Nos oponemos a la posibilidad de abrir una nueva sala de juego basada en un criterio de caja
Por los medios y sin haberlo comunicado al Concejo Deliberante, se supo que el intendente Fayad solicitó a las autoridades del Instituto Provincial de Juegos y Casinos, una licitación para abrir una sala de bingo en la Capital.
Fayad funda su sorpresivo pedido en los recursos económicos que se podrían generar, desconociendo los estragos que la enfermedad de la ludopatía causa en tantas personas en nuestra provincia, y que la proliferación de salas de juegos estatales y privadas ha potenciado.
Adelantamos nuestro rechazo a este pedido y decimos que:
1)- La ciudad de Mendoza cuenta con 2 salas privadas que tributan derechos de Inspección y Control por explotación de juegos de azar y por tragamonedas. Lo último estaba en litigio judicial, por lo cual en 2011 se estableció una única alícuota más elevada y consentida por los operadores privados.
2)- De acuerdo a la Ordenanza 3.811, Tarifaria 2012, en su art .14, Inciso VI. 6) Casinos (actividades de juego y azar exclusivamente), estos establecimientos tributan bimestralmente 316.100 UTM, la alícuota más alta de la toda la Ordenanza.
3)- Al actual valor de la Unidad Tributaria Municipal de $ 0.55, cada una de estas salas tributa $173.855 bimestrales, lo que arroja un total anual de casi $1.050.000. Es decir, los juegos de azar autorizados le tributan al municipio 2 millones de pesos anuales
4)- No se encuentra ningún argumento turístico o social que justifique una nueva sala de juego en la ciudad ni la propia existencia de la ley 7.139 que autoriza el funcionamiento de los bingos en la provincia.
5)- Están absolutamente comprobados los serios problemas que la ludopatía ocasiona a nivel personal, familiar, social, laboral y económico. Además, ponen en un estado de absoluta indefensión a sectores vulnerables de la sociedad, que abrazan el juego como ilusoria salida económica.
6)- Compartimos la preocupación del Intendente por el financiamiento de la ciudad, que deben soportar los vecinos capitalinos, cuando el uso y disfrute de la misma lo realiza la población del Gran Mendoza. Seguiremos acompañando sus reclamos para participar de las regalías petrolíferas y para revertir la coparticipación de los impuestos automotor e inmobiliario. Pero también le recordamos que tiene a mano resortes como reducir gastos no prioritarios, por ejemplo las partidas de publicidad.
7)- Nos oponemos férreamente a la posibilidad de abrir una nueva sala de juego basada en un criterio de caja, sin importar las consecuencias sociales. Y señalamos que el municipio debe abandonar la lógica exclusivamente recaudatoria que impera en sus decisiones. La ciudad de Mendoza necesita un plan de gobierno, no un Plan de Negocios .
Cdor. Guillermo Mosso
Concejal Capital -Partido Demócrata

