Presenta:

Revés para el ex camarista Miret: ratificaron su destitución

La Procuración General de la Nación recomendó a la Corte Suprema que ratifique la destitución del ex camarista federal mendocino Luis Francisco Miret, resuelto el año pasado por un Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y procesado por violaciones a los derechos humanos antes y durante la última dictadura.
Luis Miret.
Luis Miret.
La procuradora adjunta Laura Monti dictaminó que debe  rechazarse un recurso de queja presentado contra la resolución del Jurado  de Enjuiciamiento, el mismo tribunal que en diciembre último  dispuso la expulsión de Otilio Romano, también por violaciones a los  derechos humanos.  

Miret sostiene que el jury "carecía de jurisdicción al momento  de dictar su fallo", ya que "había presentado su renuncia" ante  el Poder Ejecutivo, pero no había sido aceptada ni menos aún  publicada en el Boletín Oficial.  

Según el ex juez, el hecho de que el Gobierno no se  pronunciara sobre la renuncia "debía interpretarse como una aceptación  tácita de aquélla".   

"Si se considerara que el Poder Ejecutivo Nacional puede  aceptar tácitamente la renuncia de un juez sometido a enjuiciamiento,  se violaría la división de poderes y se causaría un daño a la  comunidad", replicó la procuradora.  

También descartó que Miret debiera seguir siendo juez porque  fue ratificado por el Senado en 1984, pues "al momento de conceder  el acuerdo para la designación" como camarista federal "no conoció  en plenitud los hechos que aquí se le endilgan".   

El 11 marzo de 2011, el Jurado de Enjuiciamiento de  Magistrados de la Nación lo destituyó, por unanimidad, acusado de mal  desempeño de sus funciones por no haber denunciado ni investigado  delitos de lesa humanidad.  

El tribunal consideró que Miret violó su obligación de todo  juez de "investigar los delitos que fueran de su competencia y de  denunciar aquellos que correspondieran a otra y de los que tomara  personal conocimiento".  

Los casos por los que echaron a Miret fueron el secuestro y  las torturas que en el departamento de inteligencia de la Policía de  Mendoza -"D2"-, utilizado como centro clandestino de detención,  sufrieron León Eduardo Glogowski, Ismael Esteban Calvo Gutiérrez,  Blás Armando Yanzón, Prudencio Oscar Mochi y Luz Amanda Faingold  Casenave, entre agosto y septiembre de 1975, medio año antes del  golpe de Estado de la última dictadura.