Se complica el nuevo tramo del Metrotranvía
O el Estado tiene un serio problema de cálculo, o los empresarios se aprovechan. Como sea, algún problema hay a la hora de presupuestar las obras públicas. El Gobierno ayer abrió los sobres de las ofertas para construir el segundo tramo del metrotranvía y se repitió la historia del primer tramo: las ofertas superaron ampliamente el presupuesto oficial y de esa manera la obra podría correr la misma suerte que la anterior, es decir que se caiga la licitación.
El Gobierno había previsto una inversión de 149.591.493 pesos para llevar el metrotranvía hacia Panquehua, en Las Heras. Pero las tres empresas que se presentaron a la licitación casi duplicaron ese monto. Las tres empresas son conocidas y prometen dar una áspera pelea.
El presupuesto más bajo fue el de la empresa CEOSA, la empresa que construyó el primer tramo, que cotizó la obra en 226.559.954 pesos. Se trata de la empresa presidida por Fernando Porreta, quien en los últimos años ha comenzado a levantar el perfil. Era conocido por ser uno de los principales concesionarios de obras públicas y ahora se transformó en presidente de la Cámara de la Construcción y también en presidente del club Gimnasia y Esgrima. Ahora a pesar de que extraoficialmente aseguran que el Metrotranvía generó problemas por las demoras en los pagos y las complicaciones de la obra, apuntan a quedarse con el segundo tramo también.
Otro de los competidores es IECSA. Se trata de la empresa constructora de Franco Macri, aunque ahora la lidere un sobrino suyo, Ángelo Calcaterra. La misma empresa ya estuvo en competencia en Mendoza por otras obras, como la presa Los Blancos, y fue parte de varias polémicas y denuncias de lobbys antes de la preadjudicación. IECSA presupuestó la obra en 249.254.640 pesos.
El otro competidor es la empresa Danilo de Pellegrin, que tiene una larga historia en obras públicas de Mendoza, como el acueducto de Potrerillos y muchas rutas nacionales y provinciales. La propuesta de esa firma es cobrar 253.860.363 pesos para hacer la obra.
El Gobierno se tomará un mes y medio para analizar las ofertas. Y una de las opciones es declararla desierta para “recalcular” los costos. La otra es buscar recursos para hacer frente a lo presentado por las empresas, pero en un contexto de escasez de recursos se complica. Si se continúa, la intención es que la obra tenga un plazo de ejecución de dos años.
Historia repetida
El metrotranvía se licitó por primera vez en 2007. Allí se llamaba “ferrotranvía” y la licitación la realizó Julio Cobos. Pero no le fue bien: el presupuesto oficial para la obra era de algo menos de 30 millones de pesos, pero las empresas que se presentaron duplicaron esa previsión (en realidad las ofertas fueron de entre 61 y 77 millones de pesos. Luego de declararla desierta, Celso Jaque realizó la segunda licitación con un presupuesto de 62 millones de pesos. La UTE liderada por CEOSA ganó la obra y firmó un contrato con un valor inicial de 79 millones de pesos. Claro que el primer tramo del metrotranvía costó cerca de 150 millones de pesos es decir que se multiplicó por 5 el primer presupuesto.
Gran parte de las diferencias estuvieron en que originalmente no se previeron todas las obras complementarias necesarias para que el tren funcione, como alcantarillas, estaciones eléctricas nuevas, tendidos ferroviarios importados, cámaras de seguridad, rotondas y una larga lista de trabajos pedidos por las comunas. La otra clave es la inflación, que se traduce en pagos por mayores costos de obras.
El presupuesto inicial previsto por el Gobierno para el segundo tramo ya nació desfasado, por lo que será difícil calcular el costo real.


