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Admiten fallas en el sistema de alerta

Francisco Pérez dijo que no hubo muertos "de milagro" y prometió mejoras en el sistema de comunicación y en la atención sanitaria. Advierten sobre el riesgo en zonas urbanas. Cómo fue la logística de rescate.
Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

La montaña se deshizo y se desplazó sobre la ruta, dejando paredes de piedra de la altura de edificios de hasta tres pisos. Eso ocurrió a lo largo de la ruta 7, donde en total hubo 38 aludes (14 de ellos de gran magnitud) que mantuvieron cortado el paso internacional durante todo el fin de semana.

Pero fuera de las obras necesarias para despejar el lugar, hay otro dato trascendente: “Por milagro no hubo muertos ni heridos”, aseguró el gobernador Francisco Pérez. Detrás del “milagro” hay un error humano escondido que desde el propio Gobierno admiten: la falta de un sistema de alerta temprana para prevenir consecuencias ante un desastre natural.

Las montañas de ripio y roca superaron los 5 metros de altura. Aseguran que se desplazaron las laderas completas de las montañas. "No hubo muertos de milagro", dijo Pérez.

Por eso en el balance de la situación hay tres temas a mejorara: la comunicación, el sistema sanitario de alta montaña y la logística. Con la catástrofe del fin de semana se complicaron los rescates y la llegada de ayuda porque hay lugares aislados completamente. “No hay una comunicación correcta y no hay información correcta sobre lo que pasa en todo el corredor. Esto es lo que pasó y milagrosamente no hubo víctimas. Si uno comunica que hay tormenta grave en algún tramo, se hubiese cerrado inmediatamente el paso y no hubiesen ingresado estos 35 vehículos que quedaron atrapados y podrían haber sido víctimas de un alud”, dijo Pérez. Por eso prometió mejoras. “Vamos a trabajar para mejorar la comunicación con antenas del sistema tetra, para tener conexión con todos lados. También se va a convertir el centro de salud  la posta sanitaria de Potrerillos y esa posta sanitaria se v a trasladar a El Salto”, anunció el Gobernador.

No hay un sistema de alerta temprana. Por eso buscan mejorar la comunicación entre Alta Montaña y el llano. También quieren mejorar la atención sanitaria en el lugar.

Aún no se realiza la evaluación económica de los daños y perjuicios provocados por los aludes. Sólo en tareas de despeje y rescate se invirtieron más de 2 millones de pesos. El despliegue logístico fue enorme: se usaron 6 helicópteros, un avión y 26 máquinas viales para despejar el camino y evacuar a las 700 personas que quedaron aisladas. Esas personas pasaron el fin de semana en dos escuelas y en dependencias militares. Además fueron distribuidos 14 toneladas de alimentos, 8 mil litros de agua, además de medicamentos de todo tipo. “La cantidad de masa que fue transportada fue enorme y superó cualquier previsión. Hubo un desplazamiento de laderas completas de las montañas. Es como si hubieran derretido la montaña sobre la ruta”, graficó el ministro de Infraestructura Rolando Baldasso.

El despliegue logístico fue enorme: se usaron seis helicópteros, un avión, 26 máquinas y se distribuyeron 14tn. de alimentos. Se abrieron 2 escuelas para alojar a las personas que quedaron aisladas.

El alerta se mantiene y aseguran que ante la llegada de una nueva tormenta la ruta será cortada inmediatamente para prevenir.

Las alternativas

Frente a las contingencias que se vivieron, las alternativas para mejorar tienen más que ver con la adaptación a la realidad y a la prevención de las consecuencias. “No hay otra alternativa de traza para la ruta. Lo único es lo del tren trasandino para resolver parte del tren de carga. Por eso las obras apuntan a mejorar el flujo”, explicó Pérez. Entre esas obras mencionó una circunvalación en Uspallata para desviar el tránsito pesado y una posible tercera vía. Y también la posibilidad de usar el túnel ferroviario para el tránsito de autos.  También apuntan como error a subsanar la falta de equipamiento en alta montaña y de logística.

No hay posibilidad de hacer una nueva traza de la ruta 7. Por eso las obras apuntan a mejorar la fluidez del tránsito.

Hay tres zonas consideradas críticas, según explicaron. La primera comprende el tramo de los túneles en Potrerillos; el otro el área de Puente del Inca, Polvaredas y Uspallata. Y la tercera zona es la que comprende desde Potrerillos hacia Las Vegas.

Advertencias en zonas urbanas

Los aluviones que se generaron por las intensas lluvias generan alarma pero no sólo en el área de Alta Montaña. En el pedemonte también hay un alto riesgo aluvional, agravado por el avance urbano sin control.

Por eso, según explicó Baldasso, han advertido a las comunas para que no autoricen construcciones en zonas prohibidas. “Sabemos que hay riesgo. Si una tormenta de esa magnitud puede caer en el pedemonte, hay riesgo. Para eso son las obras que hemos pensado en todo el complejo Chacras de Coria. Pero hay gente que sigue construyendo en zonas prohibidas y de manera clandestina. Para eso hemos intimado y vamos a intimar para que no sigan y le hemos pedido a las municipalidades que no autoricen construcción ni otorguen servicios como la luz en las zonas de riesgo”, dijo el Ministro.