Los motivos de la salida de Aranda
Carlos Aranda encontró el momento justo para dejar uno de los ministerios más complejos del Gobierno provincial y por el cual le fue muy difícil encontrar un reemplazo a Francisco Paco Pérez.
Y el enroque fue con un hombre de Eduardo Bauzá que durante la gestión de Celso Jaque como gobernador de Mendoza fue miembro paritario en representación del Ejecutivo provincial. Los memoriosos recuerdan a Leonardo Comperatore enfrascado durante horas en fatigosas negociaciones con los delegados gremiales del SUTE.
Pero contrariamente a la sensación que dejaron algunos medios nacionales que informaron sobre la renuncia de Carlos Aranda, el hombre vio una posibilidad para alejarse –por ahora- del Ejecutivo provincial y la tomó.
Es que, el conflicto de las policías en el país que abonaron el terreno para los tan repudiados saqueos en distintas provincias tuvo en Mendoza uno de sus mejores resoluciones nacionales cuando el Ejecutivo –con Aranda de por medio- resolvió la recomposición salarial de los uniformados que en la provincia no se autoacuartelaron nunca, más allá de los distintos rumores que circularon, principalmente, por las señales de alarma despertadas y ventiladas desde Amuppol, que dirige Omar Alcalde.
Y el momento fue preciso para que Aranda lograra salir con un perfil alto porque ni los efectivos le trabaron la negociación salarial ya resuelta ni hubo afortunadamente algún fallecido producto de los desmanes que sí tuvieron ese corolario en otras provincias.
Ese fue el momento clave de Aranda para retirarse por la puerta grande y poder iniciar su nuevo capítulo en su vida laboral. Sus allegados saben de las pretensiones políticas que tiene el hombre y ahora se abocará a ello y buscará la forma de darse vuelta en estos meses para iniciar su novel carrera en la política mendocina.
Otro detalle que lo motivó a renunciar, por decisión propia y no porque, como también se rumoreó, por pedido del Gobernador, es le relación que mantiene con Comperatore quien desde hace tiempo viene trabajando en el Ministerio de Seguridad cuando lo hizo en la Jefatura de Gabinete de esa repartición y luego a cargo del Instituto Universitario de Seguridad (IUS).
Muchos observaron en el Ministerio de Seguridad -en tiempos de Aranda- a Comperatore participando en reuniones por distintos motivos internos a tal punto que en la gestión del saliente la mayoría lo consideraban al flamante ministro como “a uno más del Ministerio”, aseguró un funcionario muy involucrado con la toma de decisiones de la ahora anterior gestión.
Esto indica que a Aranda le resuelve en mucho el traspaso del poder debido al contacto fluido que hace tiempo viene manteniendo con el nuevo ministro que no se encontrará con algo desconocido. Todo lo contrario, el funcionario conoce bien las entrañas del Ministerio de Seguridad y ahora le tocará hacerse cargo de mucha gente que él mismo formó en el IUS.
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Quién es y que hará Comperatore
Leonardo Comperatore (46), es abogado y hermano del ingeniero Aldo Comperatore, el actual gerente de Skanska en Mendoza.
Llegó al Gobierno de la mano de Eduardo Bauzá quien formó un grupo entre los que incluyó a Mario Araniti, también abogado y músico, en la década del ´90.
Además de lidiar con las paritarias, Comperatore no sólo fue miembro de la Jefatura de Gabinete del Ministerio de Seguridad en tiempos en que era ministro el actual vicegobernador, Carlos Ciurca, sino que se hizo cargo de la nueva formación universitaria de las últimas camadas de egresados y que ahora visten el uniforme de la Policía de Mendoza.
Uno de los probables caminos que desandará Comperatore dentro del Ministerio de Seguridad local será el de tratar de resolver, con conocidos de años, el inconveniente de que está yendo mucha gente de la fuerza antes de los 50 años. Porque una vez cansados por los avatares de un trabajo que es muy desgastante física y psíquicamente, optan por retirarse con unos 46 años y con un 70% de sus haberes efectivos para poder dedicarse –durante unos 20 años más- a otras labores.
Y esto lo hará, como ya fue citado, con gente que él mismo formó en la carrera para ser policía.
El segundo tópico que tiene frente a si es el de la tan mentada violencia de género que durante la gestión de Carlos Aranda entró en su agenda como unas de las políticas para avanzar en asuntos relacionados con la seguridad o la inseguridad en Mendoza.
Aranda fue quien inició una investigación en la mega causa conocida como la de los travestis cuando a uno de ellos lo prendieron fuego en la Cuarta Sección y por el hecho se descubrió toda una trama no sólo de violencia de género sino de prostitución, de trata de personas y hasta de narcotráfico, asuntos muy delicados cuando se analiza la seguridad social que tanto reclaman los mendocinos.
Considerando esto último es aún cobra más fuerza y razón la declaración de Comperatore: “Será un ministerio de puertas abiertas”.


