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Balter: "A Moneta los mendocinos no lo encuentran, pero sí está ubicable para hacer negocios con Ciccone"

El dirigente demócrata volvió a ser noticia luego de que se reconociera que el informe usado para difamarlo era falso. Asegura que seguirá en política pero se imagina un rol interno más que de candidato. Asegura que hubo mendocinos que "se prestaron para la campaña sucia sabiendo lo que hacían".
Carlos Balter ganó las elecciones de 1997, pero luego sufrió una fuerte campaña sucia que lo retiró de la exposición pública. Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
Carlos Balter ganó las elecciones de 1997, pero luego sufrió una fuerte campaña sucia que lo retiró de la exposición pública. Foto: Nacho Gaffuri / MDZ

Carlos Balter fue el último dirigente demócrata que tuvo aspiraciones reales de llegar al poder en Mendoza. Y también fue el objeto de una de las campañas sucias más violentas de la historia reciente de Mendoza; campaña que implicó mensajes, informes inventados, propaganda callejera y todo tipo de artilugios.

Más de 10 años después de esos hechos, Balter ganó una batalla judicial y su nombre vuelve a surgir en los planes de reconstrucción del PD. Por las dudas él aclara que se ve más en un rol interno dentro de ese partido, que como candidato. Pero también se muestra disponible. “Ni echándome me van a sacar del partido”, repite.
Pero también habla de la campaña sucia ejecutada por Raúl Moneta y se acuerda de los mendocinos que apoyaron esa movida. “Saben muy bien que se prestaron para algo muy sucio”, dice.

- ¿Cómo se siente con el resultado del conflicto por la campaña sucia?

-Creo que el daño causado es irreparable, no hay nada que pueda reparar el daño a mi familia, a mis amigos, a mis seres queridos. Pero tiene importancia. Lo he peleado por 10 años; hay que ser perseverante para hacerlo porque mucha gente que confió y votó puede haber tenido dudas. Algunos que no dudaron y no creyeron. Pero bien valía la pena. Merecían una opinión que no fuera la mía. Hicieron bien en votar era una gran campaña de un grupo de mafiosos.

-¿Qué piensa de los mendocinos que se sumaron a esa campaña?

-No había una sola cosa que fuera cierto. Nunca un juez se le ocurrió hacer nada. Era tan burda la mentira, que no hubo ningún fiscal, ni juez que tomara en serio esa campaña. Todos saben muy bien que se prestaron para algo muy sucio. Nunca aceptamos una presión de ningún tipo.

-Hoy Moneta está inhallable en Mendoza. ¿Pero cree que pueden aparecer campañas similares de parte de algún grupo de poder?

- Moneta es inalcanzable para los mendocinos. Pero la gente del Gobierno y Ciccone los puede alcanzar fácilmente para hacer negocios.  Para hacer algunos negocios Moneta no es inalcanzable parece.  Creo que en ese momento se contó con impunidad y millones de dólares para montar una campaña así. Hacían publicidad incluso el día de la elección, aunque estaba prohibido. Crónica pasaba publicidad el mismo día de la elección. Nadie hacía nada.

- ¿Piensa en volver a la política?

-No es mi intención hacer nada distinto a lo que vengo haciendo. Jamás he dejado al partido. Aunque a mi me echen no me voy a ir. Lo siento como algo muy íntimo. Le he dedicado más tiempo al partido que a mi familia.  La política se puede hacer de distintas formas, he ocupado  cargos públicos muy pocas veces; fui dos veces diputado nacional y una vez diputado provincial. No vivo de la política.

-¿Pero se ve en los primeros planos de la política?

-Ya me han propuesto antes de esto ser candidato. Pero no estoy en con esa idea. Hay espacios que tienen que ir ocupando otra gente. Candidaturas no tengo ni remotamente pensado. Lo hablo porque me lo pregunten. Estoy a disposición del partido y ayudo, en lo que coincido. Me gusta la construcción política., reeditar lo que hicimos como grupo de gente y decidimos  Teníamos un partido con el 7 por ciento y luego ganó una elección. En  1997 fue la primera vez en la historia que el partido le ganó al justicialismo. Cuando ganó Gabrielli, lo hizo con PJ proscripto y dividido. 

En el ‘99 fuimos solos. No fue un error. El partido estaría destruido. Hubiéramos perdido más caudal de votos. Estuvimos en la gestación de la Alianza. Cuando firmaron  los famosos 100 puntos nos dimos cuenta de  que eran un disparate pensado solamente para agrupar a los que estaban en contra.

-Entonces se imagina un rol interno más que externo dentro del partido

-A esa tara sí quiero colaborar. El partido estaba mucho más débil de lo que está hoy cuando armamos nuestro proyecto. Hay que construir una base sólida en toda la provincia. En ese momento pensamos cuáles eran los puntos básicos para estar de acuerdo. Por eso fue exitoso el proceso. El partido tenía 300 personas que eran los más exitosos en sus ramas. Había rectores, decanos, docentes, deportista, empresarios. Una masa crítica que trabajaba ad honorem. Creo que la reconstrucción de nuestro partido exige un esfuerzo para

- ¿Cómo ve la nacionalización del PD, con Rodríguez Saá y con el Pro?

-Habrá que analizar después ese tema. Lo prioritario es fortalecer el partido, si no se corre el riesgo de que lo fagociten, como ha ocurrido con otros partidos. No hay apuro, uno puede ir conversando con quienes se coincide, hay que tener coincidencias antes de hablar.