso y agitado
El debate comenzó a las 11 de la mañana, cuando los legisladores comenzaron a llegar al Congreso Nacional. Mientras, los diputados alineados al kirchnerismo se acomodaban en sus asientos y los opositores aguardaban en los pasillos y el hall principal. Todos estaban a la expectativa para ver si se lograba el quórum para debatir el memorándum de entendimiento firmado entre Argentina e Irán.
A pesar de las esperanzas opositoras, al mediodía el oficialismo logró conseguir el ansiado quórum con la presencia de 109 diputados del Frente para la Victoria, incluidos los polémicos legisladores Beatriz Mirkin y Carlos Eliceche, quienes renunciaron a sus cargos ejecutivos provinciales en Tucumán y Chubut, respectivamente. A eso se sumaron los 22 legisladores aliados y un opositor (Mauricio Ibarra – San Juan por Todos), y sumó 132 personas, superando las 129 bancas necesarias para habilitar la sesión.
Una vez iniciado el debate, tuvieron que bajar al recinto los pocos legisladores opositores que se habían acercado al Congreso esperando otro desenlace. Durante la primera media hora, se dieron lugar a las cuestiones de privilegio que presentaron varios diputados opositores.
Elisa Carrió (Coalición Cívica), Patricia Bullrich (Unión por Todos) y Ricardo Gil Laavedra (UCR) presentaron una cuestión para cuestionar a los dos diputados que, en uso de licencia por ocupar cargos provinciales, retornaron al Congreso para votar a favor del FpV. El encargado de repeler la acusación fue Agustín Rossi, jefe de la bancada K, al asegurar que "se está aplicando un reglamento absolutamente legal. Son dos diputados y dos compañeros justicialistas del Frente para la Victoria que están comprometidos ideológicamente".
Por su parte el diputado radical por La Rioja Julio César Martínez presentó otra cuestión de privilegio, pero en contra del canciller Héctor Timerman por irse antes de que terminara el debate en comisiones.
Sin embargo, la cuestión de privilegio que más expectativas causó fue la presentada por Laura Alonso, del PRO, por su fortísimo cruce que sostuvo con el camporista Andrés Larroque, exigiéndole que se disculpe públicamente por haberle gritado "Callate, atorranta". La diputada, como gesto, pidió perdón al legislador por haberlo tratado de "cagón".
Pero, lejos de solidarizarse, varios diputados ultra K, sobre todo la polémica Diana Conti, comenzaron a gritarle y silbarle a Alonso. Poco pudo hacer el presidente de Diputados Julián Domínguez, quien pidió silencio a los legisladores agresores. Por otro lado, varios diputados opositores se solidarizaron con la macrista.
El debate fue abierto por el parlamentario y titular de la comisión de Relaciones Exteriores, Guillermo Carmona, quien defendió el acuerdo y aseguró que el gobierno nacional quiere "que presten declaración indagatoria los funcionarios iraníes, ese es el objetivo del acuerdo", al sostener que se trata de "un viejo anhelo de la Argentina".
La diputada del FpV Mara Brawer afirmó que "para llegar este memorándum el gobierno tuvo que negociar con Irán pero hay una sola cosa que no se negocia y son los valores, los principios" y consideró que la firma del acuerdo "no cambia un ápice acerca de nuestra mirada de Irán". Mencionó que "no se cambia la realidad ni se avanza hacia un mundo mejor con medias tintas", al sostener que el memorándum "es una decisión fuerte y con valentía".
Por otro lado, desde la oposición criticaron duramente al gobierno nacional por el memorándum. El diputado radical Ricardo Alfonsín, consideró que el acuerdo "no representa un avance para Argentina" y cuestionó su contenido, sosteniendo que "aprobarlo con estas lagunas significa firmar un cheque en blanco".
Uno de los discursos más duros fue pronunciado por la legisladora bonaerense Margarita Stolbizer (GEN-FAP), quien acusó al gobierno kirchnerista de "someter la causa AMIA y los sentimientos más fuertes de nuestra nacionalidad a su propias necesidades". Sostuvo que se utiliza el acuerdo como "una causa de alto impacto, de sensibilidad social, para construir una épica sobre la cual instalar los sueños de eternidad de un gobierno".
Elisa Carrió se mostró un poco más moderada y recordó que había presentado un dictamen para anular el acuerdo. Si bien sostuvo que comparte "la tesis de un Tercer Estado" para resolver un conflicto, afirmó: "Pero nunca en Teherán. Estamos intentando preservar los derechos de las víctimas y el derecho a la verdad". De todos modos, sostuvo sus dichos sobre fraude y reiteró sus acusaciones contra Mirkin y Eliceche.
Desde el bloque del Peronismo Federal, el diputado Eduardo Amadeo se preguntó: "¿Por qué nos hemos convertido en seguidores fieles de Venezuela?", se preguntó, y se autorespondió que "como parte de esta alianza" con el país chavista "la Argentina está acompañando la destrucción de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos".
Por su parte, Pablo Tonelli (PRO) consideró que si se aprueba el memorándum de entendimiento con Irán, "Argentina no logrará nada que permita avanzar con la investigación", al sostener que "los imputados van a estar libres de las órdenes de captura de Interpol".
Mientras que el diputado socialista Roy Cortina hizo una comparación con la tragedia de Once: "Lo de Irán, es como si los familiares tuvieran que negociar con (el ministro Julio) De Vido, las reglas del juicio a (los ex secretarios de Transporte Juan Pablo) Schiavi y (Ricardo) Jaime por la tragedia de Once".
Quien dio la nota fue el legislador del FpV, pero recientemente alejado del kirchnerismo, Jorge Yoma, quien acusó al gobierno de "estar entregando la institucionalidad de la Argentina por razones comerciales y por deuda con Venezuela, con Irán, y vaya a saber con quién más". También sostuvo que la causa que "horrorosamente manipulada por el anterior Gobierno y también por este".
Pero lo curioso fue los cientos de comentarios que Yoma logró en Twitter, según La Nación. En la red social, los usuarios se burlaron de su look, incluso comparándolo con Antonio Ríos y criticaron sus dichos porque obvió las irregularidades que tuvo la causa durante sus primeros años, durante el gobierno menemista.

