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Una alianza con otro ritmo
Dilma visitará Buenos Aires y luego se trasladará a Montevideo, en un gesto que indica la prioridad que otorga al Mercosur dentro de la política exterior brasileña para proyectarse al mundo.
Otra buena noticia es que la agenda bilateral no incluye grandes conflictos en materia comercial, como los que en tiempos recientes tensaron la relación entre ambos países y que, por lo general, fueron zanjados con la "paciencia estratégica" de la que solía jactarse el ex presidente brasileño.
Del lado argentino también debe computarse el menor protagonismo de Guillermo Moreno con trabas discrecionales a importaciones brasileñas. El polifacético secretario de Comercio Interior, que incursiona periódicamente en el comercio exterior con el declarado propósito de cuidar las reservas del Banco Central, acaba de hacer su aporte a esta distensión.
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