Presenta:

Por qué los intendentes se aferran al desdoblamiento

Hay temor frente al voto de los independientes si se realizan internas abiertas en agosto del año que viene. Por eso proponen un calendario diferente. Pero Jaque pone una condición: que los comicios departamentales y provinciales se realicen el mismo día.
123160.jpg

El anuncio de las elecciones internas simultáneas, abiertas y obligatorias hecho por el Gobierno Nacional la semana pasada no fue una buena noticia para muchos intendentes mendocinos. Brotó en varios departamentos (en especial los justicialistas, pero también en comunas dominadas por el PD y algunas del radicalismo) una suerte de escozor generalizado. Desde entonces, algunos caciques vienen reconociendo en privado el temor a que la medida perjudique sus planes en 2011 y ésta es la principal razón para que en Mendoza hoy se debata abiertamente sobre el antídoto territorial para las pretensiones del kirchnerismo: el desdoblamiento en Mendoza de los comicios de 2011.

Para intendentes de todos los colores, que durante años han forjado un aparato electoral rendidor en sus territorios, la noticia de la internas abiertas representa una peligrosa amenaza: introduce en el esquema electoral a la diversa y quizás incontrolable franja de los votantes independientes.

Pocos quieren someterse a esa prueba de fuego en la elección de sus candidatos, porque una interna controlada por el aparato trae muchas menos complicaciones. Simple "inteligencia electoral". Como contraparte, el desdoblamiento modelo Víctor Fayad le rindió muy buenos frutos al alcalde en la Capital y no hay trabas legales para que otros quieran seguir el ejemplo: los intendentes tienen autonomía para llamar a elecciones en fechas diferentes y evitar sobresaltos.

Sobre estos pensamientos y estrategias ha ido creciendo en los últimos días una tendencia "desdobladora" que el gobierno de Celso Jaque no ha podido ni ha querido frenar. Una versión dice que el presidente del justicialismo, Rubén Miranda, le planteó el estado de las cosas al gobernador el jueves de la semana pasada, en una reunión nocturna que mantuvo con el mandatario en la Casa de Gobierno.

Fin de semana mediante, Jaque tuvo tiempo de razonar el pedido de los intendentes y por eso este martes reconoció por primera vez, abiertamente, que el desdoblamiento electoral podría ser de su gusto.

¿Cuál es la idea oficial? Dar vía libre para que los intendentes desdoblen elecciones, pero reclamar que los comicios de las comunas se realicen el mismo día en que se hará el comicio para elegir al próximo gobernador de la provincia. Esta variante le pondría “orden” al cronograma electoral, evitaría un excesivo gasto electoral y hasta podría acercar al peronismo a una victoria que tal vez resultará esquiva en el impredecible 2011, dicen en el peronismo.

Además, el gobernador parece tener las manos desatadas para ejecutar este plan, debido a su fría relación con la Casa Rosada. Que es más fría en el caso del peronismo orgánico de Mendoza.

Jaque se animaría a contradecir una orden del kirchnerismo (la de las internas abiertas y simultáneas para agosto de 2011) porque detrás suyo el peronismo local es cada vez más crítico de los beneficios de  acompañar plenamente a los K en 2011. “No nos vemos incluidos en el armado nacional del PJ porque para la Nación el justicialismo mendocino no vale nada”, se sinceró anoche un alto dirigente.

Visto así, desdoblar los próximos comicios marcaría para Jaque el equilibrio justo entre mantener los pies dentro del “proyecto nacional” de Kirchner, pero sin suicidarse con él.

Aunque resta saber si los intendentes aceptarán cargar con el "lastre" de la gestión jaquista.

Señales

Después de que Jaque formalizara ayer su posible apoyo al desdoblamiento electoral en Mendoza, el ministro de Gobierno, Mario Adaro, salió a traducir y ampliar la idea.

Adaro confirmó que está abierto en Mendoza el debate por la reforma electoral (que debe fijar la adhesión o no a la ley nacional) con el resto de los partidos políticos y que la única premisa del oficialismo en esa discusión es, por ahora, mantener la facultad legal del mandatario para fijar su calendario electoral propio. “Creemos oportuno que esto se siga preservando en el proyecto de reforma”, afirmó.

“Es bueno el desdoblamiento, pero implica un proceso que hay que consensuar. No es nada extraño y tiene que ver con la coyuntura política” agregó Adaro, ante la consulta de este medio.

El funcionario indicó que existe consenso para que la Provincia no pierda la potestad de fijar la fecha de los comicios. Pero sostuvo que las incógnitas radican en las necesidades de financiamiento y el ejercicio electoral de las "autonomías departamentales".

En otras palabras: todo indica que el Gobierno podría reclamar que los comicios se realicen desdoblados con la Nación, pero todos a la vez en la provincia.

Picante

En el justicialismo post decreto de la promoción industrial, otros peronistas le ponen más picante al debate de la reforma electoral.

“Mendoza está pensando con independencia y eso no es culpa de nosotros”, analizó el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Tanús.

La culpa de que el peronismo tenga "pensamiento independiente" en Mendoza, según puede deducirse de estas palabras, es del kirchnerismo, que con acciones como el decreto que amplió la promoción industrial en las provincias vecinas enrareció la relación política entre la Nación y los peronistas locales.

Otros dirigentes del PJ directamente hablan de un justicialismo mendocino que debe animarse a construir su “propia fortaleza”, lejos del calor de la pareja presidencial. "Desde la época de Cobos nos vienen ignorando", dicen algunos, rememorando las angustias que provocó tiempo atrás la Concertación en el peronismo ortodoxo. 

“Nos tenemos que rearmar, porque el Gobierno provincial está mejorando y no tenemos grandes kilombos internos”, razonó otra fuente del PJ orgánico.

Si a todo este menú se le agrega una posible puñalada a las ambiciones del cobismo, la mesa está servida para el peronismo.

Es que en el PJ hay algunos que piensan que las elecciones obligatorias, abiertas y simultáneas, o sea, con amplia participación del electorado independiente, abonaría el terreno para una victoria de la tropa del vicepresidente Julio Cobos. En cambio, una dominada por los aparatos comiteriles, lo llevaría a la derrota.

Así piensa, por ejemplo, el presidente de la Cámara de Diputados: “El cobismo está preocupado, ellos son más kirchneristas que nadie en este proceso”, lanzó con ironía ayer Jorge Tanús.