Desde su despacho, Cobos siguió el debate de la boda gay pero no pudo participar
El mendocino está remplazando a Cristina por su viaje a China, pero siguió el minuto a minuto de la definición del proyecto en la Cámara Alta como un espectador más y no pudo ir a la Casa Rosada. El día en que Cobos no fue presidente ni vice.
El vicepresidente Julio Cobos esperó el final del debate sobre el matrimonio gay atornillado a su sillón de su despacho del Senado Nacional. Pero sin posibilidades de gravitar de ninguna manera.
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Limitado por su tarea institucional (remplaza a Cristina en la presidencia de la Nación, por su viaje a China) no pudo estar en el debate. Por su pelea política con el kirchnerismo, tampoco pudo pasar por la Casa Rosada. No fue presidente ni vice, en definitiva.
En consecuencia, Cobos estuvo en la nada misma. Desplazado de la discusión que siguió todo el país. Pero muy atento a su desenlace: el vicepresidente sentó postura días antes de la sesión, en contra de la boda homosexual y a favor de la unión civil.
Juran que Cobos ha hecho bien los deberes: durante esta jornada no ha recibido en su oficina ni ha dialogado con ninguno de los senadores que votaron a favor o en contra de una ley histórica.
Mientras el vicepresidente permaneció como espectador de lujo, atado de manos por la oportuna gira de la presidenta a China, las oratorias en el recinto que normalmente conduce se sumaron y las especulaciones crecieron.
Los cálculos más precisos arriesgaban una victoria del matrimonio homosexual, histórica, pero por un margen extremadamente acotado: por uno o dos votos solamente.
Datos que Cobos miró por los diarios electrónicos, como cualquier civil.
Los cálculos más precisos arriesgaban una victoria del matrimonio homosexual, histórica, pero por un margen extremadamente acotado: por uno o dos votos solamente.
Datos que Cobos miró por los diarios electrónicos, como cualquier civil.


