La reforma lo hizo: un Congreso radical que le importa más al PJ
El congreso reúne a los radicales. Pero los más interesados son los peronistas. La UCR local tendrá su reunión anual el próximo sábado y de allí saldrá un documento que puede condicionar el futuro del principal proyecto del Gobierno: la reforma de la Constitución y el intento de reelección de Francisco Pérez.
Los radicales se aprestan a ratificar oficialmente el rechazo a esa idea, ya madurada en las reuniones de la mesa chica, bajo el argumento que el ánimo de la gente no está para encarar una reforma. Pero también buscarán atar las intenciones de Pérez a la supuesta búsqueda de la re reelección de Cristina Fernández. Claro que el Gobernador puede tener un aliado inesperado en el Congreso: el intendente de Capital Víctor Fayad, quien respalda la reforma de la Constitución y también es opositor al titular de la UCR, Alfredo Cornejo.
El congreso ordinario de la UCR será en Rivadavia, el próximo sábado. El temario oficial es bastante aburrido: aprobación de la actuación de la actuación de las autoridades, rendición de cuentas de los legisladores y elección de autoridades. De fondo, también habrá una nueva puja por el poder interno, mando que se mantiene en el “cornejismo”. Sin embargo, aunque no esté en el temario oficial, los radicales aprovecharán la oportunidad para expresarse oficialmente sobre la reforma de la Constitución, la reforma política y particularmente sobre el intento de reelección del Gobernador.
El presidente de la UCR, Alfredo Cornejo, confirmó que el sábado firmarán un documento rechazando la intención del gobernador de reformar la Constitución. Antes, los radicales piden que se aprueben los proyectos de reforma política que están siendo tratados en la Legislatura. El documento también incluirá críticas al gobierno nacional. Incluso sería uno de los ejes centrales, pues los radicales buscan asociar la reforma de la Constitución local y la búsqueda de la reelección de Pérez con el intento de re reelección de Cristina, un tema que, según leen ellos, tiene un impacto negativo en la población.
En ese contexto de rechazo opositor cabe preguntarse cuál es el futuro de la reforma, teniendo en cuenta la energía que el Gobierno le pone al tema y la dependencia que tiene de la oposición para avanzar. Los radicales más duros aseguran que “es una pérdida de tiempo” porque ya tienen el pulgar hacia abajo. Los más cautos y negociadores, prefieren esperar y ver si el Pérez da alguna señal: autoexcluirse de la reelección.
La comunicación es todo
Mientras tanto, el oficialismo avanza con su estrategia para instalar la reforma como tema en la agenda de los mendocinos.
La comunicación es la base de esa apuesta: Paco Pérez explica su intención, a través de un spot, el la televisión y sobre todo en Internet. Alcanza con ingresar a cualquier sitio desde alguna computadora de Mendoza para que salte el video de la propaganda que tiene al Gobernador como protagonista. Incluso en videos para niños, adultos, comerciales o gubernamentales. La idea es que la gente “presione” para convencer a la oposición. En la UCR se ríen de esa estrategia, asegurando que, según sus encuestas, la gente piensa lo contrario: que la reforma no es una prioridad.
Igualmente la otra pata sobre la que se basa el oficialismo son las organizaciones afines. Para ello las convocan a través de foros en los que se habla de los cambios que necesita la Carta Magna.


