Los policías piden mejores sueldos y tener su propio sindicato
Saltaban de sus butacas. Estaban inquietos, murmuraban; el debate los movilizó. Los principales jefes policiales que estuvieron en la primera sesión de Desafío Mendoza reaccionaron ante las premisas lanzadas por Marcelo Saín y Alberto Binder, especialmente cuando hablaron de la corrupción policial y la falta de preparación. Y, al igual que los políticos, aseguran que "en Mendoza eso no pasa".
La visión es compartida por la mayoría de los jefes policiales: quieren tener representación a la hora de negociar salarios y condiciones de trabajo. Se trata de uno de los debates más ásperos que aún está pendiente y que ayer quedó flotando en el aire.
Para los policías, la corrupción es un mito
Saín no anduvo con vueltas y, en base a lo que conoce, aseguró que la policía es parte de los negocios ilegales como la trata de personas, el narcotráfico y la venta de autopartes de vehículos robados. Los policías que escuchaban eso dijeron estar indignados.
"Menos mal que aclaró que no estaba hablando de Mendoza, porque eso no es así", repitieron a coro. Uno comisario general con más de 20 años en la policía decía poner las manos en el fuego por la honestidad de la fuerza a la que pertenece. "Acá no ocurren esas cosas. Lo máximo que pasa es un policía que pide una coima por una multa de tránsito, o un policía que usa el auto para ir de cacería. No hay corrupción estructural porque todo es muy chico. Si una comisaría quisiera hacer algo, nos enteraríamos todos", asegura, de la misma manera, ante la consulta de MDZ, dijo que "lo de las zonas liberadas es un mito".


