Presenta:

Un organismo de seguridad pasó por alto las alertas españolas sobre el "narcoavión"

Un organismo de seguridad nacional recibió la alerta para vigilar los vuelos de los Juliá, pero nadie inspeccionó el Challenger. Además, se confirmó que en muchos aeropuertos controlados por la Fuerza Aérea, ni siquiera hay cámaras de seguridad.
El aeropuerto de Barcelona fue el último destino de los Juliá en libertad.
El aeropuerto de Barcelona fue el último destino de los Juliá en libertad.
Según una investigación de La Nación, en noviembre existió una alerta que recibió el área dedicada a la lucha contra el narcotráfico de un organismo de seguridad nacional sobre los movimientos de de Gustavo Juliá en España, pero los funcionarios no hicieron caso a la advertencia.

La fuente de la investigación, solicitó mantener su identidad en reserva debido a que ese elemento no fue incorporado todavía al expediente judicial.

El aviso de las autoridades españolas a los funcionarios argentinos estaba relacionado con los vuelos previos de los Juliá a España, pero nada se hizo en nuestro país para investigar las actividades de los denunciados.

Tal como ocurrió con tres vuelos realizados por los Juliá a España, el cuarto envío, que finalmente costó la detención, tampoco fue revisado en suelo argentino.

Falta de control

El problema es mayor porque los aeropuertos no cuenta con un circuito cerrado de cámaras filmadoras, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) no cuenta con equipamiento ni los efectivos necesarios para controlar las principales estaciones aéreas y un grupo de empresas privadas se disputan el terreno donde gobierna el descontrol.

El tema es crucial en los aeropuertos que controlan los militares: Tandil, San Justo, Paso de los Libres, El Palomar y Morón, precisamente donde se cargó el avión de los Juliá.

Mirá el informe completo en La Nación y Perfil