Danza con lobos de uniforme
Parece que las reformas efectuadas por el Ministerio de Seguridad en la Policía Federal no cuentan con el beneplácito de algunos de sus caciques. De hecho, se sospecha que los graves incidentes del 20 de marzo en Liniers, antes y durante el partido entre Vélez y San Lorenzo –agravados por la muerte del hincha azulgrana Ramón Aramayo–, habrían sido fruto de una maniobra para marcar la cancha a las autoridades políticas de las que depende dicha fuerza. En su edición de ese mismo domingo, Miradas al Sur había revelado la existencia de un plan secreto de operaciones –urdido en la sombra por altos oficiales, tanto retirados como en actividad– con el propósito de restaurar los sagrados atributos del comisariato, suprimidos de un plumazo por la actual gestión ministerial.
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