Antes de viajar, los intendentes apuraron a Paco para que se defina sobre la minería
Están a miles de kilómetros, pero con la cabeza puesta en temas vernáculos y con una bandera blanca guardada en la valija. El gobernador Francisco Pérez y los intendentes Rubén Miranda, Alejandro Abraham y Alejandro Bermejo están de gira por oriente en un viaje que se gestó en base a un conflicto: los intendentes enfrentaron duramente al gobernador para que aclare su posición y sus políticas sobre algunos temas y “sin dejarlos afuera”. En la discusión, hubo un tema sobresaliente: la minería.
Los que conocieron en detalle lo que pasó, explican que por primera vez Paco no fue quien levantó la voz y tuvo que dedicarse a escuchar. Fue un encuentro duro y con pocos participantes, donde el Gobernador fue minoría. Estaban Abraham, Bermejo, Paco y Miranda, que fue el más local de todos, pues se hizo en Las Heras. Allí, los tres intendentes le pasaron factura por “las dudas” y los “ninguneos” que sintieron desde que asumió el 9 de diciembre. También hubo un pedido expreso para silenciar a dos intendentes que, en criollo, consideraron “menores” por el caudal de votos que arrastran: Joaquín Rodríguez, de Tupungato, y Martín Aveiro, de Tunuyán. El pedido no fue casual, pues se trata de los dos únicos referentes del PJ que se manifestaron en contra de la minería.
La primera respuesta fue subir a los tres al avión que partió el viernes pasado rumbo a Dubai, con la idea de “mimarlos” y hablar a solas. Pero los resultados podrían conocerse al regreso. Entre todos se prometieron hablar de “la matriz productiva de Mendoza”. Es una de las formas de enmascarar el debate por la minería. En paralelo, los legisladores preparan el terreno con el debate de las normas complementarias a la Ley de Ordenamiento Territorial y Uso del Suelo. Esa ley marco establece que deben haber disposiciones complementarias que establezcan qué se puede hacer y qué no en cada área de la provincia. Así evitarían que haya "18 provincias" en una y tratar de hacer olvidar lo que Paco dijo acerca de que "cada departamento debía decidir si se hace o no minería".
En ese lobby pro minero, los intendentes tienen como aliados a los empresarios. De hecho se reunieron varias veces con los integrantes de la Cámara de Proveedores Mineros, entre otros, para diagramar una estrategia para insertar esa actividad en Mendoza. “Vamos a ir a las escuelas, a todos lados donde sea necesario”, prometen.
Presión desde arriba
El principal reproche de los intendentes pasa por las dudas y los mensajes ambiguos del Gobernador. Pero el cerco se cierra por todos lados. El fin de semana el kirchnerismo tuvo un gran encuentro de formación política donde los principales cerebros K bajaron línea sobre los temas calientes y fundamentales para el Gobierno nacional: el futuro de YPF, la modificación de la carta orgánica del Banco Central y el desarrollo de la minería. A la juventud oficialista es uno de los temas que más le cuesta militar, pero la orden está dada desde Casa Rosada: para ellos es un tema estratégico.
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En Mendoza Paco hizo los deberes formales: firmó el Acuerdo Federal Minero, mandó a sus funcionarios a Canadá y a Chile para “vender” la provincia como “provincia minera”. Pero puertas adentro, esquiva el tema. Los reproches por esa actitud también vienen de sus propios colaboradores, que se sienten en “off side”. “En privado Paco dice una cosa, pero después sale a hablar en público y quedan todos mal parados”, confió un integrante del equipo de gobierno.
Estrategias y especulaciones sobre la ley
La estrategia de quienes buscan promocionar esa actividad se apuntala en lo institucional: esperan que la Corte declare inconstitucional la ley 7722 o al menos una parte de ella. Un rumor habla de la posibilidad de que el máximo tribunal haga lugar parcialmente al pedido de inconstitucionalidad, eliminando, por ejemplo, la frase "sustancias contaminantes" de las prohibiciones (por la amplitud del término). La otra pata es la legislativa y hasta se habla de insertar el tema en las escuelas.
Al mismo tiempo, la resistencia a esa actividad se fortalece con organizaciones sociales de base. Las asambleas defensoras del agua siguen creciendo y marcan a presión. Conciliar esos dos mundos que parecen dividir Mendoza es trabajo de la política.



