Números que hablan: en 10 años creció poco el acceso a servicios básicos
Pasó una década, una de las peores crisis sociales de la historia, una recuperación brutal y siete años de crecimiento “a tasa china”, como les gusta decir a los políticos. Pero ese crecimiento no ha producido un fuerte impacto en algunos de los indicadores de calidad de vida de los mendocinos.
Los datos provisorios del Censo Nacional de Población 2010, publicados el viernes pasado, marcan que, por ejemplo, la inversión en infraestructura básica apenas ha superado la demanda generada por el crecimiento vegetativo de la población. Los datos quedan revelados al comparar los dos últimos censos.
En el 2001, por ejemplo, el 57% de los hogares mendocinos tenía acceso al servicio de saneamiento a través de cloacas. Diez años después, según los datos del Censo, el abastecimiento alcanza al 63% de la población, es decir, una expansión de la cobertura del 6%.
En cuanto al servicio de gas de red, el crecimiento es mayor, pero siempre debajo de los dos dígitos. En el año 2001, el 57% de los hogares tenían gas natural de red. Hoy ese servicio llega al 66% de los hogares.
En el acceso al servicio más básico, como es el agua potable, tampoco hubo cambios radicales. En el Censo realizado hace 10 años el 80% de los hogares tenía agua de red. Según los datos publicados por el Indec, y reproducidos por la DEIE, hoy el 85% de los hogares tiene agua de red. En ese rubro hay un dato cualitativo importante: el servicio empeoró drásticamente en los últimos años, en cuanto a la cantidad de agua y a la calidad. Tanto que el Gobierno le quitó la concesión a la empresa Obras Sanitarias.
La paradoja de la vivienda
El déficit habitacional es un tema instalado en la agenda pública de Mendoza y hasta se transformó en un eje de la campaña electoral.
Los datos del Censo aún no clarifican totalmente la situación, pero sí confirmaron una paradoja: en Mendoza hay viviendas, pero no están distribuidas. Es que, por ejemplo, hay 78.506 viviendas deshabitadas. En teoría esa cantidad sobran para terminar con el déficit. Vale decir que en la provincia se censaron 539.271 viviendas, es decir, casi el 15% están desocupadas.
Al mismo tiempo, en la provincia hay 7.618 viviendas consideradas “rancho”, 1.985 casillas que son la vivienda de 2.139 familias y 2.171 familias que viven en inquilinatos.


