Presenta:

Una cerveza con Envar El Kadri en el café Aranjuez de Mendoza

Vino al estreno de la película "El viaje", de Pino Solanas, de la cual fue productor y pudimos dialogar cerveza mediante. Nada de pasado, todo sobre cine. El diálogo prematuro con un hombre emblemático.
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Mendoza, café Aranjuez, 1991

Sólo de cine. Esa es la condición. Aunque tiene ganas de hablar de “lo otro”. Pero no. Está en la Facultad de Ciencias Políticas y no habla de eso, sino de cine. Porque ha sido invitado por la carrera de Comunicación Social y como que le pesa el pasado y quiere pasarla bien.

“Mejor nos juntamos en Aranjuez”, dice, “así podemos tomar una cerveza y charlas tranquilos. ¿Es una entrevista sobre la película de Pino lo que querés, no? Ah, bueno. ¿Como a las nueve?”.

Maní y cerveza. No voy sólo. Me acompaña mi novia y el entrevistado cuida, caballerescamente, sus palabras. Es el productor de “El viaje”, película de Pino Solanas que es estrenada por estos días de 1991 en Mendoza. Envar El Kadri -el hombre del enigma- tiene su origen en las fuerzas de choque del peronismo. Es un fuerte crítico del “modelo menemista”. Y golpeó con éxito las puertas de los principales canales de TV de Europa, logrando así el dinero que no le dio el Instituto Nacional de Cinematografía.

- Como productor de las últimas tres películas de Solanas (El Exilio de Gardel, Sur y El Viaje) ¿cómo ve la situación del cine nacional de compromiso y, en especial, la última película de Solanas?

- Pino (Solanas) se juega por lo que él cree que es. Su método de expresar sus ideas a través del cine que él hace, comprometido con la historia del pueblo argentino, con su particular visión de lo que considera que es el momento que vive el país. Es profundamente crítico de este gobierno liberal, lo que el considera la traición al voto popular que fue la política asumida por Menem luego de asumir el gobierno. de manera que todo eso se refleja en su obra. No es una obra tampoco, me apresuro en aclarar, que signifique un mensaje político, ideológico, un plomo que te baja línea. Es una película, antes que nada. Divertida, con música de Fito Páez, Egberto Gismonti, del propio Solanas, de Piazzolla. están los dibujos de Brescia que es reconocido como uno de los maestros de la historia mundial.

- ¿Qué repercusión ha tenido en el resto del país una película que ni es un plomo que baja línea ni un triller?

- Ha sido muy buena. Nosotros hemos tenido dificultades con los exhibidores, porque tenían miedo que la película fuera contraria al gobierno, o que provocara una sensación de parte del gobierno. Hasta ponían carteles diciendo que no compartían el punto de vista filosófico de la película. Pero la respuesta del público ha sido bastante buena, estamos muy satisfechos.

- ¿Tiene algo que ver con lo que usted decía que en Mendoza se haya presentado tan tarde?

- Mirá, la película se estrenó en Buenos Aires el 30 de abril y llega ahora a Mendoza en Setiembre. Ha habido alguna mano negra en el camino que impidió que la película llegara antes y pudiera estar en contacto con el público mendocino.

- ¿Cuál ha sido la repercusión a nivel internacional, en los festivales internacionales? Recientemente en Brasil obtuvieron el mejor premio a la fotografía.

- Nos ha ido muy bien. En el más importante, que es el Festival de Cannes, ganamos el premio de la Comisión Superior Técnica, uno de los ocho premios del festival y, en el festival de Gramado el mejor premio a la fotografía, y también en Cannes el premio de la Oficina Católica Internacional de Cine, un premio muy importante que reconoce la calidad de la obra cinematográfica de Pino.

- ¿Y cómo les ha ido a nivel económico?

- Mirá, el cine comprometido produce y no produce ingresos. El cine puede recuperar la inversión solamente en el mercado internacional. En ese sentido las películas nuestras, tanto El Exilio de Gardel como Sur y ahora El Viaje, han tenido muy buena venta, difusión en todo el mundo. Se ven hasta en Taiwán, Japón, Corea, Israel. En fin, en todos los países que se te ocurra, salvo en los Estados Unidos. Pero confiamos en que la repercusión de la película desde el punto de vista económico en esos países nos permita recuperar la enorme inversión realizada, que con la sola boletería de la Argentina no se puede recuperar.

- ¿Eso demuestra la situación actual del cine argentino?

El cine existe en la Argentina gracias al talento, a la capacidad, a la tenacidad o a la tozudez de los directores y productores. Aquí desde Puenzo, Solanas, Aristiarán, Subiela, el propio Jusid o Leonardo Fabio, son testarudos a más no poder. Se empecinan en hacer películas y terminan haciéndolas. Tienen una pequeñísima colaboración de parte del Instituto Nacional de Cinematografía que otorga créditos para que pueda empezar la producción. Pero el grueso del esfuerzo, del sacrificio y del riesgo lo corren los directores que son a la vez los productores de sus propias películas. Así que si el cine nacional reverdece un poco en este último tiempo, es gracias a ese esfuerzo de los directores que se la juegan, que empeñan de nuevo sus casas, las casas de las tías, de los padres, para poder seguir haciendo un cine de calidad.

Se terminó la cerveza y queda poco maní en el plato. Mirá largamente por la vidriera en Lavalle y San Martín y dice: “Vamos, nos vamos a perder la película. están invitados”. Fue en el cine Mendoza. Tres horas después, cuando “El Viaje” mostraba en sus créditos al entrevistado, éste ya no estaba a nuestro lado.

(Entrevista reproducida en el programa “Aire Libre”, de FM Universal, en 1991)